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MotoGP

Las opciones de Jorge Lorenzo

Con once puntos de desventaja, al balear le restan dos grandes premios para alcanzar a Rossi y arrebatarle el título

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Acaba el Gran Premio de Australia y toca hacer cuentas. Quedan dos carreras, dos domingos de pasión, cincuenta puntos. Un único camino que los dos pilotos de Yamaha sienten de forma diferente: demasiado corto para Jorge Lorenzo, demasiado largo para Valentino Rossi.

El balear, que arañó en Phillip Island siete puntos en la general, llegará al Gran Premio de Malasia con la intención de seguir recortando en la clasificación general: «Es la única estrategia que podemos hacer: ser rápidos y no cometer errores». Necesita quedar por delante de Rossi y que alguien se cuele entre ambos. No quiere pensar en lo que aconteció en Sepang el curso pasado, cuando Márquez ganó y Rossi quedó segundo delante de él.

Lorenzo demostró en Australia que tenía mejor ritmo que su compañero de equipo, solo Márquez en el último momento le privó de que los siete puntos de remontada fueran once. Pero la confianza también juega su papel y mientras el balear sonreía en el podio, Rossi se lamía las heridas: «No puedo estar contento. Cometimos un error, mi equipo y yo, y no supimos ser todo lo rápido que quisimos en las frenadas». Frustración para el líder del Mundial que deberá mantener a raya la presión del español y las ansias de protagonismo de otros pilotos que, sin jugarse nada, no cederán en su intento de sumar más victorias.

Lo hizo Dani Pedrosa en Aragón, permitiendo a Lorenzo, otrora gran rival, que ascendiera unos puntos más hacia el título. Lo hizo Andrea Iannone en Phillip Island: su adelantamiento a Rossi en la última vuelta condenó al líder a bajarse del podio y a «perder» otros tres puntos con respecto al balear. En el otro lado, Márquez le «robó» los cinco de la victoria.

Así las cosas, a Rossi sí le convendría el resultado del año pasado, pues con dos segundos puestos en Malasia y Valencia lograría su octavo cetro en MotoGP. Y podría proclamarse campeón en Sepang si gana y Lorenzo no queda entre los cinco primeros, o si es segundo y el balear queda peor que décimo. Resultado harto difícil si se tiene en cuenta la regularidad y la constancia con la que el español está atacando esta recta final en la que tanto se juega. Pero en MotoGP todo puede pasar: desde que una gaviota se cuele en mitad de la pista hasta que los enemigos de ayer se conviertan en aliados en la siguiente curva.