El abogado del FROB en el caso, Fernando Aizpun
El abogado del FROB en el caso, Fernando Aizpun - EFE

El FROB pide tres años de cárcel para Blesa y Rato como responsables «relevantes» de las «black»

El principal accionista de Bankia considera que los exdirectivos de Caja Madrid desnaturalizaron el sistema de gastos de representación de la caja

MADRIDActualizado:

Los 65 exidrectivos de Caja Madrid y Bankia acusados de cargar a la entidad 12,5 millones de euros en gastos personales mediante las tarjetas "black" no han logrado convencer a la acusación de que ese dinero ea un salario de libre disposición o gastos de empresa. La Fiscalía Anticorrupción les acusó el pasado lunes de "pillaje y rapiña", de usar esas Visas para saltarse los límites a su retribución. El FROB, primer accionista de Bankia, considera en su informe final de acusación de que esas tarjetas eran un sistema irregular y sin soporte legal, y mantiene su petición de tres años de cárcel para los expresidentes del grupo bancario Miguel Blesa y Rodrigo Rato.

"Claramente eran para uso personal y no de gastos de la empresa", ha dicho el abogado del FROB, Fernando Aizpun, durante la lectura de ese escrito este martes en el juicio oral que se celebra en la Audiencia Nacional, y en la que ha tratado de poner de relieve las incoherencias de las declaraciones de los acusados. Por ejemplo, que defendiesen su legalidad pero devolviesen el dinero gastado; que dijesen que era para gastos personales y de libre disposición pero la caja les indicase que debían hacer un uso adecuado y prudente. "Eran verdaderas tarjetas ilícitas, irregulares; todo en ellas era opaco, black, un sistema subrepticio destinado a que nadie lo conociese", reiteró por su parte el letrado en representación de Bankia, que desveló el caso y también ejerce la acusación.

"Carecen de soporte jurídico válido para ese uso", apuntó Aizpun, añadiendo que tampoco estaban recogidas en los estatutos de la entidades financiera. En este sentido, muchos de los acusados trataron de defender que esas Visas habían sido aprobadas por el consejo de administración de la caja en 1988, bajo la presidencia de Jaime Terceiro, e incluso que contaban con el visto bueno –o la no oposición, por cuanto desconocían su existencia– del Banco de España, Hacienda y la CNMV. Sin embargo, el FROB, en línea con el Ministerio Público, considera que el sistema de gastos de empresas creados por Terceiro estaban perfectamente fiscalizados y que fue Blesa quien lo pervirtió y Rato quien luego mantuvo esas tarjetas opacas. "Se desnaturalizó su uso", ha zanjado el representante del fondo de rescate, organismo dependiente del Ministerio de Economía, que también ha descrito como imposible que los supervisores estuviensen al tanto de esos gastos.

Por eso mismo el FROB acusa en su escrito final a Blesa y a Rato de los delitos de administración desleal y apropiación indebida. "Los expresidentes tuvieron un protagonismo especial y relevante", justificó, acusando a Blesa de desnaturalizar ese sistema de gastos y a Rato de perpetuarlo. Además, ha apuntado al exdirector general Ildefonso Sánchez Barcoj como cooperador necesario por cuanto era quien daba instrucciones sobre la gestión de las tarjetas.

Con todo ello, el fondo, además de multas económicas, solicita tres años de prisión para Blesa y Rato, frente a los seis años y cuatro años y medio respectivamente que les pide la Fiscalía. Para Barcoj solicita dos años de cárcel, y entre tres años y seis meses para el resto de acusados. El FROB ya había aplicado un atenuante de la pena a 29 de los acusados por haber devuelto el dinero, y ahora lo aplica sobre la multa a tres de ellos porque sus tarjetas fueron clonadas y una parte de los gastos no les corresponden.