Emilio Saracho, durante la única junta de accionistas que presidió al frente del Popular - EFE

El FROB empezó a preparar un posible rescate del Popular hace dos semanas

Las autoridades pusieron en marcha el proceso de resolución de forma preventiva el pasado sábado

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En el cuaderno de bitácora ha quedado registrado que el Popular naufragó y fue rescatado de manera exprés en la madrugada del martes al miércoles de esta semana. Ahora bien, las autoridades supervisoras y de resolución bancaria fueron conscientes bastante antes del creciente riesgo de quiebra e intervención de la sexta entidad financiera del país y llevaban preparándose para ello desde días antes.

La Junta Única de Resolución (SRB, por sus siglas en inglés) y su equivalente a nivel nacional, el FROB, los dos organismos encargados de ejecutar la intervención por orden del Banco Central Europeo (BCE), contrataron a la firma independiente que cifró el agujero contable del Popular en hasta 8.200 millones de euros de cara a su posible intervención y venta a otro banco hace unas semanas, según admitieron ayer fuentes del fondo de rescate español.

Esta firma, según ha podido saber ABC, ha sido Deloitte, que ha destinado a un equipo de unas 40 personas a estos trabajos. Otras fuentes conocedoras del proceso consultadas por ABC aseguran que ya hace dos semanas hubo contactos entre las autoridades y las firmas de consultoría y los despachos de abogados en esa línea. El FROB ha contado en este proceso también con Arcano y Baker & McKenzie como asesores.

A pesar de esos preparativos, en ningún momento los supervisores, y en concreto la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), llegaron a suspender la cotización del Popular. Cabe recordar que en el conjunto de la semana pasada las acciones de la entidad perdieron en Bolsa un 39%.

Los grandes venden

Entre el jueves y el viernes de la semana pasada grandes inversores institucionales, entre ellos Blackrock, vendieron grandes paquetes de acciones, quizá ante una alerta de Reuters que apuntaba ya a que el supervisor europeo había situado al Popular en una fase de intervención temprana, información que tanto el banco como la Junta Única de Resolución desmintieron.

Sin embargo, desde el FROB reconocen que ya el sábado, y de forma paralela al fallido proceso de venta privada del banco, las dos autoridades de resolución comenzaron a preparar formalmente el proceso de resolución y venta ordenada en caso de que el Popular no encontrase un comprador, como sucedió, se determinase su inviabilidad del Popular y hubiese que aplicar ese mecanismo. El lunes, pese a ello, el banco volvió a cotizar y se desplomó un 18,16% en la mayor caída bursátil de su historia, quedando los títulos en 0,32 euros.

En el FROB explican que ese tipo de seguimiento previa de la situación de una entidad en un caso como este es habitual, y que la planificación del mecanismo con tiempo de antelación es una medida preventiva para aplicarlo de forma efectiva y rápida llegado el caso de que se declara inviable.

Caída de depósitos

El Popular ofreció al fondo de rescate información sobre su flujo de depósitos: el lunes contaba con 60.347 millones de euros en cuentas -de ello, 35.410 garantizados por el FGD-, frente a los más de 77.345 que atesoraba al cierre de marzo, según el último informe trimestral de la entidad. El FROB explica que ambas cifras no son comparables por no incluir exactamente los mismos conceptos, aunque reconoce que la salida de ahorros fue los suficientemente voluminosa como para intervenir la entidad.

Es el martes cuando el Popular comunicad que no tiene liquidez suficiente y el BCE, ante ese riesgo de colapso, ordena a la Junta de Resolución y al FROB ejecutar la resolución. «La razón última de este mecanismo es proteger la estabilidad financiera, a los depositantes y los recursos públicos», explican en el fondo español, añadiendo que el Popular tenía una tamaño suficiente para generar inestabilidad en el sistema financiero, de ahí que se optase por la venta al Santander y no su liquidación concursal.