Parque eólico de Iberdrola en Castilla-La Mancha
Parque eólico de Iberdrola en Castilla-La Mancha - ABC

Sustituir las nucleares y el carbón por renovables en 2028, un objetivo casi imposible

Endesa cree «inviable» tener un sistema cien por cien «verde» de un día para otro

MadridActualizado:

Los planes del Gobierno para cerrar las centrales nucleares entre 2023 y 2028, según vayan cumpliendo 40 años de vida útil, así como clausurar las plantas de carbón a partir de 2020 mientras aumenta la demanda de energía por el supuesto incremento de las ventas de los vehículos eléctricos, podría ocasionar un grave problema de suministro al sistema si toda la potencia que se va a cerrar no es sustituida por más renovables, además de un encarecimiento de los precios.

En concreto, sería necesario instalar entre 5.000 y 6.000 megavatios (MW) nuevos renovables cada año entre 2019 y 2030, algo que el sector energético pone en duda y cuestiona seriamente, según diversas opiniones recogidas por este periódico. De hecho, esas cifras equivalen a la suma de todas las renovables (hidráulica, eólica, fotovoltaica, termoeléctrica y biomasa) instaladas en España en los últimos siete años (2011-2017).

Al cierre del año pasado había 51.514 MW renovables, el 52% del parque de generación (98.877 MW). Sin embargo, las nucleares, con tan solo 7.121 MW instalados (7,2% del total), fueron las que más electricidad generaron en 2017 (21,7%).

José Bogas, consejero delegado de Endesa, compañía que está presente en el accionariado de seis de los siete reactores nucleares, dijo ayer que hay que evitar que en el proceso de transición energética «nos pueda la ansiedad» y que «es inviable» tener un sector 100% renovable mañana, «como querríamos». Bogas señaló que es verdad que hay una transición energética y ahora hay instalaciones diferentes a las que habrá en 2050, pero hay que hacerla «con inteligencia».

Bogas explicó que hacerlo con inteligencia es ir introduciendo gradualmente más renovables, ir cerrando gradualmente centrales que hoy en día contaminan, como las de carbón, y acompasar la mayor reducción posible de CO2 con un coste de la electricidad competitivo y preservando la seguridad del suministro.

Respecto a si será sostenible un sistema con más consumo eléctrico en el que se retiren las centrales de carbón y las nucleares, Bogas se mostró lógicamente seguro de que en 2050 habrá toda la energía necesaria y manifestó que cree que la electricidad no será más cara entonces porque las renovables son ya la energía más competitiva, aunque tiene que solucionar problemas como su almacenamiento.

Sobre el anunciado cierre de las centrales nucleares y de carbón, el presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández, dijo ayer que a la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, «hay que pedirle prudencia» y «exigirle tiempo» para afrontar el proceso de transición energética. «Todos estamos comprometidos con salvar el planeta, pero queremos también que se salven otras cosas y solo se puede hacer si además tenemos tiempo». Además, esos cierres tendrán una incidencia en los precios energéticos «totalmente inasumibles», según Fernández.

El presidente del Foro de la Industria Nuclear, Ignacio Araluce, ha calificado de «irrealizable» que el parque de renovables se duplique o triplique antes de 2030.

Por su parte, el director general de APPA (Asociación de Empresas de Energías Renovables), José María González, afirmó a ABC que «solo con una regulación fuerte y que dé señales de precios a los inversores, lo que no existe actualmente, podría ser factible mantener unos 4.000 MW renovables nuevos al año». Añadió que «son necesarias reformas de calado en el sector y que todo el mundo (fabricantes, suministradores, etc...) se pongan las pilas para alcanzar esos objetivos».