Willy Hernangómez posa para ABC antes de la entrevista
Willy Hernangómez posa para ABC antes de la entrevista - Ignacio Gil
Baloncesto

Willy Hernángomez: «Si tengo un bajón, llamo a Pau»

El pívot de los Hornets, que estará en el Mundial con España, incide en la exigencia mental de la NBA justo antes de una temporada decisiva para él, pues será agente libre en 2020

Actualizado:

Willy Hernangómez (Madrid, 1994) tiene que sortear a decenas de chavales que salen a su paso. Es la hora de la comida en el campus infantil que lleva su apellido, pero los niños solo tienen ojos para su ídolo. Responde el madrileño con choques de mano y algún abrazo, antes de sentarse con ABC para repasar la pasada temporada y los retos que se le abren este año, clave en su carrera NBA ya que termina contrato y será agente libre.

—¿Se ve reflejado en estos niños?

—Claro, porque cuando yo era pequeño soñaba con ser algún día jugador y era como ellos. Creo que la ilusión que tiene un niño es lo más grande y muchas veces esa ilusión me sirve de inspiración durante la temporada. Este cariño que me dan estos estos días lo siento luego a lo largo del año, que se hace muy duro.

—¿Absorbe tanto la NBA?

—Sí, durante la temporada no tienes tiempo para nada que no sea la NBA. El primer año sí que aproveché para hacer algo más de turismo, pero en los dos últimos solo me he dedicado a entrenar, a jugar y a descansar. Estás tan cansado, que el día que tienes libre solo te apetece descansar y quedarte en casa.

—¿Cuesta más lo físico o lo mental?

—El tema físico es duro y pero estamos preparados para ello. Mentalmente son temporadas muy largas. Tienes que tener paciencia y apartar un poco la presión, pero se hace complicado. Por eso es importante el trabajo psicológico que hay detrás de cada uno y también debes tener a gente al lado que te apoye en momentos difíciles.

—¿A quién le pide usted ese apoyo?

—Yo tengo la suerte de tener a mi hermano en la misma liga y eso hace que nos podamos apoyar los dos y entendernos bien. Pero también están Ricky, los hermanos Gasol o Calderón que hacen un poco ese papel de hermanos mayores con nosotros. Yo, cada semana hablo por teléfono con Pau. Si tengo algún momento de bajón o algún problema, levanto el teléfono y sé que va a estar ahí. Se ha portado muy bien tanto conmigo como con mi hermano. No tenemos lazos de sangre, pero somos familia también. Así lo considero yo. A él y al resto de españoles que estamos en la NBA

«Lo que ha hecho Álex Abrines, reconocer ese problema y superarlo, es muy valiente»

—¿Y cómo de cerca ha vivido la situación de Álex Abrines?

—Álex es una persona muy cariñosa, extrovertida y amable. Tengo muy buena relación con él, porque lo conozco desde hace mucho tiempo y hemos jugado mucho juntos en las categorías inferiores de la selección. Por eso, cuando supe lo que le ocurría, me quedé muy impactado. Que una persona tan cercana, que es casi de tu familia por lo que le comentaba antes, lo esté pasando tan mal y que no puedas hacer nada para ayudarle hace que sufras mucho. Yo estaba muy preocupado por él. Intentamos hablar y darle nuestro apoyo, pero él decidió que lo mejor era cortar y apartarse un poco de todo. Resetear la cabeza. Ahora parece que todo está superado y verle de nuevo feliz es una alegría. Creo que va a volver más fuerte que nunca. Ha demostrado que a veces no viene mal una etapa de desconexión.

—Es complicado dar ese paso...

—Es que lo que ha hecho Álex es muy valiente. No como jugador de baloncesto, sino como persona. Reconocer ese problema, superarlo y hacerlo público es muy valiente. Ha luchado y lo ha conseguido. Me alegro por él.

—¿Se le hace largo estar tanto tiempo sin jugar?

—Se echa de menos competir, pero a mí me encanta tener tanto tiempo libre porque así puedo entrenar y trabajar para mejorar mi juego. Es la única parte de la temporada en la que podemos entrenar. Durante la temporada no tenemos tiempo para eso.

—¿Qué se ha propuesto mejorar este verano?

—He querido mejorar la explosividad para ser más rápido y agresivo con el aro y tener más velocidad y agilidad para defender a jugadores más pequeños. Están siendo entrenamientos muy duros. También estoy trabajando mucho el lanzamiento. Cada día hago más de mil tiros a canasta desde diferentes posiciones. Al final es cuestión de añadir cosas a mi juego para ir poco a poco siendo mejor jugador. Lo bueno es que sé que tengo mucho margen de mejora.

