Repsol e YPF, la cronología de una pugna enquistada
Antonio Brufau, presidente de Repsol, junto a la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner - aP

Repsol e YPF, la cronología de una pugna enquistada

El principio de acuerdo entre los gobiernos español y argentino puede cerrar un conflicto que se ha alargado durante más de año y medio

L. P. A.
Actualizado:

El principio de acuerdo entre YPF y Repsol para compensar a la empresa española por la expropiación de su antigua filial en Argentina abre una nueva etapa después de meses de enquistadas negociaciones entre la dirección de la nacionalizada y el órgano ejecutivo de la española. Un desencuentro político y económico que empezó con un importante hallazgo.

7/11/2011

Repsol anuncia «el mayor descubrimiento de petróleo» de su historia en Vaca Muerta, en el suroeste de Argentina. A partir de dicho anuncio, la presidenta Kirchner comienza su política de fuertes hostilidades hacia la empresa. Vaca Muerta es un yacimiento rico en petróleo y gas no convencional, accesible a través de fractura hidráulica, que podría tener más de 22.000 millones de barriles en el subsuelo. Una fuente exageradamente apetecible: YPF, que tiene la concesión de 12.000 kilometros cuadrados, argumenta que con el desarrollo del 15% del yacimiento se podría acabar con el déficit energético del país, que ha disparado una inflación insostenible.

15/2/2012

La Hacienda argentina impide a la filial de Repsol importar o exportar hasta que, supuestamente, no regularice una deuda tributaria de 8 millones de dólares o 6,1 millones de euros. A los pocos días, YPF impide que altos representantes del Gobierno argentino acudan a una reunión del Consejo de la compañía. La escalada de la tensión obliga al ministro español de Industria, José Manuel Soria, a hacer una visita relámpago al país para tratar de suavizar la polémica. Sin embargo, el conflicto continúa: pronto las provincias de Mendoza, Salta, Río Negro y Neuquén retiran a YPF las licencias de explotación petrolera en sus territorios.

16/4/2012

La agonía finaliza con el desenlace menos deseado: el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner expropia a Repsol el 51% de las acciones de su filial en el país, YPF, acusándola de no invertir en el país. La presidenta citó expresamente que «es la primera vez en 17 años que Argentina tiene que importar gas y petróleo» y alegó como causa « una política de vaciamiento» de la petrolera española. Después de la nacionalización, Repsol niega las acusaciones, exponiendo sus inversiones en el país, y anuncia que se defenderá en los tribunales. Para ello, acude al Ciadi, el tribunal de arbitraje del Banco Mundial para resolver conflictos internacionales sobre inversiones.

26/6/2013

Durante todo el proceso de negociación por una compensación, las ofertas del Gobierno argentino son insuficientes. La empresa dirigida por Antonio Brufau reclama una indemnización de 10.500 millones de dólares o 8.000 millones de euros, en consonancia con el valor de los activos expropiados. Además, la petrolera española anuncia acciones legales contra todas las empresas que se asocien con YPF para explorar el yacimiento de Vaca Muerta, por considerar que ello pondría en peligro una posible restitución de los activos. A pesar de ello, Chevron y Dow pactan proyectos con YPF y Pemex, que tiene una participación del 9,34% en Repsol, no niega sus intenciónes de entrar en el yacimiento. En verano de 2013, el Gobierno argentino presenta una oferta a Repsol, a través de la intermediación de la empresa mexicana. Sin embargo, Repsol rechaza de plano la oferta de YPF para compensar la expropiación, que consiste en unos bonos de la empresa y una participiación en un proyecto en Vaca Muerta. La propuesta nunca se acercó a lo que pedía la empresa dirigida por Brufau, que insistió en reclamar una compensación líquida.

25/11/2013

Repsol e YPF alcanzan un principio de acuerdo. «Se ha arribado a un principio de acuerdo acerca de la compensación por la expropiación del 51% del paquete accionario de YPF ocurrida en abril de 2012, sujeto a ratificación de los máximos órganos rectores de Repsol», confirmaba el Gobierno argentino en un comunicado. Ni la firma española ni la empresa estatal concretaron el importe de dicha indemnización, si bien el Ejecutivo argentino explicó que «tal principio de acuerdo implicará fijar el monto de la compensación y su pago con activos líquidos (bonos garantizados de Argentina) y que ambas partes desistirán de las acciones legales en curso». Algunas fuentes apuntan a que la indemnización sumaría 5.000 millones de dólares (unos 3.700 millones de euros) en deuda pública argentina. El consejo de administración de Repsol deber ratificar mañana miércoles este acuerdo.