Mirotic, durante un partido de pretemporada
Mirotic, durante un partido de pretemporada - ACBPHOTO
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Mirotic pone el morbo a la Supercopa

El nuevo jugador del Barcelona debutará en partido oficial en casa del Real Madrid, donde jugó durante cinco años

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El estreno oficial de Nikola Mirotic como jugador del Barcelona será extraño para él y no solo por el color de la camiseta. Ha querido el destino que sea en su antigua casa. Un Palacio de Deportes que le espera hoy de uñas, en medio de un ambiente crispado muy distinto del adiós que le regaló hace cinco años cuando decidió poner rumbo a la NBA. Aquel cariño se ha transformado hoy en odio, pues la afición blanca no le perdona la traición de haber firmado por el gran rival deportivo. Un regreso que pone morbo a la Supercopa Endesa que se disputa este fin de semana en el WiZink Center.

Mirotic dejó el Real Madrid hace ahora cinco años. Criado en la cantera blanca, pasó allí nueve años, los más importantes de su carrera deportiva. Los que le permitieron debutar con el primer equipo y hacerse un nombre en el baloncesto europeo antes de emigrar a la NBA. Aquel, parecía un viaje solo de ida, pero el pívot sorprendió a todos este verano al anunciar su regreso a Europa... a las filas del Barcelona. «Me habría gustado que viniese al Madrid, pero es su decisión. Habrá hecho lo que piense que es mejor para su familia», reconocía esta semana Felipe Reyes, el capitán del Real Madrid, sobre el jugador que monopoliza estos días la actualidad de la Supercopa.

Se espera que el montenegrino tenga un recibimiento muy caliente por parte de los seguidores del club blanco. «Entiendo perfectamente que los aficionados puedan tener ese extra de motivación», explicaba ayer Pablo Laso al ser preguntado al respecto. Habrá que esperar hasta esta tarde para comprobar el ambiente que le espera a Mirotic, que disputará como azulgrana la primera semifinal, que enfrentará al Barcelona con el Valencia Basket (18.30 horas, #Vamos).

Los catalanes son los principales favoritos al título, pues han podido contar con casi todas sus figuras en la pretemporada tras la renuncia del propio Mirotic y de Abrines a la selección española. «La Supercopa es una prueba para saber donde estamos. Hemos entrenado mucho, hemos jugado algunos partidos, pero tenemos jugadores nuevos y es un poco complicado para mí y para ellos el adaptarse», señalaba Pesic, entrenador azulgrana, sobre el favoritismo de su equipo. En la segunda semifinal, el Real Madrid se medirá al Montakit Fuenlabrada (21.00 horas, #Vamos), en el duelo que decidirá el otro finalista.

Calendario apretado

No es la mejor fecha, pero es la única que hay. El aumento de partidos de la Euroliga apenas deja margen al calendario y eso ha obligado a que la ACB haya programado su primer trofeo de la temporada apenas seis días después de que España se proclamara campeona del mundo en Pekín y solo dos antes del inicio de la fase regular de la liga. «El único día en el que hemos entrenado todos juntos ha sido hoy», reconocía ayer Pablo Laso, en cuyo vestuario hay hasta cinco finalistas del pasado Mundial. «Por mí, que hubieran perdido todos cuanto antes y hubieran vuelto hace días», bromeaba Laso, feliz por haber visto a cinco de los suyos peleando por el título de campeones en China a pesar del perjuicio que ello ha supuesto para sus intereses.

La de los blancos ha sido la peor situación posible en ese sentido, pero también el Barcelona –Oriola, Ribas y Claver– y el Valencia Basket –Quino Colom– llegan la Supercopa sin haber podido contar con todos sus integrantes hasta esta misma semana por culpa del Mundial. Un problema que no deslucirá un torneo que va a más y que este año, además del aliciente de ver a Mirotic de azulgrana ante la que fue su afición, contará con el impulso generado entre los aficionados por el oro conseguido por la selección.