Residencia de estudiantes en Sevilla
Residencia de estudiantes en Sevilla - ABC
«Boom» del negocio

Las residencias de estudiantes atraerán mil millones de euros en inversiones hasta 2022

La rentabilidad del sector y la escasa oferta disparan los proyectos

Actualizado:

El sector inmobiliario vive un momento dulce en nuestro país pero si hay un segmento que crece como la espuma es el de las residencias de estudiantes. El interés de los inversores y operadores, unido a la creciente demanda de unos estudiantes cada vez más abiertos a la movilidad ha disparado el número de proyectos en marcha en nuestro país. Casi medio centenar de nuevas residencias están ya en proceso de construcción, con lo que se prevé aumentarán en 16.520 el número de camas en los próximos tres años.

Y, según un informe elaborado por la consultora JLL, esto es solo el principio. La inversión prevista para estos proyectos, que se desarrollan en Madrid, Barcelona, Santander, Pamplona, Salamanca, Oviedo, Valencia, Granada, Sevilla, Málaga y Granada, rondará los mil millones de euros. Ya en 2018 se destinaron 141 millones de euros a la remodelación de edificios para convertirlos en residencias de estudiantes y a la compra de suelo, lo que supondrá la puesta en marcha de 6.200 nuevas plazas.

Y es que, a diferencia de otros países como Estados Unidos o Reino Unido, con una gran tradición en el mercado de las residencias de estudiantes, España es una recién llegada a esta tendencia. «Los inversores están interesándose por este segmento por la estabilidad que tiene. No es una actividad contracíclica, pero sí acíclica», explica el director nacional de sectores alternativos de CBRE España, Pablo Callejo.

Estudiantes extranjeros

La clave que explica el «boom» de este negocio es la falta de oferta para una demanda creciente. Desde el año 2001, España lidera la lisa de destinos para los estudiantes de Erasmus, a lo que hay que añadir el movimiento creciente de los estudiantes nacionales. Según los cálculos de JLL, existe un fuertes desajuste entre la oferta y la demanda de alojamiento para estudiantes, con solo 91.066 frente a los 491.116 estudiantes que necesitan alojamiento.

«Y la demanda real podría ser mayor estas cifras solo tienen en cuenta los desplazamientos entre provincias y regiones. Esta demanda insatisfecha ha crecido un 3,7% con respecto al año anterior», aseveran desde JLL. La oferta disponible, además de ser escasa, está «obsoleta», opina Callejo.

«Tradicionalmente eran instituciones como las universidades y determinadas congregaciones religiosas las que explotaban este segmento, lo que provocó que muchas instalaciones contaran con más de 40 años de antigüedad. Ahora son inversores profesionales los que están entrando en el mercado», apunta el experto de CBRE.

Estos inversores, sobre todo fondos de inversión, están aterrizando en el subsector por la atractiva rentabilidad que ofrece, entre las más elevadas dentro del terreno inmobiliario. Según los datos de JLL, el retorno de estos activos ronda el 5%, muy por encima de otros sectores, como los de las oficinas, el segmento residencial o los locales, cuya rentabilidad baile en una horquilla que va entre el 3% y el 3.5%.

Socimis especializadas

Los rendimientos de las residencias están motivando fenómenos como la creación de socimis especializadas en este segmento. Callejo, pese a ello, descarta una avalancha de cotizadas especializadas en este segmento, aunque sí coincide en que el interés por las residencias se mantendrá al alza en los próximos años. «Es un fenómeno que ha llegado para quedarse», destaca.

Y es que, ante la subida de los precios del alquiler en las grandes ciudades ha restado mucho atractivo a una de las opciones favoritas de los estudiantes: compartir casa. Aunque las residencias siguen siendo un poco más caras, cuentan con el atractivo de ofrecer unas muy buenas prestaciones técnicas en edificios renovados, con wifi de alta calidad en todas las estancias, espacios deportivos y áreas comunes pensadas para poder desarrollar las actividades académicas y de intercambio cultural.