El magistrado Alfonso Guevara, en una imagen de archivo
El magistrado Alfonso Guevara, en una imagen de archivo - efe

El juez Guevara se abstiene en los recursos de los consejeros de las tarjetas B por amistad con dos de ellos

El magistrado explica que no debe resolver los recursos de imputación por su relación con Arturo Fernández y Miguel Corsini

luis p. arechederra
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El juez de la Audiencia Nacional Alfonso Guevara ha decidido no formar parte del tribunal que resolverá los recursos de los antiguos consejeros de Caja Madrid y Bankia contra su imputación por el uso de las tarjetas opacas por tener amistad con dos de ellos: Arturo Fernández y Manuel Corsini, imputados en la causa.

En un auto, la Sala de lo Penal, el tribunal en el que recaen los recursos interpuestos ante las decisiones del juez instructor Fernando Andreu, acepta la abstención de Guevara y otorga la ponencia del auto que le correspondía al magistrado Fermín Echarri. Este tribunal tiene que resolver los recursos de catorce miembros del consejo y la comisión de control contra su imputación por el uso de las "black".

La Sala argumenta que la abstención está "justificada" porque la relación de amistad de Guevara con Fernández y Corsini "podría viciar su imparcialidad" en la resolución de los recursos, incluso aunque ambos no han presentado recursos contra su imputación, puesto que está en "igual posición" que los consejeros que sí lo han hecho.

Así, los magistrados encargados de resolver los recursos serán Ángeles Barreiro, Carmen Lamela, Antonio Díaz, Clara Bayarri y Fermín Echarri. Los catorce recurrentes están imputados por la entrega y el uso de las de las tarjetas opacas de Caja Madrid y Bankia, con las que 82 ex altos cargos de las entidades cargaron 15,5 millones de euros entre 2003 y 2012 sin control y de espaldas a Hacienda.

El juez que instruye la causa, Fernando Andreu, considera que la actuación de los exdirectivos podría suponer la comisión de un supuesto delito de administración desleal porque las Visas se entregaron "fuera del circuito ordinario" y con total "discrecionalidad". Las tarjetas no tenían "soporte contractual, ni previsión estatutaria, ni hubo una decisión de los órganos de gobierno en tal sentido".