La canciller de Alemania, Angela Merkel (izda) junto a su homólogo sueco, Stefan Loevfen
La canciller de Alemania, Angela Merkel (izda) junto a su homólogo sueco, Stefan Loevfen - EFE

Una de cada cuatro máquinas alemanas están ya conectadas a Internet

La mitad de los encuestados reconoce que la capacidad de aprender de las máquinas en el contexto 4.0 modifica de raíz los modelos de negocio, según un estudio realizado por la asociación Bitkom

Corresponsal en BerlínActualizado:

La Feria Tecnológica de Hannover abre hoy dejando claro, en primer lugar, que la digitalización de la producción está dando saltos de gigante, amenazando con dejar desfasado a todo aquel que no se mueva los suficientemente deprisa en esa dirección. Según un estudio realizado por la asociación Bitkom y en el que han participado 55 empresas de la industria alemana, un promedio de una de cada cuatro máquinas del tejido productivo están ya conectadas a Internet y la mitad de los encuestados reconoce que la capacidad de aprender de las máquinas en el contexto 4.0 modifica de raíz los modelos de negocio. Los aumentos de la productividad, por ejemplo, se basan ahora principalmente en la optimización de los procesos y predicción de los errores, sentando las bases para una toma de control de la inteligencia artificial sobre la producción.

En el ámbito del empleo, la digitalización está ya haciendo estragos. Casi una de cada cinco empresas admite que en el transcurso del último año despidió a trabajadores a causa de su falta de aptitud para los procesos 4.0 o lo hará a lo largo del próximo. «Debemos asumir una rápida disminución de los puestos de trabajo no cualificados, realizar previsiones para los despidos, y lanzarnos a la contratación de trabajadores formados para el ámbito digital», ha dicho el presidente de Bitkom Achim Berg, «y esas nuevas contrataciones se presentan como uno de los mayores obstáculos con el que se encuentra la industria». El otro reto, según Berg, es el alto nivel de inversión que requerirá la nueva economía, inversión para digitalizar los procesos y para protección y seguridad de datos. «No podemos utilizar la inteligencia artificial si no la alimentamos con datos», ha subrayado.

No es el único estudio presentado en Hannover que habla en este sentido. Una encuesta publicada por la Asociación de Ingeniería Eléctrica (VDE) afirma, por ejemplo, que las compañías alemanas se perciben claramente por detrás de EE.UU. y de China en la aplicación de la inteligencia artificial, lo que supone perder rápidamente los primeros puestos de la industria tecnológica y de los rankings de exportación. «Faltan dinero, infraestructuras y sobre todo expertos», advierte el estudio, en el que han participado 1.300 empresas, además de universidades. El 71% de los encuestados ve como principal obstáculo para asumir la tecnología 4.0 la escasez de trabajadores aptos y los obstáculos legales.

Esa escasez de personal cualificado comienza en las universidades, a menudo sin profesores que puedan poner al tanto de la última tecnología a los alumnos (67%) y falta de presupuestos y estructura departamental como para implementar investigaciones propias (53%). El 59% de los encuestados y una de cada dos universidades coinciden en que Europa no está haciendo el esfuerzo suficiente como para llegar a estar a la altura de China y EE:UU.. «Sencillamente, el problema básico es que la industria europea ha descansado demasiado tiempo sobre su status quo y ha perdido en muchas áreas la conexión con los EE.UU. y China, que son quienes Están impulsando la digitalización a todos los niveles», dice el CEO DE VDE, Ansgar Hinz, «tenemos que salir de nuestra zona de confort y entender que hay una gran oportunidad en la combinación entre la inteligencia artificial y la experiencia en producción industrial automatizada de la ingeniería mecánica».

Este proceso acelerado de transición se produce, además, en un momento especialmente delicado que también preocupa sobremanera en la primera jornada de la Feria Tecnológica de Hannover, el Brexit, ante el que la industria alemana llama a la unidad entre los países europeos. «La prioridad es que los 27 no resulten dañados o lo resulten lo menos posible, de manera que si las instituciones europeas tienen que sentarse a hablar de nuevo, pues que lo hagan», ha pedido el presidente de la patronal alemana de la industria (BDI), Dieter Kempf, «es necesario además que la UE se fortalezca y para ello debe impulsar su motor económico. La rápida finalización del mercado digital interior europeo, la energía y los servicios deberían ser abordados inmediatamente después de las próximas elecciones».

La industria alemana considera que la UE necesita con urgencia una estrategia industrial común y, al mismo tiempo, oponerse con firmeza a la distorsión del mercado que llevan a cabo empresas soportadas por el Estado chino, una presencia que rompe en su opinión con las leyes básicas del mercado. «Y además Europa tiene que hacer sus propios deberes de investigación», insiste Kempf, sugiriendo que los sectores de la energía, el transporte y las redes digitales deben ser prioritarios y apuntando que el gasto en inversión debería aumentar en los presupuestos de los próximas siente años hasta los 160.000 millones de euros.

Respecto a la cuantificación del Brexit, la industria alemana espera un golpe de medio punto porcentual en el PIB alemán, con un pronóstico propio de crecimiento del solo el 0,7%. «Podemos estar contentos si Alemania consigue mantener el actual nivel de producción industrial», ha lamentado, asumiendo que en los próximos años no se esperan subidas sino, en el mejor de los casos, quedar como están.