Donald Tusk (iz.), presidente del Consejo Europeo; Shinzo Abe (centro), primer ministro nipón; y Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, durante su cumbre en Japón
Donald Tusk (iz.), presidente del Consejo Europeo; Shinzo Abe (centro), primer ministro nipón; y Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, durante su cumbre en Japón - EFE

El acuerdo UE-Japón ahorrará 100 millones a empresas españolas

Nuestro país será uno de los Estados miembros más beneficiados por este tratado «histórico»

MadridActualizado:

Cinco años han transcurrido desde que los Estados miembros dieron el mandato a la Comisión Europea de empezar las negociaciones formales para un tratado comercial con Japón. Hoy, es ya una realidad. Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión, Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, y Shinzo Abe, primer ministro nipón, rubricaron esta semana con su firma un acuerdo que calificaron como «histórico». Por las relaciones bilaterales entre territorios, los pactos alcanzados y, principalmente, por la cantidad de personas a las que afecta. Además, imbuye a la sociedad mundial con el sentimiento de que la alternativa al proteccionismo de Donald Trump está más en boga que nunca.

Con este acuerdo, que afecta a más de 630 millones de habitantes, unen fuerzas dos territorios que suman en conjunto casi un tercio del PIB mundial. En consecuencia, las empresas europeas se ahorrarán al año unos 1.000 millones de euros en aranceles, de los cuales 100 de ellos serán de compañías españolas ya que, según explica Jorge Lasheras, presidente del Círculo Empresarial Japón España, nuestro país es el sexto suministrador de mercancías a Japón de toda la UE. «España estará entre los principales beneficiarios de los países europeos», señala Jochen Müller, director adjunto en funciones de la Representación de la Comisión Europea en España. Concretamente, considera que las inversiones recíprocas se verán «claramente beneficiadas», especialmente en «servicios financieros, el comercio electrónico, las telecomunicaciones y el transporte, pero también en infraestructuras, construcción y tecnología digital». Un planteamiento mantenido también por Jorge Lasheras: «Aumenta la confianza, aumenta el conocimiento y, lógicamente, las inversiones. Éstas son una asignatura pendiente en el caso de España. Podemos crecer y mucho».

Asimismo, para Müller este acuerdo tiene cuatro grandes patas: el ahorro en aranceles, el aumento del flujo comercial -estimado en que la UE exportará un 13% más a Japón-, la apertura del mercado de los servicios y la oportunidad de acceder a las licitaciones públicas en 48 ciudades niponas.

Las exportaciones españolas a Japón ya representan el 0,6-0,7% del total de las importaciones del país asiático

Desde la Comisión, en consonancia, estiman que las exportaciones de químicos aumentarán hasta un 22%; las de maquinaria eléctrica hasta un 16%; las de textil, cueros y calzado hasta un 220%; y las de productos agroalimentarios procesados hasta 170-180%.

En el caso español, el tratado reportará grandes beneficios ya que el país nipón es nuestro décimo mayor socio comercial ajeno a la UE. Todo ello sin olvidar que más de 6.200 empresas nacionales exportan a Japón -de las cuales el 92% son pymes-, lo cual genera más de 41.000 puestos de trabajo.

Lasheras, además, constata la ventana de oportunidad que se abre para la UE en general y España en particular con este acuerdo. A nivel de inversiones, pero especialmente a nivel de flujos comerciales. Un dato muestra ese interés creciente por el país nipón es el porcentaje de los productos vendidos allí: las exportaciones españolas a Japón se han duplicado en los últimos ocho años hasta representar el 0,6-0,7% del total de las importaciones del estado asiático.

Desde CEOE, Narciso Casado, director de Gabinete de Presidencia, Relaciones Internacionales e Institucionales, vaticina que «las posibilidades de que las exportaciones aumenten de forma significativa son elevadas», poniendo el foco en ciertos sectores: el agroalimentario, la moda, el hábitat y los productos de lujo, así como el sector químico «que es el capítulo más importante de nuestras exportaciones, gracias sobre todo a nuestro sector farmacéutico».

Beneficiarios nacionales

Aunque España aumentará sus relaciones comerciales con Japón a nivel de país, hay tres regiones que se verán especialmente beneficiadas. Barcelona, Madrid y Valencia aglutinan el mayor número de empresas exportadoras al estado nipón, siendo la capital catalana líder entre ellas con amplia presencial de los productos de calzado, material de laboratorio y equipamiento de paneles solares.

«Era necesario firmarlo para ofrecer a nuestras empresas la posibilidad de incrementar su presencia en Japón y en el resto de Asia-Pacífico», señala Casado, de CEOE.

Pese a ello, tras la firma, el pacto todavía no entrará en vigor. El Parlamento Europeo y la asamblea japonesa han de ratificarlo en los próximos meses. Sin embargo, no se prevén problemas para que obtenga «luz verde» de ambas instancias. Tal es así que las partes, y también las patronales, confían en que para 2019 pueda entrar en vigor plenamente, cinco años después de iniciar las conversaciones.