El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en las bodegas de Freixenet
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en las bodegas de Freixenet - INÉS BAUCELLS

El crecimiento reaviva el interés por empresas emblemáticas españolas

Operaciones como la venta de Abertis y Cellnex provocan que casi la mitad del Ibex 35 pertenezca actualmente a fondos y compañías foráneas

MadridActualizado:

El robusto crecimiento de España no ha pasado inadvertido a nivel internacional. Empresas y fondos extranjeros han puesto su foco inversor en el país, que cuenta con un tejido empresarial en auge y cada vez más internacionalizado. Como consecuencia, hoy por hoy casi el 50% de las cotizadas del Ibex están en manos foráneas, un porcentaje que dobla al que poseen las familias, tal como señalan desde Bolsas y Mercados Españoles (BME).

En los últimos meses, varias operaciones han planeado sobre distintas compañías nacionales, destacando la opa de Atlantia sobre Abertis, que finalmente se ha resuelto con una oferta conjunta con ACS que valora en 18.200 millones a la concesionaria. Esta operación, además, derivó en que Atlantia comprara el 29,9% de Cellnex para venderlo después al grupo italiano Edizione Holding (familia Benetton).

Más allá del selectivo nacional, el grupo alemán Henkell, filial vinícola del grupo Dr. Oetker, firmó recientemente un acuerdo para adquirir el 50,67% de Freixenet por 220 millones. De igual forma, el fondo estadounidense Carlyle ha mostrado interés en Codorníu, la empresa más antigua de España, si bien el grupo bodeguero ha rechazado inicialmente la operación. Más que una venta, la compañía estaría interesada en encontrar un socio minoritario con el que pueda dar salida a los accionistas actuales interesados en vender su participación.

Después de las inversiones frustradas de HNA o Wanda, las multinacionales del gigante asiático han vuelto a poner su foco en España

Freixenet y Codorníu cuentan con varias características comunes: son empresas familiares, pertenecen al sector alimentario y están presentes en varios países. Tres cualidades sumamente valoradas por los inversores extranjeros, según los analistas consultados.

Pero no solo en estos ámbitos se ha constatado un creciente interés. El sostenido crecimiento nacional ha añadido valor al tejido empresarial español en su conjunto, lo que ha permitido un aumento de las operaciones en industrias tan dispares como la sanitaria o los sectores auxiliares de la construcción. Asimismo, los analistas apuntan al auge del PIB, la depreciación del euro y los bajos niveles de la Bolsa como los «culpables» de que inversores de terceros países opten por afincarse en España. Tal es así, que los expertos consultados hablan de que nuestro país «está de moda» en el extranjero al ser un destino al alza.

También el entorno internacional ha contribuido a atraer el dinero foráneo. La política monetaria del Banco Central Europeo ha fomentado el endeudamiento y ha limitado los grandes retornos. «Hay fondos internacionales que se están posicionando en varios sectores españoles en busca de rentabilidad», destacan los mencionados expertos.

Los siguientes en abordar el mercado español serán los fondos asiáticos, principalmente chinos. Algunos, como Wanda o HNA ya han realizado inversiones en nuestro país (en equipos de fútbol como el Atlético de Madrid o en hoteles como NH), si bien no han logrado asentarse en el capital de estas empresas. Quien sí ha logrado consolidar su presencia en España ha sido Firion Investments, controlada por el grupo chino Cecep. Lo hizo a través de Urbaser, tras comprar esta compañía de gestión de residuos a ACS a finales de 2016 en una operación que el grupo de infraestructuras cifró entre 1.164 y 1.319 millones de euros.

Sectores como el agroalimentario, el sanitario o los auxiliares de la construcción están atrayendo grandes sumas de capital extranjero, según los expertos

A día de hoy, otras empresas y fondos chinos están rastreando el mercado en busca de oportunidades. Sea en el sector que sea. «Hay mucho interés», destacan fuentes financieras. Hay que recordar que China y España han estrechado lazos en los últimos años. Según los datos del Ministerio de Economía, la inversión bruta del gigante asiático en territorio nacional alcanzó los 35,5 millones de euros en 2017.

Pese a las operaciones de 2018, no siempre el futuro fue tan halagüeño. La inversión extranjera sufrió un frenazo del 7,2% en 2017 por la crisis catalana, según los datos de la Secretaría de Estado de Comercio. Sin embargo, este 2018 la situación muestra una realidad distinta: el ministro de Economía, Román Escolano, señalóa finales de abril tras la Asamblea del Fondo Monetario Internacional que ya podía hablarse de «normalización» en Cataluña, al tiempo que mostraba cierto optimismo respecto a que la inversión foránea regresara a la región y, por ende, al resto de España. En consecuencia, los expertos estiman que el interés extranjero por nuestro país irá a más en los próximos años.