Barcelona-TenerifePesic y su metamorfosis del Barcelona

El técnico ha transformado al club azulgrana en apenas un año y aspira hoy a meterlo en su segunda final

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La llegada de Pesic al banquillo del Barça a mediados de la temporada pasada se veía como una solución de emergencia. Un bombero para apagar la crisis y llegar al verano con dignidad. Ganar tiempo para iniciar entonces una reconstrucción total de la plantilla. Un futuro diseñado que saltó por los aires con el triunfo inesperado en la Copa que dio alas al equipo y afianzó al técnico en su puesto.

El aplomo de Pesic para afrontar la crisis engatusó a la directiva azulgrana, que decidió regalarle la continuidad. Le dio galones, pero también la responsabilidad de decidir sobre Juan Carlos Navarro. Un asunto espinoso del que el serbio salió fortalecido. Tocaba rearmar al equipo y lo hizo pensando en su principal preocupación. «Nuestra táctica es defender al límite», reconocía ayer Pesic, consciente de que es en la parte menos vistosa del juego donde su equipo debe sacar ventaja. Ante el Valencia Basket fue la defensa la que rescató al Barcelona. Hombres como Singleton, Oriola, Hanga o Ribas encarnan a la perfección ese espíritu guerrero que ha instaurado Pesic en el vestuario.

Después de años vagando por la ACB y la Euroliga, Pesic ha conseguido transformar el espíritu del equipo. Porque calidad siempre ha habido, pero faltaba confianza. «Si ganas crees más en tu juego. Cuando llegué el año pasado le pregunté a los jugadores si querían quedar últimos y me dijeron que no. Apartir de ahí hemos ido construyendo nuestra filosofía», explica.

Año I sin Navarro

La marcha de Navarro abría posibilidades a la hora de configurar la plantilla y al mismo tiempo exigía resultados inmediatos. Por eso, el buen inicio de año y el liderato sólido en la ACB han sido su mejor aval para encarar la parte clave de la temporada con garantías. «Es fundamental adaptarte a cualquier situación y resultado. Ante el Valencia estuvimos mucho tiempo por detrás, pero supimos reaccionar y no ponernos nerviosos», señala Ribas sobre el temple para afrontar los últimos minutos en el duelo de cuartos. Una tranquilidad que antes no existía y que emana directamente del banquillo.

Hoy, ante el Tenerife (19.00 horas, #Vamos), el campeón tendrá una nueva prueba de fuego. Un choque abierto y disputado que los azulgranas afrontarán sin miedo al fracaso. Asidos a la defensa y al espíritu guerrero con el que Pesic quiere cincelar su nuevo Barcelona ganador.