La EPA sorprende con un alza anual del empleo del 3% en vísperas del 28-A

La subida de la ocupación no casa con la desaceleración económica y con los datos de afiliación del mismo periodo

En el primer trimestre se destruyeron 93.400 puestos y casi 50.000 personas se sumaron a las listas del paro

Madrid Actualizado: Guardar
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El empleo volvió a temblar en el comienzo del año, aunque la evolución de los indicadores del mercado de trabajo fue mejor de lo esperado por servicios de estudios y analistas, teniendo en cuenta que la economía está en una fase de desaceleración y que la afiliación a la Seguridad Social, el registró más fiable para medir el empleo, anticipó mayor caída de la ocupación en el mismo periodo.

De cualquier forma, el arranque del año fue un mazazo al mercado de trabajo. En el primer trimestre la economía destruyó 93.400 empleos y casi 50.000 personas se sumaron a las listas de los servicios públicos, el peor dato desde 2013, lo que que hizo repuntar la tasa sobre población activa hasta el 14,7% y el número total de desempleados a 3.354.200. La tasa de paro juvenil repuntó ligeramente hasta alcanzar el 35%, una evolución que los expertos explican por el impacto de la subida del salario mínimo hasta los 900 euros desde enero.

Llama la atención que los datos de ocupación sean mejores que los del año pasado en el mismo periodo, teniendo en cuenta, además de la desaceleración económica, que el trimestre no se ha visto favorecido por las contrataciones de la Semana Santa. En el primer trimestre de 2018 se perdieron 124.000 ocupados cuando los efectos estacionales sumaron, frente a los 93.400 en los que ha caído entre enero y marzo sin el tirón del aumento del empleo en vacaciones. En términos relativos la evolución de empleo en el trimestre, con una caída del 0,5%, fue inferior a la de un año antes, del 0,7% y también a la observada en el promedio de los primeros trimestres del último lustro.

Pese a estos datos el incremento de la ocupación pisó el acelerador en cómputo anual hasta rozar los casi 600.000 ocupados, un 3,1%, por encima del crecimiento de la economía, el 2,6%, lo que significa que la desaceleración de la actividad no se está trasladando al mercado de trabajo. Es el mayor aumento de la ocupación desde el primer trimestre de 2016.

El mayor incremento de la ocupación en el último año se produjo en el tercer trimestre, 469.900, atribuible todavía, por tanto, al Gobierno de Rajoy. El nuevo empleo creado en los nueve meses siguientes, con Sánchez al frente del Gobierno, fue de solo 127.000 puestos de trabajo más.

Andalucía (15.900 trabajadores más), País Vasco (5.300) y Extremadura (5.100) fueron las regiones con mayor aumento del empleo en el primer trimestre, en tanto que los mayores descensos se dieron en Baleares (40.000 ocupados menos), Castilla y León (26.200) y Canarias (20.900).

Más población activa

¿Cómo se explica que se acelere la creación de empleo y que también gane velocidad el paro? Por el aumento de la población activa, que después de unos años estancada, incluso con descensos en algunos periodos, ha vuelto a despuntar. Esta situación suele producirse en ciclos expansivos, en los que las mejores expectativas de empleo animan a muchos parados a buscar un puesto de trabajo de forma activa. Los datos de la encuesta que realiza Estadística indican que la población activa ha crecido en 155.100 personas en los últimos doce meses (un 0,68%), lo que explica la resistencia de la tasa de paro a bajar del 14%. Aunque en el primer trimestre de 2019 la población activa bajó en 43.500 personas, es el menor nivel desde antes de la crisis.

La mayor parte de la destrucción de empleo se localizó en el sector privado (96.100 personas), frente a un aumento de 2.600 ocupados más en el sector público. A consecuencia de esta evolución en términos interanuales volvió a mantenerse un diferencial de crecimiento del empleo en el sector público, de casi el 3,5% frente al 3,1% del privado. De hecho, algo más de uno de cada seis puestos de trabajo creados en el último año corresponde con el sector público, lo que es coherente con el mayor gasto público, en especial en preelecciones. En concreto, el número de empleados públicos alcanza ya los 3,2 millones, una cifra histórica. En el último año se han creado 489.100 empleos en el sector privado y 107.900 en el público.

La buena noticia es que la contratación indefinida se ha incrementado en 89.900 en el primer trimestre del año y que los contratos temporales se reducen en 185.000. La mala noticia es que el empleo a tiempo completo ha disminuido en el primer trimestre en casi mil personas en favor del tiempo parcial, que avanza en 6.000. Los datos anuales indican que en el último año el número de asalariados con contrato estable ha crecido en 455.100 personas, un 3,9% frente a los 2,7% de los contratos temporales, que fueron 110.400.

«Este comportamiento es llamativo, puesto que el primer trimestre se ha caracterizado por una muy notable desaceleración de la contratación indefinida medida por los registros del Ministerio de Trabajo», asegura Randstad Research en su análisis sobre los resultados de la Encuesta.

Discrepancia

Como ya informó este diario, la contratación indefinida, medida por los datos que facilita Trabajo cada mes, está sufriendo una de las evoluciones más negativas en los últimos dos meses. Desde que en 2012 se aprobó la reforma del mercado de trabajo esta variable ha sumado récord tras récord. En 2018 registró un crecimiento de más del 18% respecto al año anterior, una evolución que se ha frenado de forma brusca en lo que va de año. En enero ya creció por debajo del 5% en tasa interanual, en febrero descendió un 3,21% respecto al mismo mes de 2018 y en marzo se desplomó el citado 7%.

De los datos de la EPA se desprende que la tasa de temporalidad desciende un punto respecto al trimestre anterior y queda situada en el 25,9%, lo que indica que casi tres de cada cuatro trabajadores asalariados en España cuenta con un contrato indefinido.