Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía
Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía - AFP

La banca española triplica su cartera de deuda turca desde 2013

El presidente Erdogan anuncia un boicot a Apple por los aranceles de EE.UU.

MadridActualizado:

El desplome de la lira está pasando factura a la cotización de los bancos españoles. Y es que un buen número de entidades había incrementado en los últimos años su exposición al país otomano. De hecho, el sector financiero español posee ahora tres veces más deuda pública turca que en 2013.

En concreto, según las cifras del Banco de Pagos Internacional (BIS), la exposición de las entidades bancarias españolas a Turquía asciende a 80.898 millones de dólares (70.849 millones de euros). De ese total, alrededor de 2.376 millones de dólares (2.084 millones de euros) corresponden a contrapartes del sector bancario otomano, mientras que 59.266 millones de dólares (51.978 millones de euros) responden su exposición al sector privado no bancario otomano y 19.255 millones de dólares (16.886 millones de euros) a deuda del sector público. Este último apartado ha sufrido un gran aumento en los últimos años. De hecho, se ha multiplicado por tres en cuestión de cinco años, siendo de 6.620 millones de dólares en 2013.

En definitiva, la banca española encabeza con diferencia la lista de acreedores de Turquía. Justo por detrás se colocan Francia e Italia respectivamente. De esta manera, la reciente devaluación de la divisa turca ha repercutido de manera directa en el posicionamiento de los grandes bancos europeos con sede en suelo otomano. Un caso llamativo ha sido la caída de las acciones de BBVA un 8% en las dos últimas jornadas. Una bajada en la cotización que se da por la alta participación de la entidad en la turca Garanti, de la que controla el 49,85% del capital y que supone sobre el 14% del negocio crediticio del banco.

La lira se ha depreciado sobre un 40% respecto al dólar desde principios de año pese al repunte del 7,5% de la jornada de ayer

En la misma línea, el italiano Unicredit -afectado por su exposición al banco turco Yapi Kred- ha caído más de un 9% desde el viernes. En el mismo periodo, el galo BNP Paribas ha cedido más de un 4% por su vínculo con Turk Ekonomi Bankasi (TEB).

La escalada de tensiones que asola a la banca española llega después de varias jornadas aciagas para el valor de la lira turca. En total, se ha depreciado sobre el 40% respecto a la moneda americana, pese al repunte del 7,5% de la jornada de ayer.

Una vez comenzó el hundimiento de la divisa, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, animó a sus ciudadanos a comprar liras y vender sus dólares y euros. Pese a todo, el acicate del mandatario no fue suficiente para detener la sangría. De hecho, Turquía tuvo que recurrir a su banco central para que inyectara 6.000 millones de dólares en la banca para salvar su moneda.

Respuesta del Ibex

Esto sí tuvo su contrapartida y ayer la lira recuperó parte del terreno perdido, lo que sirvió para aliviar alIbex 35, condicionado por el movimiento de la banca. Pese a caer un 0,25% en la sesión, el selectivo español se alejó de las pérdidas de días anteriores. De hecho, BBVA, el banco más expuesto a la crisis, cerró prácticamente plano, con una bajada del 0,09%, y Banco Santander cedió únicamente un 0,26%. Un respiro teniendo en cuenta que España guarda muchos intereses en el país otomano en sectores como el turístico o el asegurador, además del bancario.

Además, esta crisis de divisas continúa latente en la propia Turquía por las tensiones con Estados Unidos. «Nuestras relaciones con Turquía no son buenas en estos momentos», dijo el presidente de EE.UU., Donald Trump, tras aumentar los aranceles al acero y aluminio turcos al 50% y 20%, respectivamente. Una auténtica declaración de intenciones a la que Erdogan tardó cuatro días en responder. Y lo hizo para «atacar» al corazón norteamericano: Apple.

«Vamos a boicotear los productos electrónicos de EE.UU. Si ellos tienen iPhone, en el otro lado hay Samsung», dijo ayer el presidente turco, sin titubear sobre quién será su objetivo a partir de ahora en la guerra comercial. Sin embargo, la realidad es que Turquía trata de amedrentar con este anuncio a una empresa con más valor bursátil que el PIB de ese país. De hecho, recientemente tocó el billón de dólares en Bolsa; la primera que lo hace en los últimos once años.