FÓRMULA 1

Schumacher, el amargo adiós de un gran campeón

El piloto alemán lo deja por segunda vez. Tras su regreso, nunca consiguió parecerse al líder hegemónico que fue

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Era cuestión de tiempo. Tras conocerse que Mercedes se había hecho con los servicios del británico Lewis Hamilton de cara a la próxima temporada, el Kaiser se sabía destronado y meditaba la retirada. Hoy, antes del Gran Premio de Japón, la ha hecho pública.

El heptacampeón del mundo sigue siendo una leyenda de la Fórmula 1.Su hegemonía fue demasiado larga e imperial como para que caiga en el olvido, pero parece que no ha tenido el mejor de los finales posibles. Tras retornar a los circuitos en 2010 con el equipo Mercedes GP, Schumacher no consiguió nunca acercarse a la altura del campeón que fue. Lejos quedaban sus cinco entorchados con Ferrari y los dos que consiguió con el equipo Benetton. En tres temporadas, el alemán solo logró alcanzar el podio en una ocasión, en la última carrera disputada en Valencia, y sus retiradas y accidentes han sido mucho más frecuentes que las buenas noticias para él.

Como ejemplo de lo que han sido estos últimos años, sirve lo ocurrido en la última prueba del Mundial disputada hasta la fecha, la de Singapur, en la que Schumacher acabó fuera tras llevarse por delante al francés Vergné. Lejos del Schumacher campeón de antaño, lo que los aficionados han visto en esta su última etapa en los circuitos, ha sido un rosario de averías, errores y maniobras conflictivas que, a menudo, terminaban con el alemán fuera de carrera.

A falta de éxitos, lo que ha acompañado a Schumacher ha sido la polémica. Siempre ambicioso, el Kaiser ha vivido al límite, incurriendo en maniobras arriesgadas que rara vez terminaban bien, lo que le ha granjeado cierta reputación de conflictivo en el circo de la Fórmula 1, un circo al que contribuyó a engrandecer, al que debe muchas cosas y que pierde ahora a uno de sus rostros más reconocibles. A sus 43 años, a Schumacher le quedan ahora seis grandes premios para tratar de endulzar los sinsabores de esta segunda etapa. Con todo, sigue siendo el piloto más laureado de la historia. Campeón en 1994, 1995, 2000, 2001, 2002, 2003 y 2004, esos inigualables registros siguen muy lejos del alcance de cualquier piloto de la parrilla actual.