La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en la Fiesta de la Rosa del municipio zamorano de Benavente la semana pasada

El Gobierno cede ante Podemos y llevará a Bruselas la subida del IRPF

Hacienda planea estrechar el cerco sobre las sicav dándole el control a la Agencia Tributaria y no a la CNMV

MADRIDActualizado:

El Gobierno prosigue el tira y afloja de la negociación presupuestaria con Unidos Podemos mientras se acerca la fecha límite para enviar a Bruselas los mimbres de las cuentas para el año que viene, el borrador presupuestario que debe estar listo para el 15 de octubre. Un documento que la Comisión Europea debe evaluar y en el que, como apuntan fuentes de Hacienda a ABC, figurarán medidas reclamadas por Unidos Podemos como la subida del IRPF a las rentas del trabajo y del capital, que el Ejecutivo comunitario escudriñará. Eso sí, la idea que tiene en estos momentos el Ministerio no es incluir en el boceto de cuentas las medidas que pide la formación morada al detalle, sino matizadas según sus parámetros, con incrementos en el Impuesto sobre la Renta por encima del entorno de los 140.000 euros – y no de los 120.000 que reclama la formación que encabeza Pablo Iglesias– así como un aumento impositivo en el ahorro, pero no como urge Podemos.

En este punto, hay diferencias entre ambas partes sobre el tipo máximo a aplicar en dicha escala: si en estos momentos el marginal máximo por encima de los 50.000 euros está en el 23%, la propuesta de Podemos es que para los que ganan más de 300.000 euros sea del 30%. Un tipo máximo con el que no concuerda Hacienda, que quiere otra fórmula, aunque las negociaciones están abiertas.

Las reuniones se suceden con cierto consenso del lado de gasto y en la fiscalidad, donde hay más diferencias pero también se aprecia cierta actitud de acuerdo. El borrador presupuestario también incluirá medidas donde el pacto es absoluto como la tasa a las tecnológicas, en la que las fuentes de la negociación consultadas señalan que el tipo será del 3%. Falta en este punto que Hacienda comience a auscultar la opinión de sus aliados nacionalistas PNV, PdeCat o ERC, ya que al ser un impuesto nuevo se debe tramitar como proyecto de ley fuera de los Presupuestos, aunque como medida de ingreso irá en el borrador presupuestario. Los Presupuestos de 2018 incluían que para principios de octubre, el Gobierno debía remitir a las Cortes un proyecto de «tasa Google», aunque esta enmienda la pactaron en su momento PP y Ciudadanos.

Mayor control sobre las sicav

Otro de los puntos que Hacienda sí valora implantar, según estas fuentes, es estrechar el cerco sobre las sociedades de inversión de capital variable (Sicav), dándole el control sobre ellas a la Agencia Tributaria en lugar de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Hasta 2005 era así, pero entonces el Gobierno de Rodríguez Zapatero aprobó, a iniciativa de CiU en el Congreso, que fuera la CNMV la que las vigilara.

Estas sociedades, que tributan a un 1%, son de inversión colectiva con al menos cien accionistas. Sin embargo, el uso de «testaferros de paja» en este tipo de firmas, el llamado «fraude mariachi» ha elevado las críticas a estas sociedades. Ya en 2015, el PSOE había llevado este punto en su programa y de hecho, así lo firmó en el pacto de legislatura que rubricó con Ciudadanos. La diferencia política aquí es que Unidos Podemos las quiere suprimir, con la oposición de Hacienda.

Nivel de ingresos

También irá en el borrador el endurecimiento del Impuesto de Sociedades, en el que Hacienda apoya fijar un tipo mínimo del 15% sobre la base imponible de las grandes empresas, que, a petición de Podemos, será del 18% para banca y petroleras. En la tributación de los dividendos del extranjero, Hacienda apuesta por reducir la exención del 100% que se aprobó en 2015 para introducir el 95% que aplica Francia, una medida que va de la mano del endurecimiento de Sociedades y perjudica a la plana mayor del Ibex. El PSOE había incluido este punto en su propuesta de Presupuestos para 2018 pero Unidos Podemos quiere que la tributación de estas ganancias sea aún mayor, incluso ignorando convenios de doble imposición. Entre Hacienda y la formación también hay voluntad en elevar la tributación de las grandes fortunas –Podemos pedía un impuesto «ad hoc»–, pero más allá de estas buenas intenciones no hay ningún acuerdo ni nada en firme, por lo que este punto sigue en barbecho.

Pese a que la negociación proseguirá más allá del 15 de octubre, la intención es que el borrador presupuestario incluya las líneas maestras apalabradas. Aún así, las discordancias abundan, sobre todo en los ingresos públicos necesarios, máxime cuando el Ejecutivo aún no sabe si podrá aprobar su senda de déficit. «La gran diferencia está en el nivel de recursos que queremos obtener para así ejecutar los acuerdos en gasto. Izquierda Unida y Podemos piden más ingresos frente a las reticencias del Gobierno», resume el responsable económico de IU, Carlos Sánchez Mato.