Billy Sharp, delantero del Sheffield UNited, celebra el gol ante el Bournemouth
Billy Sharp, delantero del Sheffield UNited, celebra el gol ante el Bournemouth - Reuters
Premier League

Billy Sharp, el «tipo gordo de Sheffield» que emociona a la Premier League

Primer tanto en la élite del delantero, que es además el máximo goleador del fútbol profesional inglés en este siglo

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Sheffield es una ciudad con capítulo propio en la enciclopedia del fútbol porque presenció el nacimiento del club más antiguo del mundo, el Sheffield Football Club. Un equipo que actualmente milita en las categorías inferiores inglesas y que tiene la competencia local de otros dos históricos de las Islas, el Sheffield Wednesday y el Sheffield United, que el sábado reapareció en la Premier League después de años de ausencia. Un regreso en el que consiguió un punto en casa del Bournemouth (1-1) gracias a un gol de Billy Sharp, veterano delantero de 33 años con «fama» de gordo que en 2011 encogió el corazón de todo el país.

Billy Sharp (5-2-1986) siempre soñó triunfar en el Sheffield United, uno de los históricos de la ciudad en la que nació el jugador y el conjunto del que era hincha desde niño. Comenzó a golear en su academia y consiguió debutar con el primer equipo en noviembre de 2004, pero para triunfar en el fútbol tuvo que convertirse en un viajero. Después de pasar por Scunthorpe, Doncaster, Nottingham Forest, Southampton, Rushden&Diamonds, Leeds y Reading, ahora vive su tercera etapa en el club de sus amores, al que el sábado dio su primer punto en la temporada del regreso a la Premier League.

El último viaje

El último viaje comenzó hace tres años en la League One de la mano de Chris Wilder, que continúa siendo su técnico. John Fleck, Chris Basham y Jack O'Connell, junto a Billy Sharp, son los únicos que permanecen de aquella plantilla que sacó al Sheffield United del tercer escalón del fútbol inglés. Este fin de semana disfrutaron juntos de la élite. Sharp jugó solo los últimos ocho minutos, tiempo suficiente para marcar el gol que llevaba esperando toda su vida: un tanto en la máxima categoría y con «su equipo». La alocada celebración denotó su felicidad.

Un tanto con el que Billy Sharp amplió sus impresionantes estadísticas y con el que se estrenó en la única categoría del fútbol profesional inglés en la que le faltaba el ritual de la celebración. Hasta el sábado había marcado en la League Two, en la League One y el pasado curso fue decisivo en la Championship para que el Sheffield United asegurara el ansiado ascenso. Por donde ha pasado ha ido dejando su huella. Nadie dentro de las ligas profesionales del fútbol inglés (desde la Premier hasta la League Two) ha marcado más tantos que él en el siglo XXI. Atrás quedan ahora nombres tan mediáticos como los de Rickie Lambert o Wayne Rooney.

La historia de Billy Sharp es la de un obrero del balón, un delantero que descubrió pronto que, en el profesionalismo, el sentimiento y el amor a unos colores no garantizan el puesto en una plantilla. «No marcaba suficientes goles, los negocios son los negocios», argumentaron los técnicos del Sheffield United cuando descartaron al canterano. En el vestuario del Doncaster escuchó la frase que terminó marcando su carrera. «Cuando juegas como sabes, pones a los defensas en problemas. Cuando no, eres simplemente un tipo gordo de Sheffield».

El «tipo gordo de Sheffield», como es conocido en las Islas, ya había debutado en la Premier League en la temporada 2012-13 con el escudo del Southampton, pero su participación resultó testimonial porque solo consiguió disputar 18 minutos repartidos en dos partidos. El pasado sábado tocó el cielo el mismo día que su querido Sheffield United volvía a la élite. Salió en el minuto 82 y seis más tarde perforó la portería del Bournemouth. La emoción con la que celebró impactó casi tanto como cuando en 2011 dedicó un gol al hijo que había perdido tres días antes. Una imagen que emocionó a todo el país.

Una celebración emocionante

A finales de octubre de aquel año, Billy Sharp asistió al nacimiento de Luey Jacob, hijo al que vio morir dos días después por una gastrosquisis, un defecto de la pared abdominal por el que los intestinos y otros órganos se desarrollan fuera del abdomen del feto. Jugaba entonces en el Doncaster Rovers, que se encontraba en puestos de descenso, y su técnico, el mítico Dean Saunders, le dio unos días de descanso. El 2 de noviembre, sin embargo, saltó al terreno de juego porque quería rendir el mejor homenaje que pensó podía dedicar a su hijo: marcar un gol ante el Middlesbrough, el rival aquella jornada de su equipo. Su entrenador atendió a sus deseos e incluso le concedió el brazalete de capitán. Aquel partido, aquella noche, encogió el corazón de los aficionados de toda Inglaterra.

«Voy a jugar porque quiero marcar un gol para él». Y Billy Sharp cumplió su mayor deseo. Lloró como un niño durante el minuto de silencio en honor al pequeño Luey Jacob y volvió a derramar lágrimas sin consuelo cuando al cuarto de hora cazó un balón en el área que acabó en la red. En su celebración, se levantó la camiseta y exhibió el mensaje que llevaba escrito en la que llevaba debajo: «That's for you son (Esto es para ti, hijo)».

El sábado, ante el Bournemouth, el máximo realizador del siglo en el fútbol profesional inglés volvió a ver portería, su estreno goleador en la Premier. Su primer disparo a puerta, el único que realizó, acabó en la red. Un gol para el recuerdo como aquel que emocionó a todo el fútbol inglés en noviembre de 2011.