Nacho Garrido, Adam Hayes, Jon Rahm, Adri Arnaus y Pedro Linhart, ayer en Royal Portrush
Nacho Garrido, Adam Hayes, Jon Rahm, Adri Arnaus y Pedro Linhart, ayer en Royal Portrush - GOLFLICK
Golf | Open Británico

Adri Arnaus aprende de sus mayores

El barcelonés debuta en el torneo con el apoyo de Nacho Garrido y Pedro Linhart

Enviado especial a Portrush (Irlanda del Norte)Actualizado:

En el pasado Abierto de Estados Unidos, Adri Arnaus se convirtió en el sexagésimo quinto golfista español en jugar un grande. El barcelonés, después de conseguir este año ser miembro de pleno derecho del Circuito Europeo, logró su sueño al clasificarse para el major de pebble Beach en un desempate dramático en la fase previa. No contento con eso, hace tres semanas logró una hazaña similar al acabar segundo en el Valderrama Masters y conseguir así una de las tres plazas que estaban en liza para el Open Británico en el torneo andaluz. De manera que, aunque sea por el camino más tortuoso, Adri va a debutar también en el British. Después de jugar su primera vuelta de prácticas, junto a su gran amigo Jon Rahm, se mostraba exultante. «Tengo muchas ganas de jugar un links como este de Royal Portrush, pues se trata de un campo mítico, exigente -comentó-. Aquí es donde empezó el golf y me siento fresco y muy motivado».

En su camino, el de Can Cuyás se ha ido rodeando de grandes conocedores de este deporte, y actualmente su equipo está formado por dos hombres de gran experiencia, Nacho Garrido y Pedro Linhart. Los dos han sido profesionales y ganadores del European Tour y ambos han participado previamente en este torneo, por lo que le transmiten de mi primera mano sus sensaciones. «Para mi este torneo es muy especial y cuando vengo siento las mismas sensaciones que cuando jugaba -comenta Garrido, su actual entrenador- lo que pasa que en el momento que empieza la competición ya me olvido de mi mismo y empiezo a ver por los ojos de Adri. De hecho, si ahora me preguntan por la distancia que hago con un hierro cinco digo lo que pega él, no yo», bromea.

Pero si lo que le dice el madrileño desde fuera de las cuerdas es importante (jugó seis Opens, con un puesto 14 como mejor resultado), la experiencia que le transmite Linhart desde dentro también es crucial. Lleva tres torneos haciéndole de caddy y cada vez se sorprende más de sus cualidades. «Para mí está siendo una gran oportunidad trabajar con él, porque es un jugador increíble y tiene la cabeza muy bien amueblada», indica el canario, con dos participaciones previas en los años 90 aunque ahora las medidas son distintas. «Este chico le pega treinta metros más que yo con cada palo -bromea- aunque es todo un lujo y un reto estar a su lado. Me exige mucho y yo también me esfuerzo más para estar a su altura»

Para su estreno en la meca del golf, qué mejor que rodearse de un amigo de toda la vida como Jon Rahm. Junto al vasco compartió numerosos viajes con los equipos nacionales amateurs y luego también iniciaron la tiempo la aventura universitaria americana. «Estoy encantado de que Adri esté llegando a los mejores torneos, porque por su calidad se lo merece, es un grandísimo jugador», comentó el de Barrica. Esta opinión la comparte su técnico Garrido, que destaca que «se lo toma todo como si fuera lo último. Cuando se mete en el campo juega como si fuera la última vez que lo hiciera. De él destaco sobre todo su profesionalidad. Siempre está centrado en lo que tiene entre manos. No piensa ni atrás ni adelante, sino en ese momento. Y no está afectado. Al final la presión es mental, no real. El golpe es el mismo en un Open Británico que en otro torneo».

Esta filosofía la tiene muy interiorizada Arnaus, que tiene las cosas muy claras. «Estoy creciendo para ser mejor jugador y estoy disfrutando y a la vez con ambición. No tengo un objetivo mínimo en este Open, vengo a luchar por todo. Y justo cuando el domingo se cumplen 40 años de la victoria de Seve en Royal Lytham. ¿Quién no ha visto esos golpes míticos y esa imaginación con los golpes?», se preguntó con una sonrisa. Si además de a sus maestros cercanos, tiene la referencia del genio cántabro, su éxito parece más que asegurado.