Compañeros portan el féretro de un soldado español fallecido en Afganistán
Compañeros portan el féretro de un soldado español fallecido en Afganistán - INES BAUCELLS

«La muerte no es el final», el himno a los caídos que compuso un sacerdote vasco

Cesáreo Gabaráin Azurmendi, nacido en Hernani, fue el autor musical de casi 500 canciones litúrgicas, entre ellas «Pescador de hombres», y logró un Disco de Oro

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En todos los actos que celebran las Fuerzas Armadas Españolas para homenajear a sus soldados caídos se entona una canción de contenido cristiano cuyo letra alcanza su punto álgido en el fragmento que reza «cuando la pena nos alcanza/ por el hermano perdido,/ cuando el adiós dolorido....». Un himno que también es empleado en el ámbito civil para actos fúnebres y que suena a la entrada del féretro en el templo.

El autor de la canción es el sacerdote español Cesáreo Gabaráin Azurmendi (1936-1991), que la compuso a la muerte de Juan Pedro, un organista de su parroquia que falleció con 17 años. Sin embargo, fue en el año 1981 cuando el teniente general José María Sáenz de Tejada la escuchó en el transcurso de un funeral y la propuso para el traslado de la tradicional corona de laurel hasta la cruz en los ceremoniales militares de homenaje a los Caídos. A su vez, el compositor Tomás Asiain, vinculado a himnos militares, se encargó de la versión definitiva para destino castrense. «La muerte no es el final» fue instrumentada y armonizada para banda de música y coro.

Cesáreo Gabaráin Azurmendi, nacido en Hernani, comenzó a componer en 1966 durante su estancia en el Colegio Chamberí de los Hermanos Maristas de Madrid. En 1980 fue nombrado coadjutor de la parroquia de Nuestra Señora de las Nieves, en la misma ciudad, y responsable de formación religiosa en el Colegio San Fernando. Hasta su muerte en 1991, cuando iba a cumplir 55 años, Gabaráin compuso casi 500 obras, entre las que destaca la mundialmente conocida «Pescador de hombres» («Tú has venido a la orilla...»).

Entre sus reconocimientos a nivel internacional se encuentra el nombramiento de Prelado Capellán de su Santidad por parte de Juan Pablo II y la concesión de un Disco de Oro por una de sus obras religiosas. Además, Gabaráin era conocido como el cura de los ciclistas, poseía el título de entrenador de baloncesto y era amigo de muchas personalidades del mundo del deporte.

Críticas al himno por parte del PSOE

El pasado mes de junio, el diputado socialista Antonio Trevín preguntó, dentro de una batería de cuestiones sobre la uniformidad de la Policía Nacional, si «la introducción de nuevas divisas continúa la línea de introducción de elementos de contenido militar como el de entonar en actos relevantes del cuerpo como los homenaje a los caídos el himno 'La muerte no es el final', de claro contenido religioso y castrense». La acusación hacía referencia a la supuesta militarización de la Policía Nacional que la oposición lleva años denunciando.

El PSOE cuestiona el uso del himno para actos de la Policía

La contestación de Interior llegó de la mano del secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez. En ella, el ministerio defendió que la interpretación de esta melodía a cargo de la Banda Sinfónica del Cuerpo Nacional de Policía «se considera una forma tradicional, solemne y digna de honrar a los fallecidos en acto de servicio».