Adiós al «roaming», la enésima frontera europea
La comisaria de telecomunicaciones, Neelie Kroes, abandera la lucha contra el roaming - efe

Adiós al «roaming», la enésima frontera europea

La Comisión Europea presenta mañana jueves su propuesta para eliminar entre países de la UE el coste de itinerancia

víctor ruiz de almirón
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Salir al extranjero es sinónimo de apagar los datos del móvil para evitar sorpresas desagradables en la factura. Los costes que imponen las operadoras ha hecho habitual la imagen de turistas ávidos por encontrar un establecimiento comercial, no ya en busca de un respiro, sino al acecho de cualquier red wi-fi para disfrutar gratuitamente de los servicios de internet. Pero la voluntad de la Comisión Europea de poner fin a los costes de itinerancia, el famoso «roaming», puede acabar para siempre con esta imagen en los viajes por la Unión Europea.

La Comisión Europea presentará mañana su propuesta legislativa que obligará a los operadores a eliminar los sobrecostes tarifarios por el uso del móvil en el extranjero. La propuesta pretende eliminar estos recargos tanto para llamadas como para navegación por Internet. La abanderada de esta propuesta es la comisaria de Telecomunicaciones, la holandesa Neelie Kroes, quién dirige el proyecto de Agenda Digital para Europa desde la reforzada posición de vicepresidenta de la Comisión.

La intención de Bruselas es obligar a los operadores a ofrecer a sus clientes planes tarifarios que cubran al menos 21 países de la UE y el 85% de la población sin recargos de itinerancia. La medida entraría en vigor en julio de 2014 y las compañías tendrían un plazo de dos años para ponerla en marcha. En 2016 el «roaming» puede haber pasado a mejor vida.

No obstante, el «roaming» actual está muy lejos de ser esa sangría leonina en las tarifas. En julio de 2012, entró en vigor una norma de la Unión Europea que obligaba a rebajar las tarifas de internet móvil desde el extranjero hasta un 90%. A partir de julio, el precio máximo autorizado por ley para el uso de internet móvil en el extranjero pasó a ser de 70 céntimos por mega, se redujo a 45 céntimos en julio de 2013 y debería llegar a los 20 céntimos en julio de 2014.

De hecho, ya son varias las compañías que empiezan a ofrecer tarifas para hablar y utilizar internet en Europa. Vodafone oferta el bono «Hablar y Navegar», que permite 20 minutos en llamadas entrantes y salientes, 20 mensajes y 20 mb en datos, todo ello por 4 euros al día. Orange, oferta su tarifa «Go Europe», que por 1 euro al día permite 10 minutos en llamadas, 5 mb en datos y mensajes a ocho céntimos.

No han sido pocas las veces en que la comisaria Kroes ha llegado a mostrarse irritada al respecto: «En todos los sectores, especialmente en las telecomunicaciones no hay lugar para fronteras. No hay ningún otro sector de nuestro incompleto mercado europeo único donde las barreras son tan innecesarias y sin embargo todavía tan altas».

Las operadoras son reacias a una medida que puede trastocar significativamente sus cuentas de resultados. La propia Comisión Europea ha cifrado esta cantidad en 1.600 millones de euros, pero a la vez estima que una parte importante de este deterioro podría verse compensado por el mayor uso que realizarán los usuarios.

Recientemente, el presidente de Telefónica en España, Luis Miguel Gilpérez, dijo que a la compañía en nuestro paía le afectaría esta decisión, como realmente a cualquier operador ya que España es gran receptor de turistas y las compañías ganan mucho con el «roaming». Gilperez instó a ser «europeos en todos los frentes» y no sólo centrarse en suprimir el recargo tarifario por el uso del móvil en el extranjero.

Y es ahí donde Bruselas presentará contrapartidas, teniendo todas ellas un objetivo claro: reducir la burocracia y liberalizar el sector, aspecto este último que facilitaría la consolidación, es decir, el proceso de adquisiciones entre diferentes operadores. Además, otra de las iniciativas será que os operadores sólo necesitarán la autorización del Estado miembro en el que estén basados para operar en todo el territorio de la UE sin tener que pedir licencias en cada país, como ocurre ahora.

Por último, la nueva legislación fortalecerá los derechos de los clientes. Así, las compañías tendrán que informar sobre la velocidad media real que estén proporcionando a los usuarios, las limitaciones en el volumen de datos y las prácticas de gestión del tráfico.