La bandera naval de la Casa Borbón hasta 1785. De la captura del «Stanhope» por Blas de Lezo, en la Guerra de Sucesión
La bandera naval de la Casa Borbón hasta 1785. De la captura del «Stanhope» por Blas de Lezo, en la Guerra de Sucesión - abc

Las tres evidencias: Banderas del siglo XVII y XVIII

De los patrones personales que seguían las enseñas hasta la Guerra de Sucesión hasta la bandera rojigualda de 1785

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Hasta la guerra de sucesión

Las banderas de los navíos siguen patrones personales

Antes de la llegada al Trono de Felipe V las banderas no están sujetas a la estricta normativa borbónica que regula sus dimensiones, color y características. Siguen patrones «personales», excepto el estandarte real, que incluye el escudo de los Austrias, sobre un soporte cuyo color varía. Durante el reinado de Carlos II -periodo en el que se data el grabado del francés Pierre Aveline presente en la exposición «1714. Memoria gráfica de una guerra»- en el color del soporte predomina el carmesí. Pero en ningún caso el rojo-amarillo-rojo que se exhibe en la exposición.

Con felipe V

Paño blanco con las armas reales de la Casa de Borbón

Tras el acceso a la Corona de España de Felipe V (1701), las banderas de la Armada son blancas y portan la Cruz de Borgoña o el escudo de Armas reales con la inclusión del escusón de Borbón. Este tipo de banderas son las que portan los navíos de guerra españoles involucrados en la Guerra de Sucesión y hasta 1785. Los países con dinastía de la Casa Borbón tenían parecidas banderas por lo que España decidió, para que las banderas se distinguieran en alta mar, cambiar los colores del pabellón. Para ello se presentaron doce modelos. Nunca antes del citado año de 1785, 71 años después de 1714.

Carlos III: la bandera rojigualda

A partir de 1785, los actuales colores en navíos

Hasta 1785, con el reinado de Carlos III, la Armada no adopta el modelo de bandera rojigualda que muestra el grabado mencionado. Por lo que en ningún caso un navío español involucrado en la Guerra de Sucesión podría portar dichos colores, como se exhibe en la exposición en el apartado del «11 de septiembre de 1714». Aun así, tampoco es ese precisamente el modelo establecido por Real Decreto de 28 de mayo de 1785, que especifica que, de las tres listas, «la alta y la baja sean encarnadas, y del ancho cada una de la cuarta parte del total, y la de en medio amarilla».