La cara y la cruz del bitcoin
Un hombre protesta contra el cierre de Mt. Gox, el principal mercado de bitcoins - reuters

La cara y la cruz del bitcoin

¿En qué consiste la moneda virtual? ¿Cómo se obtiene? ¿Por qué fluctúa tanto su cambio frente a otras divisas?

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Bitcoin es una moneda virtual rodeada de multitud de interrogantes. Mt. Gox, la principal plataforma de intercambio de esta divisa, cerró hace dos días de forma repentina. ¿La razón? Los fallos de seguridad de la página web, que podrían haber permitido el robo de cerca de 750.000 bitcoins: en torno a un 6% de la circulación global de la moneda. La noticia ha provocado que el cambio de la divisa caiga en picado en los últimos días: desde los casi 1.000 dólares que equivalía cada unidad a comienzos de febrero hasta los aproximadamente 500 dólares que se obtienen en la actualidad, aunque la cifra varía según el portal de cambio que se emplee. El riesgo parece ir implícito en una moneda que algunos economistas señalan como el futuro de las transacciones mientras otros advierten de sus peligros.

¿Qué es un bitcoin?

Es una moneda virtual que nació en 2009 gracias a Satoshi Nakamoto, seudónimo bajo el que se esconde la persona o el grupo que diseñó el protocolo bitcoin. Desde entonces su popularidad y uso no han dejado de crecer. La divisa no depende de banco central o institución alguna, por lo que su valor fluctúa en función del número de usuarios que la emplean. Es precisamente este componente lo que le ha granjeado simpatías entre algunas corrientes económicas. «Las raíces teóricas de bitcoin se pueden encontrar en la escuela austríaca de Economía», señaló el BCE. Si bien su uso como medio de pago no está generalizado, en algunas tiendas y portales como Wordpress ya aceptan el pago con esta moneda.

¿Cómo se obtiene un bitcoin?

Cada unidad de bitcoin se genera a medida que una red de ordenadores privados conectados mediante un sistema peer-to-peer (como eMule) resuelven algoritmos matemáticos. A estos usuarios se les llama «mineros» y hay grupos enteros que buscan resolver estos algoritmos. En caso de éxito, después se reparten el dinero en función de la potencia cedida. Además de unirse a un grupo de «mineros» cediendo espacio del ordenador para trabajos algorítmicos, un usuario puede cambiar otras divisas por bitcoins en los diferentes portales de internet disponibles. El usuario también puede vender servicios o productos a cambio en plataformas específicas. Una vez que se mina un bitcoin, la primera transacción que se realiza con esa moneda queda registrada en el bloque con un código identificador (hash). Estos datos criptográficos se almacenan cronológicamente, formando una cadena que contiene el historial de posesión, desde el minero creador hasta el actual dueño.

¿De dónde viene su éxito?

Su popularidad comenzó a aumentar hace un año, a raíz de la desconfianza generada por la quita a los depósitos bancarios en Chipre aprobado por la Unión Europea: si a finales de 2012 la divisa bailaba en los 10 dólares, tras la intervención sobre el país mediterráneo se aupó por encima de los 200 . Para muchos, el atractivo del «bitcoin» reside en que la producción de la moneda no la controla un supervisor, sino la compleja tecnología en la que se basa y que verifica transacciones para que nadie pueda emitirla de manera ilícita. Asimismo, cada transacción está cubierta por el anonimato, lo que hace que sea susceptible de ser usada para encubrir el fraude fiscal como ocurrió con SilkRoad, una especie de eBay que fue cerrado hace unos meses en el que se podían adquirir drogas, productos ilícitos e incluso asesinos a sueldo a cambio de bitcoins.

¿Cuántos bitcoin hay?

En la actualidad se calcula que hay en circulación unos 12 millones de bitcoins. Pero además de los «mineros», la divisa guarda otra similitud con el oro: su producción está limitada a 21 millones una cifra que se alcanzará en el año 2140, lo que la hace una moneda a prueba de inflación. A medida que pasa el tiempo, los algoritmos en los que trabajan los «mineros» son cada vez más complejos y la cantidad de bitcoins que se generarán se irá reduciendo.

¿Qué problemas conlleva?

Países como China o Rusia han prohibido su uso por los incentivos a la evasión al fisco que ofrece. Asimismo, Karspersky Lab ha alertado de campañas de virus para utilizar ordenadores ajenos y fabricar «bitcoins» que van a parar a los bolsillos de los piratas informáticos o errores de seguridad como el que ahora ha provocado el cierre de Mt. Gox. Al no estar respaldada por banco central ni Gobierno, alguno ofrece escasas garantías en caso de incidente. Asimismo, su elevada volatilidad hace que en muchos casos se haya convertido en un instrumento especulativo más que en una moneda. Sin embargo, algunos expertos recuerdan que esta inestabilidad es normal en una moneda que está comenzando su implantación y que, por tanto, cuenta con pocos usuarios.