La banca plantea casi 20.000 despidos más para completar su saneamiento
Bankia asumirá el mayor saneamiento, con 6.000 despidos y 1.000 recolocaciones - efe

La banca plantea casi 20.000 despidos más para completar su saneamiento

Las ocho entidades con ayudas públicas afrontarán el 65% del ajuste previsto en el conjunto del sector

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De entre los excesos cometidos por el sector financiero español en los años de bonanza se suele señalar su exceso de capacidad instalada, que en 2008 alcanzó su máximo histórico: 45.747 surcursales y 270.582 empleados, según datos de las patronales de bancos, cajas y cooperativas de crédito. Desde entonces, y hasta 2011, el sector ha destruido 33.724 empleos, la mayor parte en las casi desaparecidas cajas. Las autoridades exigen un ajuste mayor. Las entidades han presentado en los últimos meses planes de reestructuración que afectarán a un máximo de 19.800 trabajadores.

La Comisión Europea exigió a las ocho entidades intervenidas o con dinero público una drástica reducción de su tamaño a cambio de la ayuda que recibirán de Bruselas. De hecho, el grueso del ajuste lo asumirán esos bancos y cajas. En concreto el 64,8%. Bankia, Novagalicia Banco, Catalunya Banc, Banco Ceiss, BMN, Banco de Valencia y Caja3 han diseñado 12.832 bajas. Liberbank, que también recibirá dinero europeo, opta por ahora por suspensiones temporales de contratos.

La dirección de Novagalicia presentó ayer a los sindicatos un plan que contempla el despido de 2.508 trabajadores hasta 2017; 930 se ejecutarán ya este año, según las centrales. La caja catalana, por su parte, ajustará su plantilla en unos 1.000 empleados.

Un mes de negociaciones en Bankia

Será Bankia quien haga el mayor saneamiento: cerrará 1.100 oficinas y reducirá su plantilla en 6.000 empleos. Unos 5.000 saldrán vía prejubilaciones y bajas incentivadas y el resto, 1.000, mediante externalizaciones a otras empresas. La entidad tiene hasta el 9 de febrero para presentar el ERE definitivo, y las negociaciones entre compañía y sindicatos se iniciarán el próximo miércoles. Si no fructifican, el banco impondrá su propuesta.

«Es la única entidad que nos preocupa, porque aún no tenemos información y solo queda un mes para llegar a un acuerdo», señala el secretario general de la Federación de Servicios de UGT, José Miguel Villa, quien cree que los despidos en el resto de entidades se producirán «en condiciones aceptables».

Santander planea 3.000 bajas

Sindicatos y entidades ya llegaron en los últimos seis meses a acuerdos. En la CAM, absorbida por Sabadell, para la salida de 1.250 trabajadores. En BBVA se pactó la supresión de 1.218 puestos en Unnim. Banca Cívica ya acordó antes de su integración en CaixaBank reducir su plantilla en 1.500 empleados, y Banco de Valencia, la última adquisición de la entidad catalana, aplicará un ERE a 360 trabajadores.

BMN presentó la pasada semana un plan de reestructuración para cerrar 107 sucursales y eliminar 867 empleos. Y Santander, tras absorber su filial Banesto, pretende un ajuste de la plantilla conjunta que afectará a unos 3.000 empleados del grupo en España, según los sindicatos, que la próxima semana empezarán a reunirse con la dirección. UGT cree que las salidas en esta entidad, «como ha hecho hasta ahora, no serán traumáticas, sino con prejubilaciones y externalizaciones».

El ajuste, ahora más barato

En todo caso, desde los sindicatos admiten que las condiciones con las que saldrán a partir de ahora los empleados de banca no serán las mismas que se pactaron en años anteriores, pues Bruselas exige que se aplique la reforma laboral con rigor: una indemnización de 20 días por año trabajado y un máximo de 12 mensualidades.

Como fuere, esas externalizaciones y los ajustes ya hechos ante posibles fusiones podrían reducir esa factura de total de casi 20.000 empleos, según José María Martínez, de Comfia-CC.OO. Y cita el ejemplo de Caja España-Duero, que prepara un ajuste de 1.502 puestos de trabajo. El sindicato cree que finalmente se podrá reducir esa cifra gracias a lo que ya ha hecho la entidad en el último año de cara a una fusión con Unicaja, todavía por concretar.

El sector estima que al final de la reforma se habrán destruido unos 50.000 empleos

La caja malagueña podría exigir un saneamiento total de la entidad castellanoleonesa antes de la integración, como pide Ibercaja a su socia Caja3. Esta ya ha planteado un ERE que afectará a 592 empleados, que retiró ante la presión de los empleados pero que pretende retomar con iguales cifras.

La estimación general del sector es que al final de la intensa reforma financiera iniciada ya en 2008 el sector llegue con unos 50.000 empleados menos, si se suman los despidos ya hechos y los que están por venir.