El ex director adjunto de Supervisión del Banco de España Pedro Comín
El ex director adjunto de Supervisión del Banco de España Pedro Comín - EFE

El exjefe de inspección no avisó a la cúpula del Banco de España de los correos sobre la inviabilidad de Bankia

Pedro Comín explica en la Audiencia Nacional que examinó los "mails" de sus subordinados y que estos podían contener errores por ser opiniones a futuro

MADRIDActualizado:

Los miembros de la cúpula del Banco de España durante la salida a Bolsa de Bankia en el verano de 2011 e imputados por esta causa han comenzado a declarar este martes en la Audiencia Nacional. Las comparecencias de hoy de Pedro Comín, ex director adjunto de supervisión del organismo, y de Pedro González, exdirector de inspección de las cajas de ahorros, son clave. En primer lugar por ser los responsables directivos de la supervisión financiera de Bankia, y además porque son dos de los altos cargos que recibieron los correos electrónicos en los que los inspectores de la entidad financiera alertaban a la cúpula de la institución de la inviabilidad del banco y de su oferta pública de suscripción (ops). El primero de ellos, Comín, ha admitido en sala judicial que después de analizarlas con sus superiores inmediatos decidió no rebotar esos mails a la cúpula de la institución, esto es, al entonces gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

Según fuentes jurídicas presentes en la sala, Comín, que en el momento de la ops era coordinador del departamento de Inspección I, ha explicado que después de recibir esos correos informales de los equipos de inspección de Caja Madrid y Bankia, los examinó y debatió en profundidad con sus superiores. En aquella época este respondía directamente a González, entonces jefe del departamento, y en último término al entonces director general de Supervisión, Jerónimo Martínez Tello. González y Comín eran los responsables de supervisar la salida a Bolsa de la entidad financiera.

Lo que Comín ha defendido es que los correos no cuestionan la contabilidad de Bankia, que en último término es lo que se está juzgando, sino que hace advertencias desde un punto de vista financiero y futurible. Y en ese sentido ha dicho que tanto los "mails" como él mismo podían haber cometido errores.

La Sala de lo Penal de la Audiencia forzó el mes pasado la imputación de Comín y González junto al exgobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez, el exsubgobernador Javier Aríztegui, el expresidente de la CNMV Julio Segura y su exvicepresidente Fernado Restoy y otros dos exdirectivos de Supervisión del Banco de España, Tello y Mariano Herrera. Los magistrados consideraban necesario su comparecencia como investigados porque autorizaron la ops de Bankia «pese a las reiteradas advertencias del equipo de inspección del Banco de España de la inviabilidad del grupo y de que la solución de la salida a Bolsa no debía ser aprobada, pues suponía grave perjuicio para accionistas, preferentistas y contribuyentes».

A la causa ya se habían incorporado el pasado otoño una serie de correos electrónicos entre técnicos del Banco de España en los que el que fuera inspector jefe del supervisor en Caja Madrid y Bankia, José Antonio Casaus, advertía tres meses antes de la ops de Bankia de que la solución tomada entonces por las autoridades y la propia entidad de sacar a Bolsa la filial con el negocio bancario (Bankia) y mantener los activos tóxicos en la matriz no cotizada (BFA) acabaría obligando al Estado a «socializar las pérdidas». «No funcionará y creará quebranto al contribuyente», añadía el técnico, pronosticando lo que luego sucedió: cabe recordar que Bankia tuvo que ser rescatada con 22.424 millones de euros.

Lo que se trata de dilucidar es si los máximos responsables del Banco de España – Comín, González y Herrera dimitieron tras su imputación el pasado febrero– y de la CNMV hicieron caso omiso de esas advertencias. Ayer, Segura y Restoy aseguraron desconocer la existencia de esos «mails» por no formar entonces parte del Banco del supervisor financiero sino del bursátil, y a pesar de que Restoy fue luego subgobernador y presidente del FROB. Además, ambos defendieron que la CNMV no eran responsable de auditar las cuentas de Bankia –la investigación trata de esclarecer si el banco salió a Bolsa con cuentas falsas o no–, sino de validar que hubiesen sido auditadas sin salvedades por el Banco de España y la firma de auditoría de la entidad, entonces Deloitte.