Bale, Navas y James, durante un entrenamiento de la temporada 2015-2016
Bale, Navas y James, durante un entrenamiento de la temporada 2015-2016 - REUTERS
Real Madrid

El once de ensueño que se podría hacer con los jugadores transferibles del Real Madrid

El club blanco cuenta con 37 futbolistas en plantilla y está obligado a agilizar las salidas si no quiere verse en apuros en las próximas semanas

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La revolución que la dirección técnica del Real Madrid ha acometido es ya un hecho con consecuencias evidentes. La más obvia, más allá del golpe sobre la mesa que la entidad blanca da en un mercado al alza donde moverse con acierto en lo deportivo y lo económico es una tarea heróica, es que a Zinedine Zidane se le acumulan los efectivos.

Treinta y siete futbolistas tiene en estos momentos el Madrid en plantilla, contando los fichajes recientes y los que regresan de cesiones. No entra en este último grupo Achraf Hakimi, cuya estancia en el Borussia Dortmund se extenderá hasta la temporada 2020-2021, según se había acordado en el pacto entre ambos clubes.

Para poner en perspectiva el nivel de la bolsa de presuntos descartes madridistas, pocos experimentos tan concluyentes como el de jugar a imaginar el once que resultaría alineándolos juntos.

En portería, Keylor Navas, tentado por el PSG, es una garantía con tres Champions consecutivas como aval insuperable. A su sombra, Luca Zidane o Lunin, ambos con el futuro en el aire, a la espera de que se resuelva la situación del costarricense.

Nacho y Vallejo serían la pareja de centrales. El más veterano está pendiente de una oferta que le garantice ser importante en un proyecto a la altura de sus pretensiones, estancado en su rol secundario tras la llegada de Militao. Vallejo, irregular y con tendencia a lesionarse desde que llegó, podría salir. En los laterales se da una situación curiosa, pues no hay atisbos de cambio en la banda derecha, afianzada con dos nombres de garantías como Carvajal y Odriozola. En la izquierda, en cambio, el fichaje de Mendy abre de par en par las puertas a Reguilón, que saldría cedido, seguramente a un club español que juegue en Europa, y también a Theo Hernández, que no cuajó durante su cesión a la Real Sociedad. Este último sería vendido. Marcelo, salvo sorpresa y dado que es del gusto de Zidane, seguiría.

En el mediocampo la cosa se complica. El mediocentro parece, sin discusión, cosa de Marcos Llorente. El canterano discutió el puesto de titular en determinados tramos de esta última temporada a Casemiro, pero su mala sintonía con el técnico lo sitúa en la rampa de salida. El club prefiere cederlo, pero el querría ser traspasado. En los interiores, dibujando un hipotético 4-3-3, si situarían dos jugadores de entre Ceballos, Isco, James y Kovacic. El ex del Betis, pieza angular de la selección de Luis Enrique hasta esta última convocatoria y protagonista en el Madrid de Lopetegui y también con Solari, se diluyó con la llegada de Zidane. Tendría ofertas importantes, como Isco, quizás la venta más controvertida por lo que respecta a la opinión de la afición madridista. El «10» de Colombia y el joven croata vuelven tras sus cesiones a Bayern y Chelsea, y tendrían muy complicado volver a entrar en los planes de futuro del Madrid. Odegaard y Lucas Silva regresan también tras sus periplos por Vitesse y Gremio, aunque su nivel los condenaría al banquillo en este equipo imaginario. El primero debería irse cedido, probablemente a un club que compita en Europa. El brasileño, salvo sorpresa mayúscula, será vendido. Óscar Rodríguez se quedará otro año más en el Leganés.

Las bandas serían para futbolistas que jugarían a pie natural: Lucas Vázquez en la derecha y Bale en la izquierda. Al español se le ha relacionado con clubes italianos, y la venta del galés pinta a uno de los clásicos culebrones que llenan páginas y páginas de periódicos cada verano. Brahim, con la competencia por las nubes tras la llegada de Hazard, Jovic y Rodrygo, podría salir si club y jugador ven adecuado un periodo de maduración lejos del Bernabéu. Y para ocupar la delantera, tres nombres de La Fábrica: Mariano, De Tomás y Mayoral, los tres sin sitio tras la contratación de Jovic. Si uno de los tres se queda lo hará asumiendo que, salvo que las lesiones dictaminen lo contrario, estará condenado a un papel muy residual.