Las empresas españolas desaceleran su inversión directa en el extranjero
El secretario de Estado de Comercio, García-Legaz, destacó la importancia de la internacionalización. - abc

Las empresas españolas desaceleran su inversión directa en el extranjero

De acuerdo a los últimos datos oficiales las inversiones cayeron un 26,9% y siguen enfocándose en Asia e Iberoamérica

madrid Actualizado:

La inversión española en el exterior está dando sus primeras señales de desaceleración. Según un informe realizado por el Instituto de Comercio Exterior ( ICEX) y la Esade, la inversión cayó un 26,9% en 2011. Las empresas españolas que invierten fuera han comenzado a disminuir su inversión, y otras han decidido dejar de hacerlo. La caída es del 86,3% con respecto al pico alcanzado en 2007.

«Sin el comercio exterior el PIB estaría cayendo por encima del 3%», destacó esta mañana el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz. La inversión española en el exterior representó el año pasado 11.223 millones de euros. Una cifra que cayó luego de la recuperación registrada en 2010. La desinversión sobre la inversión bruta pasó al 55,6% en 2011, tras el 20% que rondaba el ejercicio anterior.

Así García-Legaz señaló que las reformas acometidas por el Gobierno de Mariano Rajoy apuntan a favorecer la competitividad de las empresas que apuestan por la internacionalización y opinó que una bajada de las cotizaciones a la seguridad social también incidiría en un aumento de la competitividad.

Con respecto a los destinos, Asia ha tenido un importante crecimiento de su posición inversora: pasó de significar el 0,5% de las inversiones españolas en el extranjero al 6,2%. La presencia inversora española en la Unión Europea de los 15, por su parte, se ha replegado, hasta situarse en el 49% del total.

Iberoamérica ha comenzado a retomar el papel que tuvo en los años 90 como mercado natural de inversión para España y representa el 31% del total. De hecho, según informa Europa Press, casi el 25% de los activos de las empresas españolas en el exterior, más de 89.000 millones de euros, ya se encuentra localizada en países de alto potencial de crecimiento especialmente en Brasil, México y China.

Otra de las diferencias que ha marcado la crisis es en los flujos de financiación. Si tradicionalmente solían ir desde el seno de una empresa matriz hacia sus filiales y participadas en el exterior, hoy el esquema es al revés. Y la razón es simple: a causa de la restricción del crédito en España. Así, la financiación neta de las filiales a las empresas españolas alcanzó los 16.500 millones de euros. A eso se le sumaron otros 8.500 millones procedentes de reducciones de capital en las subsidiarias.