José Garrido pasea las dos orejas del cuarto
José Garrido pasea las dos orejas del cuarto - Efe

Voltereta y triunfo de José Garrido en Granada

El extremeño sale a hombros y David de Miranda, sustituto de Aguado, logra un trofeo

GranadaActualizado:

Granada es, con Sevilla y Toledo, una de las ciudades españolas donde más se celebra el Corpus: esta mañana, han desfilado, sobre el dragón, la Tarasca (este año, con estética cercana a la de «Juego de tronos»); también, la Custodia, que regaló a la ciudad Isabel la Católica. Esta Feria taurina cobra un especial relieve porque torea José Tomás, el sábado.

A la primera corrida no ha podido venir Pablo Aguado, herido el domingo pasado, en Madrid. Acierta la empresa al llamar a David de Miranda, triunfador en San Isidro. Los toros de Núñez de Tarifa, de juego variado: buenos, primero y cuarto. Sale a hombros Garrido, que corta dos orejas, después de sufrir una fuerte voltereta. David de Miranda logra un trofeo.

En el primero, noble pero flojo, Garrido lancea con gusto (dos quites por chicuelinas, en el mismo toro, son demasiados). Por flojo, el toro se queda corto, puntea el engaño; logra algunos naturales limpios y mata con decisión. Antes de fijar al cuarto, lo recibe con larga afarolada y verónicas de rodillas. Lo cita para estatuarios, con el toro sin dominar, y sufre un volteretón tremendo: enrabietado, liga muletazos con emoción, porque el toro repite, incansable. Entrando de lejos, estocada desprendida: dos orejas.

El peruano Joaquín Galdós torea con una singular estética, nacida de la inspiración más que de la técnica. El segundo mansea, es incierto, no se entrega. Los intentos de Galdós no cuajan en faena y mata caído. En el quinto, logra muletazos lucidos, acompañando con la cintura, pero el toro dura poco y la faena decae. Mata a la segunda.

Después de haber sufrido un gravísimo percance, David de Miranda era muy poco conocido. Una faena de heroica entrega, en San Isidro, le valió la Puerta Grande y que le llamen ahora para torear en las Ferias. Devuelto el segundo por reparado de la vista, el sobrero mansea pero se crece, en varas. David dibuja delantales. Comienza haciendo el poste: demuestra valor pero eso no arregla las dificultades del toro. Muletea con soltura y decisión hasta que el toro se raja. Acierta con la espada: oreja. Flojea y queda corto el último. El diestro muestra entrega y buenas maneras pero el toro no da para mucho. Mata caído. Está claro que quiere ser torero pero que tiene que torear más.

Una salida a hombros, para empezar: la gente sale contenta. Y la Feria, como las buenas faenas, está pensada para ir a más.