economía

Repsol realiza en Argentina el mayor descubrimiento de crudo de su historia

La petrolera espera duplicar sus reservas con el hallazgo hasta alcanzar los 4.000 millones de barriles

madrid Actualizado:

Argentina había depositado muchas esperanzas en la provincia del Neuquén, una zona escarpada situada en la Patagonia, fronteriza con Chile. Después de años de exploración, los resultados han desbordado las previsiones, incluidas las más optimistas. En una sierra cuyo paradójico nombre, Vaca Muerta, adquiere ahora un tono cómico, casi irreverente, Repsol YPF ha encontrado el mayor yacimiento de hidrocarburos de toda su historia: una primera perforación compuesta por 15 pozos ha permitido confirmar la existencia de 927 millones de barriles de petróleo —cifra similar al número total de reservas que posee la compañía presidida por Antonio Brufau en todo el país suramericano— o, lo que es lo mismo, 5.000 barriles diarios de crudo de alta calidad.

Pero «la importancia del descubrimiento va mucho más allá del volumen», como dijo hace meses Sebastián Eskenazi, el consejero delegado de YPF durante la presentación de un hallazgo que hoy se antoja menor. Hasta ahora la petrolera se ha centrado en una loma llamada La Lata Norte, una zona de solo 428 kilómetros cuadrados de los 12.000 sobre los que tiene derechos de explotación en Vaca Muerta. El grupo ya ha iniciado labores de prospección y extracción en un lugar cercano, de 502 kilómetros cuadrados. Su rendimiento tampoco defrauda las expectativas: dos pozos bombean 400 barriles de alta calidad al día. «Esta nueva área abre una perspectiva de grandes volúmenes para desarrollar en el futuro una vez que se realicen los estudios correspondientes y finalicen los trabajos preliminares necesarios para cuantificar los recursos», indicó el grupo en un comunicado.

Es decir, si los vaticinios se cumplen, las reservas de Repsol YPF podrían duplicarse en los próximos años hasta los 4.000 millones (en el último ejercicio disponía de 2.091 millones de barriles), lo que le permitiría abrirse paso entre las mayores multinacionales del sector. ENI y Statoil, por ejemplo, disponen de una reserva, aproximada, de 5.800 millones de barriles. Más alejadas se encuentran Total, Chevron y BP, que superan los 10.000 millones, según el estudio «Oil & Gas Journal» elaborado en 2008, un «ranking» cuyos primeros puestos se encuentran prácticamente monopolizados por las compañías estatales de los países de la OPEP.

Largo camino

La formación de Vaca Muerta, que consta de 30.000 kilómetros cuadrados, sirve de broche de oro al «Programa de Desarrollo Exploratorio 2010-2014» que la compañía española lanzó en diciembre de 2009. Un año después de su aprobación, el plan se materializó en el descubrimiento de gas no convencional en el sur de Loma la Lata, que Brufau presentó en Buenos Aires junto a la presidenta, Cristina Fernández, y Eskenazi.

Más renombrado fue el descubrimiento en mayo de este año de petróleo de alta calidad al norte del embalse de Los Barreales, dentro del área de los 482 kilómetros en los que se circunscribe el nuevo hallazgo. Con una producción de 150 millones de barriles ya representaba el 35% de todas las reservas de YPF en el país gaucho.

La relación de Repsol con Enrique Eskenazi viene de lejos. Se remonta a 2008, cuando el empresario, propietario del grupo Petersen, adquirió un 14,9% de la argentina y se comprometió a elevar su participación hasta el 25%. Su última operación en este sentido la efectuó el pasado mes de mayo, al comprar un 10% más del capital por 880 millones de euros.

La petrolera española ha señalado en varias ocasiones que su objetivo es reducir su participación hasta, como máximo, el 50% de YPF. En la actualidad se encuentra en el 58,23%, mientras que Petersen reúne un 25,46%. Los movimientos pactados con Eskenazi se suman a las ventas de pequeños paquetes de acciones, como por ejemplo el que cedió a Lazar Asset Management, del 2,9%.

De hecho, el negocio en este país nunca fue fácil. En 2010, la producción de hidrocarburos se elevó a 197,4 millones de barriles, un 5,4% inferior a las del año anterior, debido principalmente a los paros gremiales y la menor demanda de gas. En cuanto al crudo, el contexto no ha sido mucho más alentador: históricamente, la producción ha caído a un ritmo del 5%, aunque disminuyó hasta un 1,6% en el ejercicio anterior. Significativa va a ser también la reacción de la Casa Rosada, que dispone de varias prerrogativas, como la de influir en la gestión de la sociedad mediante su acción de oro. Pero Vaca Muerta ha dado un golpe de timón: el negocio que evidenciaba fisuras en el historial económico casi impoluto de Repsol en Iberoamérica se ha convertido en uno de sus principales pilares, quizá el más sólido.