Dia evita a última hora el concurso tras el acuerdo entre Fridman y el Santander

La CNMV está analizando los comentarios que Ana Botín ha hecho antes de oficializarse el acuerdo

MadridActualizado:

A última hora, pero justo a tiempo, Dia consiguió salvarse del concurso de acreedores. Hoy era la fecha límite que tenía la cadena de supermercados para llegar a un acuerdo con los bancos y así evitar iniciar el procedimiento del preconcurso de acreedores, lo cual era sinónimo de parálisis en su gestión y de un alto riesgo de liquidación. El viernes, tras conocerse los resultados de la opa de Letterone, propiedad de Mikhail Fridman, el fondo explicaba que de las 17 entidades financieras acreedoras de los 912 millones que Dia debía, y que expiraba a final de este mes, solo faltaba una por firmar: el Banco Santander. Así, tras un fin de semana de negociaciones, en la tarde de hoy se rubricó el acuerdo para refinanciar la deuda hasta marzo de 2023.

Llegar a un acuerdo con los bancos era requisito indispensable para que Fridman, que controla casi un 70% del capital, acometiera una ampliación de capital de 500 millones de euros y así restablecer la situación patrimonial. Dia se encuentra desde hace meses en una situación crítica, con 175 millones de euros negativo de patrimonio neto y una deuda total de 1.702 millones, además de sufrir un deterioro del negocio importante. Con el dinero de la ampliación de capital, Dia saldrá de la quiebra, invertirá en su negocio y podrá pagar a los bonistas, cuyos bonos por importe de 300 millones de euros expiran en julio.

La refinanciación de la deuda con los bancos supone un balón de oxígeno para Dia, que pone a salvo también los más de 40.000 empleos que tiene en cuatro países, la mayor parte en España. Con el pacto entre ambas partes, Fridman consigue todas sus pretensiones. Por una parte, la deuda de Dia con la banca se retrasa hasta el 31 de marzo de 2023. Además, recibe 380 millones de euros de liquidez que consisten en una línea de financiación de 200 millones en tres años, otra línea de financiación de 100 millones por otros tres años, pero que solo estará disponible una vez que estén disponible los 200 anteriores y una última línea de financiación de 80 millones para un año, aunque se puede extender a dos en caso de que la compañía siga necesitando financiación. El acuerdo explica que en el primer tramo tienen que participar todos los bancos acreedores, pero no en el segundo y el tercero. Eso sí, aquellos que lo hagan elevarán la categoría de su deuda a «senior» o «super senior», lo que les permitirá tener preferencia respecto a los que no a la hora de amortizar la deuda.

Además, Fridman logra evitar el tener que pagar una segunda emisión de bonos que vence en 2021 por 400 millones. También se libra de la revisión de los «covenants» financieros (las garantías con la banca acreedora) hasta el 31 de diciembre de 2020.

Duras negociaciones

El acuerdo entre todas las partes no ha sido fácil. Las peticiones de Fridman se encontraban con la negativa del Santander, que disentía en que no se amortizara ni un euro de la deuda con la ampliación de capital y la venta de Clarel y Max Descuento, por la que se prevé conseguir 100 millones de euros, mientras que los bonistas sí recibirían su parte dentro de lo acordado, un hecho que desde la entidad consideraban «discriminatorio». Una posición que siguió manteniendo a primera hora de la tarde la presidenta, Ana Botín, en un acto organizado por Financial Times. «Como hemos dicho desde el principio, los bonistas extranjeros reciben el 100% y a los bancos españoles les están ofreciendo algo que realmente es muy inferior», explicó ante los medios.

Sin embargo, fue la propia Botín la que mediante un mensaje a través de Twitter adelantaba el acuerdo entre las partes. «Finalmente el presidente de Letterone se ha comprometido a trabajar para eliminar la discriminación entre bonistas y bancos de Dia, lo que creemos es un tratamiento justo. Santander, de manera responsable, ha decidido apoyar a Dia y sus empleados». Un comentario con polémica y que está siendo analizado por la CNMV, ya que se realizó cuando el mercado estaba abierto. El organismo presidido por Sebastián Albella confirmó que está «estudiando o analizando» cómo se han producido estas declaraciones y qué efecto han tenido.

Composición del consejo

Por otra parte, la composición del consejo de administración y el nombramiento de un nuevo presidente serán las primeras acciones de Letterone al frente de Dia, algo que, según han confirmado fuentes del mercado a ABC, se producirá en las próximas horas. El fondo insta al actual consejo que «realice con carácter inmediato los nombramientos oportunos que le han sido comunicados». La formación del nuevo consejo supondrá la salida de Borja de la Cierva como consejero delegado y de Richard Golding como presidente. Para este último cargo hay tres nombres que cobran fuerza, según pudo saber este periódico: Stephan DuCharme, que ya fue presidente interino tras la salida de Ana María Llopis, Karl Heinz-Holland y Sergio Dias, que ya estuvieron en el consejo de Dia hasta diciembre.