«Cada día hago mil tiros a canasta. Al final es cuestión de añadir cosas a mi juego para ir siendo mejor»

—¿Es un obseso del trabajo?

—Un poco sí. Llegué a España en abril. Estuve tres días de vacaciones y me puse ya a entrenar. Llevo más de 60 sesiones de físico en todo este tiempo y más de 30 de baloncesto, así que apenas he dejado a un lado el baloncesto en este tiempo.

—¿Sabe ya algo de su futuro?

—Sí, seguiré un año más ligado a los Hornets. Estoy muy a gusto y ellos me han transmitido en varias ocasiones que están muy contentos conmigo. Me lo ha dicho el entrenador, el general manager y hasta el propio Michael Jordan (dueño de la franquicia), pero bueno al final es complicado jugar, porque somos muchos y no hay tantos minutos. Este tiene que ser un año importante para mí, porque el verano que viene seré agente libre y podré elegir mi futuro. Necesito ganar consistencia, mejorar y tener cierta regularidad.

—¿Ha sido decepcionante su temporada?

—A nivel personal esperaba mucho más, pero hay que entender que el entrenador era nuevo, que ha tenido que hacer muchas pruebas y eso ha hecho que no tuviéramos regularidad muchos de los jugadores. No solo yo, sino muchos otros. Confío en que este año sea distinto, porque ya conocemos el juego y el técnico nos conoce a nosotros y sabe qué puede exigir a cada uno.

—Tiene que ser un año para dar un paso adelante...

—Sí, creo que ya he demostrado muchas veces que puedo jugar allí. Ahora es cuestión de tener paciencia y aprovechar la oportunidad. Espero que me llegue y que pueda jugar de manera regular 20 minutos por partido para demostrar mi valía ayudar al equipo. Quiero ser paciente y optimista.

—Se le vio disfrutar mucho en la final ACB...

—¡Hombre, es que soy muy madridista! Me gustaron mucho los partidos, tengo amigos en el Barcelona, pero creo que el Real Madrid se merecía ganar la Liga por todo lo que había hecho durante la temporada.

—¿Si volviera a Europa, lo haría al Real Madrid?

—Fui muy feliz como canterano del Real Madrid, luego cuando estuve en el primer equipo también y ahora, cada vez que vuelvo, la afición siempre me ha demostrado mucho cariño. Si en un futuro vuelvo a Europa, que no creo que vaya hacerlo, claro que el Real Madrid sería mi primera opción.

«Mirotic creció en la cantera del Real Madrid y yo sigo pensando que es de un sentimiento madridista»

—¿Y cómo madridista entiende que Mirotic haya fichado por el Barcelona?

—Es difícil de entender. Niko creció en la cantera del Real Madrid y yo sigo pensando que es de un sentimiento madridista. Pero al final, volver a España, donde ha vivido tantos años, es algo que le apetecía. No solo por él, porque si solo hubiera pensado en él quizá se habría quedado en Estados Unidos, pero hay veces que hay que pensar en la familia y en los hijos. Ellos van a estar muy bien en España. Ha elegido Barcelona porque es una oportunidad que tiene única. Tenía una oferta muy buena y ha hecho lo que pensaba que era mejor para él. Se va a hacer raro verle de otro color que no sea el blanco, pero Niko se merece nuestro apoyo aunque vaya a jugar en otro equipo.

—Por mucho que una quiera dejar atrás las etapas pasadas, ese sentimiento interno del que usted hablaba, cuesta hacerlo cambiar...

—Claro que es complicado. Son sentimientos encontrados. Pero es su decisión personal y hay que apoyarle. Aunque yo seguiré queriendo que gane el Madrid, por supuesto. Creo que en cualquier caso se merece el respeto de todos los madridistas por todo lo que dio cuando jugó allí.

-Es uno de los elegidos para el Mundial, ¿está contento?

-Sí, estoy muy feliz y esperando que empiece ya la concentración. Este es un Mundial muy complicado y que afronto con muchas ganas. Quiero ir allí a morder y a intentar ganar.

-¿Cómo influye la ausencia de Pau en el equipo?

-Que no esté Pau es una pena, pero es una oportunidad para jugadores como yo, que tenemos que dar un paso al frente. Llevo años en la selección, ya he conseguido una medalla, pero estoy entrenando muy duro para ganarme la confianza del seleccionador y poder ser importante en China. Voy a intentar que Scariolo no tenga dudas conmigo y pueda ayudar al equipo a llegar lejos.