Aspecto de los mostradores de Vueling en el aeropuerto de El Prat - EFE

Fomento expedienta a Vueling y le exige soluciones

La Generalitat estudia sancionar a la aerolínea tras un fin de semana que se ha saldado con casi cuarenta vuelos cancelados y múltiples retrasos

BARCELONAActualizado:

"Ni Vueling ni ninguna otra compañía puede perjudicar a miles de viajeros so pretexto de una mala planificación». Con estas palabras del secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, el Ministerio de Fomento movió ayer ficha y anunció la apertura de un expediente a la compañía para tratar de esclarecer los motivos de los múltiples problemas operativos que la aerolínea española arrastra en los últimos días. También la Generalitat de Cataluña llamó al orden a la compañía y, además de reclamarle «un cambio de actitud» en la atención a los usuarios afectados y de citar para este mismo lunes a la dirección a una reunión en la sede de la consejería de Territorio y Sostenibilidad, aseguró que no descarta sancionar a Vueling por estos problemas.

La de hoy será una jornada especialmente ajetreada para los directivos de la aerolínea española ya que, además de la reunión con la Generalitat, también deberán acudir a un encuentro con Aviación Civil, organismo que ha citado también para hoy al presidente de Vueling, Javier Sánchez-Prieto, «para escuchar sus explicaciones y sus planes para regularizar» una situación que ha desembocado en un auténtico caos en el aeropuerto de Barcelona-El Prat y ha dejado en tierra a cerca de 3.000 personas.

Y todo por un fin de semana horribilis y caótico en el que la aerolínea de bajo coste ha sumado casi cuarenta cancelaciones así como importantes retrasos en casi todas sus rutas. El goteo de problemas comenzó hace ya unas semanas, pero ha sido el inicio de la operación salida del mes de julio lo que ha agravado la situación y ha desbordado completamente a la aerolínea. En total, se calcula que durante todo el fin de semana Vueling ha dejado de operar una treintena de vuelos, a los que se suman los 14 que la propia compañía reconoció ayer que tuvo que cancelar durante la jornada del domingo.

Sin explicaciones

A esto hay que sumar importantes retrasos de hasta cinco horas, caso del vuelo nocturno con destino a Bruselas del sábado por la noche, y la indignación creciente de unos usuarios que se sienten abandonados a su suerte, sin información y, en muchos casos, sin posibilidad de saber si su vuelo saldrá o no hasta que se encuentra frente a la puerta de embarque. Especialmente sangrantes son casos como el de un matrimonio de Bilbao que tardó 20 horas más de lo previsto en llegar a Málaga tras sufrir la cancelación de su vuelo y ser desviados a Barcelona, desde donde volaron a Granada para luego coger un autocar hasta Málaga.

Desde que empezaron los problemas, Vueling se ha limitado a atribuir la situación a «problemas operacionales» sin dar mayores explicaciones y, como ya hiciera el viernes, ayer solo atinó ayer a pedir disculpas a los pasajeros afectados y asegurar que «la situación está mejorando». Unas palabras que a duras penas satisfarán satisfacer a las cerca de 3.000 que se quedaron en tierra entre el viernes y el sábado fruto bien de las cancelaciones o del overbooking derivado de las recolocaciones en otros vuelos. A falta de explicaciones de Vueling, el sábado fue el comité de empresa de la compañía el que atribuyó la crisis a la «nefasta gestión y previsión» de la anterior directiva el caos operativo que vive la compañía en pleno arranque de la temporada de verano.

La mayoría de los pasajeros afectados se concentran en el aeropuerto de Barcelona-El Prat, donde Vueling es en principal operador y gestiona el 40% de los vuelos y donde durante todo el fin de semana se han sucedido las colas frente a los mostradores de información y reclamación de la compañía. Ayer, una de las jornadas de mayor afluencia de vuelos con 1.039 operaciones entre llegadas y salidas, las aglomeraciones no fueron tan notorias y las colas para reclamar eran menores que el viernes y el sábado, pero aún así la compañía volvió a cancelar vuelos con destino a Málaga, París, Bilbao y Praga así como media decena con destino El Prat procedentes de La Coruña, Málaga, París, Toulouse y Bilbao).

Por todo ello, el aeropuerto de Barcelona se ha convertido, según apunta la web Flightstats, en el segundo aeropuerto del mundo en número de incidencias. En la misma página puede verse que, ya en los últimos días del mes de julio, Vueling acumuló una veintena de cancelaciones y más de 380 retrasos.