Mario Draghi está dispuesto a adquirir mensualmente entre 5.000 y 10.000 millones de euros de deuda corporativa
Mario Draghi está dispuesto a adquirir mensualmente entre 5.000 y 10.000 millones de euros de deuda corporativa - REUTERS

Draghi favorece más a las empresas y penaliza a los bancos

A partir de hoy, las empresas que necesiten crédito no tendrán que acudir necesariamente a los bancos. El BCE abre su barra libre financiera a la compra de deuda corporativa

Correspnsal en BerlínActualizado:

A partir de hoy, las empresas que necesiten crédito no tendrán que acudir necesariamente a los bancos. El BCE abre su barra libre financiera a la compra de deuda corporativa con grado de inversión que emitan empresas no financieras y aseguradoras de la zona del euro, con un vencimiento mínimo de seis meses y máximo de hasta 30 años. Inicialmente, Mario Draghi está dispuesto a adquirir mensualmente entre 5.000 y 10.000 millones de euros de deuda corporativa, según la prensa financiera, que se sumarán a los 80.000 millones de euros en deuda pública y privad que ya compra cada mes. Concretamente, en mayo compró 79.700 millones de euros de bonos del sector público, 17.000 millones de euros de bonos de titulización y 5.500 millones de bonos garantizados, en total 85.000 millones de euros.

El objetivo de Draghi es forzar la inversión y para ello interviene en el mercado de la deuda corporativa presionando a la baja su rentabilidad, que se situaba en el 1.3% de media y con solo el anuncio de esta nueva medida no convencional ha descendido hasta el 1%. Las empresas podrán reducir sus costes de financiación cuando vayan a emitir nueva deuda, ya que podrán ofrecer un menor tipo de interés a los inversores interesados en acudir a dicha emisión y posiblemente los inversores extranjeros venderán sus bonos denominados en euros o dejarán de comprarlos en futuras emisiones. El euro debería caer significativamente.

Otra consecuencia indirecta de esta barra libre a las empresas será posiblemente que las entidades bancarias relajen un poco las condiciones de crédito, tratando de no perder de golpe todo el negocio. Esto, sumado a los tipos de interés en negativo, estrecha hasta casi asfixiar su margen de negocio, por lo que los bancos sienten que Draghi está dando otra vuelta de tuerca a sus esfuerzos. Y no hay que despreciar el «efecto llamada» que la barra libre ejercerá sobre el coste de la deuda 'high yield', que queda fuera del plan de compras, pero que se ha beneficiado indirectamente del anuncio del BCE.

¿Hasta qué punto puede modificar esta medida las condiciones de mercado? Dependerá de la cantidad de deuda que compre el BCE. Varias casas de análisis coinciden en que el banco europeo cuenta con potenciales compras de entre 600.000 y 850.000 millones de euros al año. ¿Suficiente para generar una burbuja de deuda corporativa? Desde luego apetecible para muchas empresas ya bastante endeudadas y todavía con problemas de financiación.

Según las estimaciones de Merril Lynch, este programa podría mejorar la financiación de cerca de 57.000 millones de euros procedentes de los balances de compañías españolas como Iberdrola, Gas Natural Fenosa y Repsol, las mejor situadas para beneficiarse de él. Si hacemos caso a JPMorgan Cazenove, las más beneficiadas serían Abertis, Gas Natural, Ferrovial, DIA y Amadeus.

A escala europea, las que más apuntan son EDF, Total, BMW, Engie, Enel, ENI, Shell, Daimler y Orange. El mayor número de bonos elegibles se encuentra en el sector de energía. Las eléctricas europeas pueden acaparar compras por 151.000 millones, frente a 65.000 millones del transporte, 46.000 millones de la industria básica, 44.000 millones de las telecomunicaciones y 39.000 de la automoción.