Ferrero calienta Oviedo
Ferrero celebra un punto - REUTERS
TENIS | COPA DAVIS

Ferrero calienta Oviedo

El valenciano, en una pista helada y después de cinco sets, sufre para dar el primer punto para España ante Kazajistán

E. YUNTA
OVIEDO Actualizado:

De forma agónica, España suma su primer punto en la eliminatoria contra Kazajistán de la Copa Davis, aliviado el Palacio de Deportes de Oviedo por el amor propio de Juan Carlos Ferrero. Después de 4 horas y 28 minutos de batalla, el valenciano se ha impuesto por 6-1, 4-6, 7-6 (2), 4-6 y 6-4 a Mikhail Kukushkin y alegra el estreno de Álex Corretja como capitán. Después de caminar sobre el alambre, España empieza bien la defensa de la corona y tranquiliza a Nicolás Almagro, que se mide a Andrey Golubev en el segundo punto.

En los previos, tan fríos como la pista, se expresó con más ganas Juan Carlos Ferrero, sólido hasta el apagón del segundo parcial. Le avalan 24 partidos individuales en la Copa Davis con el de hoy y 18 de ellos los ha resuelto con triunfo, garantía de éxito para el regreso al conjunto nacional. Desde 2009 que no aparecía por este torneo (ganó en 2000 y 2004), condicionado por las lesiones y por la magnitud de tenistas como Rafa Nadal o David Ferrer, y en su vuelta animó un viernes glacial.

Empezó muy bien, sin florituras, directo para abrochar un primer parcial desangelado porque el escenario tampoco invitaba a grandes gestas. El Palacio de los Deportes ovetense no entra en calor, muy despobladas sus gradas, obligatorio el abrigo y hasta Álex Corretja se tuvo que poner los guantes. Con todo Ferrero, se mantuvo ordenado y puso la directa desde el principio, consolidada la rotura a las primeras de cambio. El 6-1 desvela que hubo poca historia.

Transcurría todo como la seda porque el español se puso por delante en el quinto juego del segundo set, aunque esta vez no supo aprovechar la rotura ya que entregó su saque de inmediato. Fue el punto de inflexión, un antes y un después, el despertar de Kukushkin mientras Ferrero se difuminaba entre molestias.

El kazajo, número uno de un país que descubre las raquetas desde el talonario, rusos los cuatro miembros del equipo y que defienden bandera por lo que cobran, entró en ebullición a partir de ese momento. Soltó el revés, muy interesante, y golpeó bien con la derecha, siempre plano, atinado después de regalar múltiples errores de forma incomprensible (acabó con 101 errores no forzados). Pasó a modo agresivo y desde el 4-4 escaló para resolver el segundo parcial.

Enlazó seis juegos del tirón mientras no había reacción de Ferrero, tan espeso que se le daba por muerto. No encontraba consuelo en el banco español, incapaz Corretja de reactivarle. No encontraba sensaciones en la pista, mal en cada elección. Y no encontraba el camino para superar el muro de Kukushkin, pletórico hasta el 4-0 del tercer set.

Y ahí se despertó el ex número uno de forma brusca, tan cambiante el tenis que se pasa en un periquete del todo a la nada. Cuando se apostaba por el resbalón de Ferrero, el valenciano se activó, quebró dos veces el saque de su rival y llevó el pulso al 4-4. Oviedo se desperezaba con el "vamos" de Ferrero, uno de los pocos momentos en donde la españolía gritó más que el puñado de setenta kazajos.

El número dos español tuvo pelotas con 4-4 y 5-5, pero Kukushkin se defendió bien con su portentosa derecha y quedó todo pendiente del juego decisivo. Ferrero, auxiliado por unos problemas musculares con un aparatoso vendaje en la pierna diestra, se empleó mucho mejor, agresivo y alegre. El kazajo bajó los brazos y le devoraron las dudas, otra vez fallón en los momentos decisivos, rendido en un tie-break que catapultó a España.

Volvió a insistir Ferrero con el fisioterapeuta, preocupado por los aductores, y se mantuvo en pista sostenido por la fe. Pero Kukushkin volvió a la pelea con garra y la llevó donde quiso, sobrado porque le bastó con romper una sola vez, algo impreciso cuando de resolver se trataba. En cualquier caso, se ganó el derecho de disputar el quinto set.

Kukushkin tomó la delantera con un break que se antojaba definitivo, pero en la Davis no hay ventaja que valga. Se aferró Ferrero a los ánimos de Corretja y recuperó en el sexto juego, todo igualado para un desenlace frenético. En esas situaciones, vale la experiencia y nadie tiene más que Ferrero, encumbrado otra vez por la Davis. "Ha estado muy acertado durante tres sets. He tenido alguna rampa, pero he intentado mantenerme y el ganar el tercer set me ha dado muchos ánimos", dijo Ferrero a pie de pista. "Me ha sorprendido su nivel, pero he hecho un esfuerzo que ha merecido la pena. Sabe mucho a gloria, es muy emocionante ganar un punto para España".