Baloncesto

Más medallas que nadie para Laia Palau

La catalana supera a Pau Gasol y se convierte en la jugadora de baloncesto con más metales de la canasta nacional

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Ha pasado ya doce veces por ese trance, pero Laia Palau (Barcelona, 1979) era una de las jugadores más felices ayer en el podio. Era su duodécima medalla con la selección, pero la celebró como si fuera la primera. Asus 39 años –cumplirá 40 en septiembre– los éxitos saben mejor y lo sabe ella mejor que nadie. La única en la historia que se ha colgado una docena de metales del cuello. Más incluso que Pau Gasol, con el que compartía el honor de ser la más laureada de España hasta ayer. Una leyenda a la que la catalana no quiere poner fin.

Tras su retirada fallida de 2017 (lo dejó para volver unos meses después por «aclamación popular), hace tiempo que a Laia Palau le sobreviene la misma pregunta al acabar un gran campeonato. «Dejadme en paz con el adiós. Mientras el cuerpo aguante, no voy a pensar en la retirada», suele responder, socarrona como es ella. Irónica y ácida. Porque la capitana no es de las que se muerden la lengua. Una jugadora con carácter dentro y fuera de la pista. Peculiar. Tanto, que la última medalla que ganó con España –la del pasado Mundial de 2018– sigue «varada»aún en el frutero de casa. La dejó ahí hace un año y allí sigue, como un faro que señala el camino. Verla le ha servido de acicate para seguir levantándose cada mañana para entrenar. «Le daremos valor a todo esto cuando pase el tiempo. Yo no, pero este equipo es inmortal. Lo hemos vuelto a hacer. Nos quedamos sin adjetivos para calificarlo», reconocía la capitana estos días, en un intento por echar la vista atrás. Aaquel verano de 2003 en el que comenzó su historia de amor con la selección. «El equipo de su vida».

De las quince medallas conquistadas por la selección femenina de baloncesto en su historia, Palau ha contribuido en doce. Todas desde 2003, cuando se colgó el bronce en el Europeo de Grecia con solo 24 años. Desde entonces, ha subido al podio ocho veces en el Europeo, tres en un Mundial y una en los Juegos Olímpicos. La plata de Río. La más mimada de su colección. En total, seis bronces, tres platas y tres oros. Un botín difícil de igualar, que quiere que siga creciendo.

Para lograrlo, tendrá que esperar, al menos, hasta los Juegos de 2020, a donde llegaría con 40 años y la ilusión del primer día. En Tokio aguarda otra opción de medalla y la posibilidad de alcanzar los 300 partidos con la selección. Una enormidad que será difícil que alguien supere un día. Entre todos esos encuentros hay muchos días felices y uno especialmente amargo. Aquel ante Croacia en la segunda fase del Europeo de 2011 que les dejó sin opciones de ir a los Juegos de Londres cuando parecían más favoritas.

La furgoneta «Calixta»

Mientras llega o no ese momento, Palau ha renovado con el CitySpar Girona –con el que se proclamó campeona de Liga esta temporada– y no hace muchos más planes. El único, perderse con su furgoneta «Calixta» por algún rincón con playa. Es su vía de escape preferida. Juntas han recorrido media Europa, aunque este verano no tendrá mucho tiempo para la escapada, comprometida Palau con un Campus, con un amistoso con estrellas mundiales en Estados Unidos y un par de compromisos personales lejos de España a los que no podrá acompañarle «Calixta». La cambiará este año por un barco junto a unos amigos, aunque la echará de menos.

Laia, una trotamundos que en sus más de dos décadas como profesional ha jugado en cinco países diferentes. Cuando se fue a Australia, en 2017, lo hizo con la intención de colgar las botas. Un retiro dorado, que no fue tal. «Entrenaba tanto allí y estaba tan bien físicamente, que me daba rabia no estar luchando por los títulos, así que decidí volver», recuerda sobre aquellos meses en los que anunció su adiós a la selección antes de volver para disputar el Mundial 2018 en casa. Una experiencia única que le sirvió para recargar las pilas.

Es la primera en animar al resto en los malos momentos y la que más intensidad le pone a los entrenamientos. Un ejemplo para las jóvenes. Sin querer ser la líder, su influencia sobre el resto es total, incluidas las que más tiempo llevan en el vestuario. Hasta Lucas Mondelo se ha rendido a su figura. De hecho, el técnico fue el principal culpable de su regreso a la selección. Él la «rescató» de Australia y le devolvió los galones de la selección. Porque mientras llega el relevo, no hay otra directora de orquesta en España con más calidad que Palau. Leyenda en activo del baloncesto nacional. La jugadora de las doce medallas.