La española Nuria Fernández, tras conseguir la medalla - AFP
ATLETISMO

Nuria Fernández se desquita con una plata

La atleta, en boca de todos por su imputación en la Operación Galgo, queda segunda en el 1.500

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Fuerte sensación agridulce para Nuria Fernández, atleta de primer nivel marcada para siempre por la Operación Galgo. Reclutada a última hora por el presidente-seleccionador Odriozola, en su segunda carrera del año en 1.500 metros, la mediofondista se desquitó de todo su bagaje como implicada en la trama Galgo con una medalla de plata en los Europeos en pista de París.

Lo consiguió incrustándose entre las dos rusas, Yelena Arzhakova y Yekaterina Martynova, y emocionada dio las gracias a todo el mundo que la ha apoyado. «No se puede hacer idea la gente del valor que tiene esta medalla para mí, con la que me ha caído encima».

Pero Nuria Fernández se encontró con la otra realidad que subyace entre los atletas españoles desplazados a París. Los bandos. Isabel Macías, que acabó quinta enla final de 1.500, fue a saludar a la medallista y no hubo beso porque Nuria no quiso.

«Para mí es extranjera»

«Va por ahí y ni te mira. Para mí, como si fuera una extranjera», dijo Macías, compañera sentimental del ochocentista Luis Alberto Marco, uno de los que se han mostrado más críticos con los atletas relacionados con la Operación Galgo.

Jesús España, tres veces medallista de bronce, sólo pudo ser quinto en la final de los 3.000 metros. En longitud, Luis Felipe Méliz no pudo alcanzar los ocho metros, marca que le hubiera llevado al podio.