La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, junto a la ministra de Economía, Nadia Calviño, en un G-20 en Buenos Aires el pasado mes de julio - EFE | Vídeo EP

El FMI alerta de que ligar las pensiones al IPC puede «hacer peligrar el sistema»

El organismo reclama elevar las cotizaciones de los autónomos y de los sueldos más altos y empeora la previsión de crecimiento de España para este año en una décima al 2,7%

MADRIDActualizado:

La desaceleración de la economía comienza a llegar a los organismos internacionales, que ahora inician su temporada de previsiones otoñales sobre España aderezada de peticiones de reformas. En sus conclusiones anuales sobre la economía nacional, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha empeorado en una décima el crecimiento estimado del PIB este año al 2,7% debido a un «entorno externo menos propicio» y «un debilitamiento de la demanda interna». Este 2,7% supone el mismo porcentaje que pronostica el Gobierno para 2018 mientras que para el año que viene, la institución ha dejado inalterada la previsión de avance del PIB al 2,2%.

Pese a que el FMI constata que el crecimiento todavía está «por encima de la media de la Eurozona» alerta de que la economía española va a dejar de crecer por encima de su tasa de crecimiento potencial, que calcula en el 1,75%. Entre las asignaturas pendientes que detecta el organismo figuran «una deuda pública notablemente elevada, un alto desempleo estructural y un lento aumento de la productividad». La institución ha detectado signos de desaceleración en la economía española, en paralelo con la global, y ha advertido de que acontecimientos como el «Brexit» pueden restar 0,2 puntos al crecimiento de España si se materializa en su forma más dura, ha alertado en rueda de prensa la economista al frente de la misión de España del FMI, la alemana Andrea Schaechter.

Junto a esta andanada de advertencias, el Gobierno de Pedro Sánchez ha recibido también deberes del lado de las reformas, con las pensiones y los Presupuestos de 2019 ocupando buena parte del documento del FMI. El organismo ha tomado en cuenta el acuerdo del Pacto de Toledo para que las pensiones se revaloricen conforme al IPC real, y señala que esta medida debe ir acompañada de más reformas para elevar los ingresos de la Seguridad Social. De lo contrario, corre peligro «la sostenibilidad financiera del sistema».

«Las recomendaciones del Pacto de Toledo consistentes en volver a vincular el aumento de las pensiones a un indicador del poder adquisitivo no deberían traducirse en medidas legislativas que no formen parte de un paquete integral. Un ajuste ad hoc de las prestaciones podría hacer peligrar la sostenibilidad financiera del sistema», sentencia el FMI, que reclama un paquete completo de decisiones, tanto del lado de los gastos como de los ingresos.

Entre las medidas para elevar los recursos que reclama la institución dirigida por Christine Lagarde figura destopar las cotizaciones sociales para los sueldos mayores de 45.000 euros, un incremento de la «cotización mínima» para los autónomos y elevar la edad de jubilación vinculándola con la esperanza de vida. De lo contrario, avisa, habrá que recortar las pensiones.

«A menos que exista una correspondencia plena entre el aumento de ingresos y el gasto adicional previsto, no podrá evitarse una futura reducción de las pensiones, aunque sea moderada», abunda el FMI, que defiende las reformas de 2011 y 2013, que elevaron la edad de jubilación y acompasaron las prestaciones a los ingresos del sistema limitando la revalorización, si bien esto último ha quedado en suspenso tras el pacto entre el PP y el PNV para aprobar las cuentas de 2018.

La economista jefa para España, Andrea Schaechter, pidió al Gobierno que no revierta las reformas realizadas. «Es crítico preservar los avances realizados en reformas», apuntó Schaechter en referencia a las medidas adoptadas por los anteriores gobiernos en el sector bancario, laboral, fiscal o en pensiones, por las que, en sus palabras, «España ha ganado competitividad y productividad».

Un Presupuesto creíble y prudencia en los impuestos

Los Presupuestos de 2019 es la otra trinchera que observa con especial atención el FMI. El Fondo tira de las orejas a España por la lenta reducción del déficit y la deuda pública en los últimos años, obedeciendo únicamente al ciclo económico. Ante ello, el FMI respalda la senda presupuestaria que propone el Gobierno al juzgar el objetivo para 2019 del 1,8% del PIB como «apropiado». No obstante reclama que el Presupuestos de 2019 «necesita incluir un paquete de medidas creíble».

El enfoque de la institución es que el Gobierno refuerce los «colchones fiscales» para cuando la economía se frene y vengan mal dadas. El FMI, eso sí, pide «prudencia» al Gobierno a la hora de subir impuestos por si no recaudan lo suficiente o dañan el crecimiento en caso contrario. «Es esencial diseñar cuidadosamente las medidas tributarias para limitar distorsiones y repercusiones sobre el crecimiento», reza la advertencia de la institución.

Pese a que no aparezcan en el informe, en la rueda de prensa de la economista jefa de la misión en España, Andrea Schaechter, volvió a pedir como en otras ocasiones subir el IVA de los productos a tipos reducidos (10%) y superreducidos (4%) al general (21%) y elevar la fiscalidad medioambiental.

En todo caso, el organismo parece ver con buenos ojos el aumento de impuestos que negocia el Gobierno siempre y cuando sirva para reducir «las desigualdades» pero también el consabido «déficit fiscal». Entre las inequidades que resalta el informe figuran apoyar el empleo para los jóvenes y los parados de larga duración, proteger a los más vulnerables así como el medio ambiente. Como fuere, la misión no ha podido evaluar aún si las medidas que incluirán las cuentas serán suficientes para cumplir el déficit, ya que el Ministerio de Hacienda está en plena negociación con Podemos.

En cuanto al futuro marco laboral, el FMI aplaude la «abundante» creación de empleo pero pide que los aumentos salariales se correspondan a incrementos de la productividad, que los convenios de empresa prevalezcan sobre los sectoriales y «aumentar el atractivo de los contratos indefinidos» para acabar con la dualidad frente a los temporales. Además pide fijar incentivos como ayudas a la vivienda o al transporte para fomentar la movilidad laboral entre comunidades autónomas.

La banca debe elevar su colchón de capital

La banca también tiene un lugar de honor entre los capítulos que dedica el FMI a España, reclamando a las entidades «colchones de capital de alta calidad» ya que «siguen rezagados con respecto a sus homólogos europeos». Estos colchones servirían, en palabras del FMI, para evitar el deterioro de la economía, sobre todo en «algunos mercados emergentes», quizá en referencia a Turquía y Argentina, donde la banca española tiene filiales. También llama al Banco de España a vigilar el aumento de hipotecas y de crédito al consumo, aunque rechaza que haya una «sobrevaloración generalizada sobre los precios inmobiliarios». En este sentido, aplaude el anuncio del Ministerio de Economía de crear una autoridad macroprudencial para detectar desequilibrios futuros..