El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, interviene durante una rueda de prensa celebrada para presentar un "plan de accion" para la modernización del IVA en la UE
El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, interviene durante una rueda de prensa celebrada para presentar un "plan de accion" para la modernización del IVA en la UE - EFE

Moscovici propone otorgar a España dos años más para reducir el déficit

El comisario de Economía no cree realista hacerlo en solo un año y teme efectos perjudiciales para la recuperación

ENRIQUE SERBETO
Enviado especial a EstrasburgoActualizado:

El comisario europeo de Economía, Pierre Moscovici, es partidario de que España cuente no solo con un año suplementario para cumplir los objetivos de déficit, sino incluso el doble, dos años, para que los esfuerzos de control fiscal que son necesarios no puedan poner en peligro la trayectoria creciente de la economía española. El responsable comunitario ha transmitido confidencialmente esta idea a diversos círculos políticos durante el último pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo, cuidándose bien de subrayar que se trata de una opinión personal, que no comparten necesariamente otros miembros de la Comisión. En todo caso, el solo enunciado de esta propuesta de dar dos años de plazo suplementario anticipa prácticamente que Bruselas da por hecho que tendrá que conceder uno al menos cuando desvele las recomendaciones a cada país a lo largo del mes de mayo.

El día 21 se espera que Eurostat publique las cifras consolidadas de déficit de todos los países, con lo que se confirmará definitivamente cuál ha sido la desviación de las cifras de gasto en España durante 2015. El objetivo era de haber reducido el déficit hasta el 4,2% del PIB por lo que se sabe hasta ahora no estará por debajo del 5%, lo que significa que el nuevo Gobierno deberá seguir recortando el gasto público a un ritmo superior. Según dos personas que han asistido a estas confidencias, Mosocovici habría mostrado un gran escepticismo sobre la posibilidad de que España llegue a bajar el déficit de la barrera del 3% ni siquiera con un año extra de plazo. Si no cambiasen las cosas, el Gobierno debería lograr en 2016 un déficit del 2.8%, para lo cual necesitaría hacer un recorte de alrededor de 20.000 millones en el presupuesto actual, a pesar de que está actuando como Gobierno en funciones. Con un año más de margen, como pretende el ejecutivo de Mariano Rajoy, el objetivo sería llegar este año al 3,7% lo que representa a su vez reducir el esfuerzo presupuestario a la mitad.

El problema según Moscovici es que en las actuales coordenadas políticas ello es imposible, teniendo en cuenta que en el mejor de los casos no habrá un gobierno consolidado hasta el mes de septiembre, demasiado tarde ya para repartir el ritmo de los recortes sin efectos colaterales que puedan afectar a la inercia de crecimiento. El FMI se ha dado cuenta de que hay muchos factores que pueden enturbiar el panorama económico español y esta semana ha rebajado sus previsiones de crecimiento al 2,6%.

En el Ministerio de Economía no son partidarios de hacer comentarios sobre ninguna de las posibles opciones de la Comisión ni sobre cual creen que sería más beneficiosa para sus planes. El hecho de que Moscovici haya puesto sobre la mesa esta posibilidad de apoyar la extensión dos años más del plazo para embridar el déficit no tiene que ser necesariamente bien recibido desde el ministerio que dirige Luis de Guindos.

Intereses políticos

El comisario de Economía tiene un largo historial de decisiones parcialmente enfocadas hacia sus intereses políticos, ya sea para ayudar a Francia -su pais de origen- o para favorecer a los gobiernos de militancia socialista como el de Italia o el de Portugal. Pensando mal, no sería imposible considerar que la propuesta de Moscovici de otorgar dos años a España pudiera tener algún objetivo encubierto como podría ser facilitar la flexibilidad para otros países en los que la Comisión tendría menos argumentos objetivos para ello. Francia tiene una campaña electoral prevista en 2017.

De hecho, en estos comentarios confidenciales Moscovici habría dado a entender que el vicepresidente encargado de la zona euro, Vadis Dombrovskis, no sería partidario de otorgar esos dos años a España, porque el gesto debilitaría la política de forzar a todos los gobiernos a seguir con las reformas y con la reducción del déficit público. Francia recibió dos años de prórroga para reducir el déficit y aunque en este sentido el gobierno de Francois Hollande ha logrado embridar las pérdidas del Estado en los márgenes que el propio Mosocvici había favorecido, en el campo de las reformas nuestros vecinos siguen enfangados en una espiral de intentos estériles para atacar los asuntos fundamentales como el mercado laboral o el déficit de la seguridad social. Francia lleva un retraso en materia de modernización estructural que se acumula desde hace décadas y no está claro que haber postergado los objetivos de déficit les haya ayudado a hacer frente a este problema.

Pero en términos estrictamente contables del cumplimiento del Pacto de Estabilidad, las cuentas son las que son y España no cumple con lo que estaba previsto. Por ello, el mes pasado la Comisión ya envió al Gobierno una carta de «recomendación autónoma» en la que instaba a controlar el gasto de las comunidades autónomas ante la evidencia de que este año no había logrado controlar el gasto a pesar de la saneada cifra de crecimiento. El procedimiento prevé sanciones a los países que no hagan lo necesario para controlar el déficit, aunque España está todavía muy lejos de ese escalón.

Previsiones de la Comisión

Por ahora, lo único seguro es que el comisario Moscovici se verá con el ministro Luis de Guindos en Washington, durante la cumbre del FMI en la que ambos participan, junto al propio Dombrovskis. La Comisión sigue su procedimiento que culminará a primeros de mayo cuando publique sus previsiones de primavera para la economía europea, antes de enviar las recomendaciones desgajadas país por país.

En la parte dedicada al seguimiento de los procedimientos por déficit excesivo es donde la Comisión decidirá si se le concede a España un año más, algo que a la vista de la situación es más que probale, o dos como dice preferir el comisario Moscovici. Normalmente, ese paso se da poco después de la publicación de las previsiones. Es decir que si en España hay nuevas elecciones en junio, como todo parece indicar, la decisión se conocerá en plena campaña electoral. Un año de prórroga se puede dar por seguro. El segundo no lo es tanto. Pero es más que significativo que haya sido el comisario Mosocovici quien se haya encargado de lanzar la idea.