Imagen de una planta de Volkswagen
Imagen de una planta de Volkswagen - Efe

Alemania no logra cumplir con su calendario de movilidad eléctrica

El país está muy lejos de cumplir con su objetivo de haber instalado 100.000 estaciones de carga para vehículos eléctricos en 2020

BERLÍNActualizado:

La reunión que mantuvo anoche Merkel con los presidentes de las grandes automovilísticas alemanas se prolongó durante tres horas. Los rostros de los asistentes, a la salida de a Cancillería de Berlín, volvían a mostrar decepción. Alemania está muy lejos de cumplir con su objetivo, de haber instalado 100.000 estaciones de carga para vehículos eléctricos en 2020, apenas hay activas, de hecho, 17.400 estaciones, y el Estado y las empresas se pasan sucesivamente la patata caliente de la inversión sin haber logrado avances significativos desde 2017, año en que si fijó ese objetivo. Y si Alemania, el país fabricante, no apuesta en firme por la movilidad eléctrica, es muy posible que sus clientes en el resto del mundo tampoco lo hagan. Al menos al ritmo prometido.

Junto a Angela Merkel se sentaron a la mesa anoche el presidente de Volkswagen, Herbert Diess; el de BMW, Harald Krürger; el ministro de Economía Peter Altmeier, de la CDU; el ministro de Transporte Andreas Scheuer, de la CSU; la ministra de Medio Ambiente, Svenja Schulze, del SPD y el también socialdemócrata ministro de Finanzas Olaf Schoz. Constataron juntos que el desarrollo de la red de repostaje eléctrico se desarrolla con desigual rendimiento en las grandes ciudades alemanas. Mientras que Hamburgo y Berlín, las más adelantadas, cuentan con 882 y 779 estaciones respectivamente, Regensburg, Dortmund y Colonia, en la cola del pelotón cuentan solamente con 101, 125 y 141.

El «Masterplan» de la gran coalición alemana, que contaba con 10 millones y medio de coches eléctricos rodando por las calles alemanas en 2030, no será posible ni de lejos a este ritmo de desarrollo y el presidente de la Federación de la Industria Automovilística Alemana (VDA), Bernhard Mattes, insinuó incluso después de la reunión que «con vistas a cumplir los compromisos de emisiones en 2030 es necesario concentrarse en la gran tarea de desarrollar esa red para la electromovilidad, pero a largo plazo es necesario también tener en cuenta otras alternativas».

Lo que las compañías presentan hasta ahora como grandes apuestas por la electricidad, son pequeños avances que alejan la fecha de objetivos. Volkswagen y la ciudad del Wolfsburgo,por ejemplo, según expluso anoche su presidente, están llevando a cabo un proyecto que pretende ser ejemplo de colaboración entre el sector público y el privado en el desarrollo de la red y que consistirá en la instalación de 12 estaciones, cifra más que modesta. «Instalar estaciones de carga rápidas en zonas urbanas significa un ahorro masivo de espacio y una mejora en la eficiencia, porque queden cargarse muchos vehículos en menos tiempo. Por eso este proyecto responderá a muchas preguntas que actualmente dificultan la construcción de la infraestructura», defiende el jefe de servicios de movilidad elécrica de Volkswagen, Martin Roemheld.

Estos parques de carga rápida, que han comenzado a aparecer en la ciudad este mes de junio y a los que la población ser refiere ya como «electrolineras», servirán paratransferir progresivamente los conocimientos adquiridos sobre el comportamiento del cliente a otras ciudades». Las hay fijas, pero también móviles, para colocar temporalmente y a conveniencia durante la celebración defestivales, en un estadio el día de partido, en aparcamientos, y en general en cualquier clase de evento.

Pueden estar conectadas a la red eléctrica o trabajar de forma independiente, pues cuentan con packs de baterías recicladas que permiten además proporcionar una elevada potencia de carga, una solución que están estudiando otros fabricantes de coches eléctricos para dar un segundo uso a las baterías de sus coches eléctricos. Lospuntos de carga fijos provendrán de IONITY, que si bien actualmente se está enfocando en la creación de electrolineras en las autopistas europeas (para 2020 esperan tener 400 ubicaciones operativas), más adelante construirá más estaciones en las ciudades.

Audi, por su parte, está ayudando a electrificar la capital alemana, poniendo en marcha en el Campus EUREF la unidad de almacenamiento de baterías usadas más grande de Alemania. Con una capacidad de 1,9 MWh, emplea baterías de iones de litio procedentes de vehículos experimentales, para ensayar diversas posibilidades de interacción entre coches eléctricos y la red eléctrica. El objetivo es el funcionamiento inteligente en red, para promover la transición de energía. La compañía espera que en 2025 alrededor del 40% de todos sus nuevos modelos comercializados estarán equipados co un sistema de propulsión electrificado. Para mediados de la próxima década, esto equivaldrá a cerca de un millón de coches electrificados al año.

Pero «mientras todos estos proyectos no desemboquen en una generalización de la red de estaciones, los clientes no se decidirán por la movilidad eléctrica», advertía anoche Mattes, y durante la reunión se se abordó la principal dificultad, la financiera. Los detalles sobre el «Masterplan» y la forma de pagarlo serán abordados en la próxima reunión.