Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda y Administraciones Públicas
Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda y Administraciones Públicas - ignacio gil

El Gobierno estudia suavizar el alza fiscal a la venta de vivienda usada

El PP podría presentar una enmienda en el Senado para mitigar el impacto de la medida

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Arrecian las críticas a la subida de impuestos a la venta de viviendas usadas, especialmente a las compradas antes de 1995, que incluye la reforma fiscal. Y el Gobierno empieza a plantearse si no retirar la medida, al menos retocarla para suavizar su impacto en el bolsillo de los contribuyentes.

Según ha podido saber ABC, el PP podría presentar una enmienda en el Senado, o pactar alguna transaccional con los grupos de la oposición para suavizar este alza fiscal y que de alguna manera se tenga en cuenta el impacto de la inflación en las plusvalías obtenidas.

Como ha informado ABC, la reforma del IRPF, que se tramita en el Parlamento, suprime los coeficientes de abatimiento, que todavía se aplicaban para las viviendas compradas hace 20 años o más, pero también elimina los coeficientes correctores de la inflación. Eso significa que a a la hora de vender inmuebles y calcular las ganancias o plusvalías obtenidas, no se tiene en cuenta el impacto de la inflación, o lo que es lo mismo, que un millón de pesetas del año 1980 (6.000 euros), no tienen el mismo valor entonces que hoy. Y esta es la principal crítica que los expertos consultados por ABC hacen a la medida: no se va a gravar la ganancia real que obtienen los contribuyentes, sino un patrimonio ficticio. Algunos incluso califican la medida de «barbaridad contable» y de «injusticia tributaria».

Las voces críticas se han alzado dentro del propio PP. El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, se ha mostrado absolutamente en contra de la medida y ha pedido a Cristóbal Montoro que se la replantee. Y hasta la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, ha pedido explicaciones.

Los argumentos de Hacienda

El Ministerio de Hacienda se defiende asegurando que la medida afecta a muy pocos contribuyentes, ya que al igual que ahora, quedan exentos aquellos que reinvierten la plusvalía obtenida por la venta de su vivienda habitual en otra casa que vaya a constituir su primera residencia. Tampoco pagan los mayores de 65 años que vendan su vivienda habitual (ahora tampoco lo hacen), o si venden otro inmueble no tributarán por los primeros 240.000 euros de beneficios obtenidos, siempre que ese dinero lo destinen a una renta vitalicia, que contraten en los seis meses posteriores a la venta del inmueble.

Las mismas fuentes recuerdan que tampoco se van a ver perjudicados aquellos que vendan sus casas por menor valor del que lo compraron, algo que ocurre para todos aquellos que adquirieron sus casas en los últimos seis o siete años.

Pese a estos argumentos, fuentes cercanas al Ejecutivo apuntaron ayer a ABC que se está estudiando introducir algún retoque que permita mitigar la fuerte subida fiscal que provoca la supresión de estos coeficientes. Y es que el impacto en el bolsillo del contribuyente es muy elevado. Sirva esta ejemplo: un contribuyente que venda por 120.000 euros una casa comprada en 1978 por un millón de pesetas (6.000 euros), hoy pagaría en IRPF por la plusvalía obtenida 6.595 euros. A partir de enero de 2015, la supresión de los coeficientes correctores disparará la factura fiscal para este ejemplo hasta los 26.240 euros. Así, la diferencia entre vender antes del 31 de diciembre o el primero de enero alcanza casi los 20.000 euros euros, es decir se multiplica por casi cuatro la factura fiscal.