Simón Casas, empresario de Las Ventas
Simón Casas, empresario de Las Ventas - ABC

Simón Casas: «Si una figura no se apunta al bombo, no podrá matar esas ganaderías en San Isidro»

El empresario francés apuesta por un sorteo «necesario para sacar nuevas figuras y pensar en el futuro de la Fiesta»

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«Un arte que no tenga capacidad de crear expectación y sorpresa es un arte condenado a muerte. Y el arte del toreo se ha quedado atrancado en un conformismo obsoleto de producción». Frente a ello, «siempre respetuosamente», el empresario de Las Ventas, Simón Casas, busca innovar con la fórmula del bombo en San Isidro. El sorteo, distinto al de la Feria de Otoño por la lógica complejidad en un mes de toros, llega al ciclo más importante del universo taurino. «Solo serán diez toreros y diez ganaderías que, históricamente, han matado las figuras del toreo. Es un bombo para que se apunten los de arriba, pero también para facilitar la presencia de toreros emeregentes. Hay que romper moldes», reivindica Casas.

El productor francés considera necesario eliminar «ciertos privilegios, dar mayor igualdad de oportunidades y ganar una nueva confianza de los aficionados que con razón critican el sistema. Y el sistema tiene que ser capaz de ser transparente».

-Si una figura no se apunta al bombo, ¿podrá luego ocupar uno de los puestos libres en esas corridas tras el sorteo?

-No, no. Eso está estipulado. Es de justicia. De lo contrario, no tendría sentido el bombo. Una figura que no se apunte al bombo n o podrá matar ninguna de esas ganaderías, pero sí las que están fuera del bombo. Lo que sí doy también es posibilidad de rescate. Si aquel que se apunte al bombo le toca una ganadería que no le gusta, le diré enseguida: "La segunda, la eliges tú". Pero el que no pase por el bombo no puede matarlas. El resto de puestos, además de para aquellos que hayan entrado en el bombo si quieren una segunda o tercera tarde, estarán reservados para confirmaciones, toreros emergentes... Justicia y transparencia. Ese el es fin. Brindamos así la oportunidad también al torero que normalmente solo mata corridas duras.

«Si una figura no se apunta al bombo, es más problema suyo que mío»

-Se supone que se apuntarán muchos matadores. ¿Cómo hará la selección de diez?

-Ahí entra en juego la sensibilidad y la creatividad empresariales. Cuando yo sepa si hay quince, por ejemplo, que quieren el bombo, voy a coger a los diez mejores para el público de Madrid. Es un poco lo que hice en Otoño, donde se ofrecieron más toreros de los cerrados, como Garrido que se quedó fuera. La prioridad, que para eso soy empresario, será atendiendo al interés objetivo de la Plaza de Madrid.

Victoriano del Río, fuera del bombo

Recordamos las ganaderías seleccionadas: Jandilla/ Vegahermosa, Garcigrande/Domingo Hernández, El Puerto de San Lorenzo/Ventana del Puerto, Juan Pedro Domecq, Montalvo, Fuente Ymbro, Parladé, Adolfo Martín y Alcurrucén (las dos corridas que se lidian en el serial). De este modo, entre las predilectas por las figuras, solo quedaría la de Victoriano del Río. «Cuvillo no tiene este año corrida para Madrid, solo tres o cuatro toros». Y Casas anota otra clave: «No hay que olvidar que queda la Corrida de Beneficencia, que no digo que sea de Victoriano del Río. Eso depende de la Comunidad». Además, faltarían otras tardes como las de la Cultura...

-¿Teme que se anuncien menos figuras?

-No tengo temor. Adolfo Martín lo han matado todas las figuras, Juan Pedro, Garcigrande, Parladé... Luego está Fuente Ymbro, que no es habitual en algunas figuras, pero en Otoño lidió un corridón. Y, repito, la figura que se apunte al bombo tiene opción de elegir la que más le guste de las otras una vez pasado el ciclo del bombo. No hay que tener temor. Si una figura no quiere entrar en el bombo, es más su problema que el mío. Yo seré respetuoso. Además, históricamente han faltado figuras, quitando los últimos años. No sería algo excepcional: un año faltaron José Tomás y Joselito. El empresario no tiene por qué someterse siempre a contratar al cien por cien de las figuras. Además, a veces por eso no salen toreros emergentes. Hay que "fabricar" nuevas figuras, dar la oportunidad de que salgan. Ahora mismo, hay toreros como Urdiales, De Justo o Lorenzo que prácticamente no existían: la empresa de Madrid tiene la misión de que surjan nuevos toreros. Si nos quedamos atrancados en el modelo de negociación, nunca habrá futuro para la Fiesta. Es el momento de cambiar las cosas de manera respetuosa y sin temor. Ahora la Fiesta está atrancada, por no decir muy atrancada, en su modelo de producción. Y económicamente. Tengo que pensar en el modelo de producción y el futuro, tanto desde mi despacho de Las Ventas como en la mesa de Anoet (Asociación Nacional de empresarios).

«Mi misión como empresario de Madrid ese que surjan nuevas figuras, mirar por el futuro. Estamos atrancados en el modelo de producción»

Simón Casas comenzará las negociaciones este lunes. «Serán como siempre: negociaciones para alcanzar acuerdos». Y su meta: en ocho días tenerlo todo listo para el sorteo, que ha generado, como casi todo en el toro, división de opiniones. De aficionados que buscaban una fórmula completa -un imposible en esta feria- y de figuras, pues algunas consideran que si lo son es para elegir sin sorteos.

La polémica está servida. Eso sí, el productor venteño (en alianza con Rafael García Garrido -Nautalia-) ya ha logrado un objetivo: que se hable de la Feria de San Isidro. «El bombo tiene la virtud del debate. El futuro de la Fiesta hay que pensarlo y hablarlo. Mi método de trabajo es diferente al habitual». Y reflexiona: «Queramos o no queramos, por muy buena que sea una película, si la vemos muchas veces acaba aburriendo. Por eso no discrimino a nadie. Mi respeto y admiración a las figuras son máximos, pero tenemos que poner en escena nuevos toreros con futuro. Por muy grandes que sean nuestras figuras, que lo son, nos quedaremos sin futuro en la tauromaquia si no surgen otras nuevas. Por lo tanto, considero esencial una mayor armonía». Búsqueda de sorpresa, novedad y un pensamiento hacia el futuro. Artístico y también en el equilibrio del modelo de negocio. Porque los toros son, además de un arte, un negocio [abaratar costes y atraer al público, ahí está otro quid, pues la taquilla manda también]. Y un negocio insostenible puede tener un hoy pero no un mañana.