La ministra ha mostrado su confianza en el sistema público de pensiones, del que asegura que tiene «un futuro halagüeño» - EFE

Valerio insiste en abrir las puertas a que las pensiones se financien también con impuestos

La ministra de Trabajo recuerda que «lo están haciendo otros países de la UE» --Francia «ha creado un impuesto especial, mientras que en Alemania o Bélgica es con impuestos generales»-- y considera que «sería razonable»

MadridActualizado:

La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, ha afirmado que el sistema público de pensiones «va a tener un futuro halagüeño», para lo que el Gobierno debe velar por que sea «potente, fuerte, solvente» con medidas que surjan del debate en el Pacto de Toledo y la Mesa de Diálogo Social. En este sentido, ha recordado que la Ley de Seguridad Social establece que se deben financiar con cotizaciones sociales aunque deja abierta otras vias como los Presupuestos Generales del Estado o el establecimiento de un impuesto específico.

Valerio ha añadido que la financiación del sistema es el punto que «está ahora mismo en la mesa de debate», tanto en el Pacto de Toledo, donde «se están renovando las recomendaciones», como en la Mesa de Diálogo Social. Hay «muchas propuestas», según ha indicado no sin subrayar que «lo están haciendo otros países de la UE» --Francia «ha creado un impuesto especial, mientras que en Alemania o Bélgica es con impuestos generales»-- y «sería razonable».

Unas declaraciones que ha realizado este lunes en Baeza (Jaén), donde ha participado en la apertura del curso «El futuro de las pensiones a debate: retos y alternativas para su sostenibilidad» que organiza la sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). «El mensaje que quiero transmitir hoy es que nuestro sistema público de pensiones ha tenido pasado, tiene presente y va a tener un futuro halagüeño. Quiero transmitir confianza, esperanza en el sistema público de pensiones», ha asegurado.

Y es que, según ha lamentado, «ha sido dañado durante estos años de crisis» y también por unas «políticas restrictivas de derechos y de recortes que ha practicado el PP». Como ejemplo, ha aludido a la reforma laboral, que «ha dañado el mercado de trabajo de una manera muy importante», al implicar «precarización de los contratos» y propiciar «una devaluación salarial importante» que ha conllevado la devaluación de las cotizaciones.

«Han ido a menos y, por tanto, el sistema sólo con cotizaciones no se puede mantener. Y hay que comenzar a adoptar medidas», ha dicho la ministra. Ha añadido que no se hará «de manera unilateral, que ha sido la práctica del anterior Gobierno del PP», ya que de él dependen cerca de diez millones de personas, incluyendo las pensiones no contributivas, y afecta también a los más de 18 millones de trabajadores que cotizan al ser «un sistema de solidaridad entre generaciones».

Valerio ha incidido en que el sistema público de pensiones «tiene futuro», frente a los «muchos intereses» que puede haber, por ejemplo, con planes privados, sobre los que no tiene «nada en contra» y «son libres». Eso sí, ha considerado que «la inmensa mayoría de los trabajadores no pueden confiar su suerte a tener una pensión en un futuro digna con un fondo de pensiones porque sería tomarles el pelo, teniendo en cuenta el nivel salarial» de España.

«No podemos decir a la ciudadanía, a quienes están trabajando, y menos a las que están desempleadas buscando empleo, que el futuro de una pensión digna para ellos es hacerse un plan privado de pensiones. Quien quiera y pueda, que se lo haga. Pero el Gobierno lo que tiene que velar es por un sistema público potente, fuerte, solvente y que dé esperanza en el futuro», ha explicado.

A vueltas con la financiación

La ministra ha recordado que el texto refundido de la Ley de Seguridad Social en su art 109 dice que básicamente «se tiene que financiar con cotizaciones», si bien la propia norma «ya establece que también se puede hacer con transferencias progresivas desde Presupuestos Generales del Estado (PGE) para atenciones especiales, situaciones coyunturales».

Esta cuestión, precisamente, «está ahora mismo en la mesa de debate», tanto en el Pacto de Toledo, donde "se están renovando las recomendaciones", como en la Mesa de Diálogo Social. Hay "muchas propuestas", según ha indicado no sin subrayar que «lo están haciendo otros países de la UE» --Francia "ha creado un impuesto especial, mientras que en «Alemania o Bélgica es con impuestos generales»-- y «sería razonable».

«Si no es suficiente con cotizaciones, hay que inyectar Presupuestos Generales del Estado, impuestos. Y luego ya se puede debatir si nos vamos a impuestos especiales, tipo impuesto a la banca, a las transacciones financieras, la llamada tasa google o a las tecnológicas. O nos vamos a hacer una reforma fiscal justa que implique más ingresos, que los tienen que poner los que más tienen», ha comentado la ministra, para la que, en todo caso, hay que «ver qué sale de la Mesa de Diálogo Social y del Pacto de Toledo».