El FMI augura crecimientos raquíticos para Alemania hasta 2018
El crecimiento alemán se estancará hasta 2018 - regina r.webb

El FMI augura crecimientos raquíticos para Alemania hasta 2018

El país germano crecerá un 1,3% en 2014 pero no despegará, mantendrá esos niveles hasta dentro de cinco años, cuando crecerá al 1,2%, el mismo nivel que el Fondo estima para España

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) se pone la venda antes de la herida. La institución que dirige Christine Lagarde estima que la economía alemana mantendrá su estabilidad, pero prevé un estancamiento en sus ritmos de crecimiento. De hecho, Alemania crecerá al 1,3% en 2014, y sufrirá un parón en ese nivel hasta 2018, cuando crecerá un 1,2%, el mismo nivel que el Fondo proyecta para España e inferior al 1,9% que estima que crecerá ese año la economía francesa.

El directorio del FMI considera crucial que Alemania logre fortalecer y corregir los actuales desequilibrios de su crecimiento económico para facilitar una recuperación duradera de la zona euro y subraya la importancia del liderazgo germano en el proceso de reformas a nivel europeo que permitan reducir la incertidumbre en la región.

«Dado el tamaño de la economía alemana y sus grandes desequilibrios externos, un crecimiento más fuerte y equilibrado de Alemania resulta crucial para alcanzar una recuperación duradera de la eurozona», destaca la institución internacional en su informe anual sobre Alemania. En este sentido, el FMI apunta que las perspectivas económicas para el país germano, que apuntan a un crecimiento del 0,3% este año y del 1,3% en 2014, son «muy dependientes» de la gradual recuperación del resto de la zona euro, así como de la reducción «sustancial» de la incertidumbre que rodea al bloque del euro.

Desde que el Fondo Monetario Internacional cambió su metodología, comenzó a estimar en mayor grado el efecto de los ajustes. España ha dejado sentir ese efecto, con previsiones de crecimiento inferiores a las que proyecta el consenso del mercado. Al sobredimensionar los ajustes, el FMI preveé una atonía de las demandas internas de los países miembros, lo que afecta directamente a las exportaciones alemanas.

El Fondo considera por tanto que las dudas que pueden surgir en Alemania derivarán de la inestabilidad en la zona euro y de cómo esta se resuelva. El país germano tiene una actividad exportadora que equivale a más del 50% de su Producto Interior Bruto, lo que convierte su economía en muy dependiente de cómo se comporte la demanda de otros países. En definitiva, la institución dirigida por Lagarde advierte que una Eurozona estancada, junto a un débil crecimiento global, puede suponer que una posible recuperación vigorosa de Berlín no tenga lugar a corto-medio plazo.

«Francia no debe subir los impuestos»

Llama, no obstante, la atención que el crecimiento a largo plazo, en el horizonte 2018, sea inferior a la que estima para la economía francesa. Esto está motivado por los multiplicadores fiscales que utiliza el FMI para ponderar el efecto de los ajustes. Así, Olivier Blanchard, economista jefe del FMI, admitió en dos informes publicados el pasado mes de enero y en octubre de 2012 que el impacto negativo de los ajustes sobre las economías europeas fue entre dos y tres veces mayor de lo que el organismo estimó entre 2010 y 2011.

El error recae en los multiplicadores fiscales, coeficientes que calculan los efectos del recorte o del aumento del gasto público sobre el PIB de una economía. De esta forma, un multiplicador del 0,5, como el que usó el FMI entre 2010 y 2011, indica que un ajuste del gasto del 1% del PIB conlleva un - 0,5% de reducción del crecimiento. Si se revisa la metodología y se aumentan los multiplicadores fiscales como apostaba Blanchard, también se incrementa el crecimiento ante mayor gasto público y el efecto negativo sobre el PIB cuanto más grande sea el ajuste.

El FMI se muestra optimista con el país galo en cuanto al crecimiento del PIB para los próximos años a pesar del decrecimiento esperado para 2013. El Fondo dirigido por la francesa Christine Lagarde, antigua ministra de Economía con Sarkozy, insta al país a levantar el pie del acelerador en el recorte del déficit, que se centren en el gasto y se «olviden» del 0,3 sobre el PIB de recaudación extra previsto con el proyecto de ley. Unas medidas que se presentarán en septiembre y que incluirán subidas de impuestos por un valor de 6.000 millones de euros. El FMI prevé que Francia concluirá el año con un déficit del 3,9% frente al 4,8 de 2012, descendiéndo éste moderadamente hasta bajar el 3% de la «regla de oro» para 2018.

Según declaraciones recogidas en el diario económico «Les Échos», el ministro de economía francés, Pierre Moscovici, , reconoce que está «de acuerdo» con el FMI tras el diagnóstico presentado ayer sobre las previsiones y riesgos de la coyuntura económica del país. Asimismo, ha destacado que desde la llegada de François Hollande al Elíseo, las políticas económicas han ido dirigidas al «crecimiento en contra de las políticas de austeridad generalizadas».