Dieter Zetsche, consejero delegado de Daimler, presenta los nuevos coches de Mercedes
Dieter Zetsche, consejero delegado de Daimler, presenta los nuevos coches de Mercedes - AFP

Daimler invierte 1000 millones en una nueva fábrica en Hungría

Según la empresa alemana, la decisión final depende de la «aplicación de varias condiciones»

J-.P. JOFRÉ
BerlínActualizado:

«Planeamos invertir al rededor de mil millones de euros los próximos años en la nueva fábrica de Kecskemét (Hungría)» ha indicado el viernes Markus Schäfer, responsable de producción de Mercedes-Benz. La inversión en la nueva fábrica de esta ciudad ubicada a medio camino entre Budapest y Szeged –a 86 kilómetros de ambas ciudades– conllevará la creación de 2.500 puestos de trabajo directos e indirectos tanto en la región como en otras plantas alemanas, indica una comunicación de Daimler, propietaria de Mercedes-Benz, que ya tiene una fábrica en esta ciudad y que funciona desde 2012.

Según la empresa alemana, la decisión final depende de la «aplicación de varias condiciones». En la nueva fábrica se ensamblará coches de tracción delantera y trasera, y contará con un taller de carrocería, otro de pintura, una línea de montaje y un parque de proveedores. Se trataría de una instalación acorde con el plan industrial 4.0 de la marca de la estrella que busca aplicar procesos digitales en la fabricación, un uso inteligente de datos y nuevos procedimientos de colaboración entre los robot y las personas.

Por su parte, el ministro de Exteriores húngaro Péter Szijjártó ha destacado que la inversión de Mercedes-Benz respalda la decisión de Budapest de embarcarse en una política económica dirigida a convertir al país en el centro de Europa y en una región de alto valor para actividades industriales. En la planta de Kecskemét trabajan más de 4.000 personas, que, en 2015, fabricaron 180.000 vehículos. Desde aquí se distribuyen para todo el mundo los modelos Mercedes-Benz CLA Coupé (desde 2013) y CLA Shooting Brake (desde 2015). El primer compacto con el que empezó Kecskemét en 2012 fue con el Mercedes-Benz Clase B.

En total, hasta febrero de este año, la planta ha fabricado más de 500.000 vehículos y en abril anunció una inversión de 580 millones de euros para aumentar su capacidad y modernizarla tecnológicamente para que produzca la nueva generación de coches compactos prevista. Daimler asegura que las «acciones preparatorias» estarán listas este año y que el inicio de la fabricación sería a finales de esta década. El objetivo es que la producción sea más flexible y eficiente, recuerda la compañía.