Andrés Roca Rey, en la Maestranza
Andrés Roca Rey, en la Maestranza - J. M. SERRANO

Roca Rey: «Si diese una lista de lo que quiero en el toreo no acabaría, porque quiero todo»

La revelación peruana comparte cartel este Domingo de Resurrección con Morante y Manzanares en Sevilla

SEVILLAActualizado:

Hace cuatro años, repartía el programa de mano en las puertas de la plaza de toros de Sevilla, como otros muchos que quieren ser toreros. Hoy, su nombre, Andrés Roca Rey, está anunciado en el cartel que abre la temporada en la Maestranza. Aquel niño que con 14 años dejó a su familia en Perú para venir a España cumple un sueño. Tiene veinte años y ya se codea con los grandes.

Una semana antes de hacer el paseíllo, volvió a pisar el ruedo en el que cortó una oreja el año pasado. «¡Qué grande!», exclama. Le impresionan los tendidos vacíos y las dimensiones del redondel. ¿En qué piensa? «Se te pasan muchas cosas por la cabeza: alegría y responsabilidad porque sabes que el Domingo de Resurrección es una tarde clave. Y recuerdos de cuando llegué a España. Aquí repartía carteles en la puerta mientras la gente entraba a la plaza y me hacía ilusión torear en días como este».

Es su segunda temporada como matador y está en el cartel de más expectación, con Morante de la Puebla, José María Manzanares y los toros de Núñez del Cuvillo. «Es importante y bonito para mí, pues son tardes con las que sueñas desde chico. Ahora mi meta y mis sueños están en esta plaza».

«No pienso en si soy figura o no. Yo voy a la plaza a jugarme la vida»

La afición de Sevilla tiene un significado especial. «Es donde llegué cuando vine a España y me siento muy identificado con la ciudad. Me gustan mucho sus costumbres, su gente y pasear por los lugares únicos que tiene. ¿Qué puedo decir de lo que significa vivir y torear en Sevilla?»

Sus respuestas son claras y no duda a la hora de contestar cuando se le pregunta si se siente figura del toreo. «La verdad es que nunca me he puesto a pensar en eso. Intento ser cada día mejor, como persona y también como torero. No pienso en si soy figura o no. Yo voy a la plaza a jugarme la vida, a intentar torear como yo lo siento, a darlo todo y a entregarme cada tarde».

Expectación

Para el diestro, que ha entrado con fuerza en el escalafón, es ilusionante «cuando vas a plazas importantes con un cartel de “No hay billetes”, lo que significa que hay ilusión por verte». Lo cierto es que Roca Rey está en todas las plazas y ferias. Y habla de presión y responsabilidad: «Tengo la suerte de que hasta ahora en mi corta carrera han salido las cosas bastante bien. Ha habido triunfos importantes que me han valido para estar en Olivenza, Valencia, Castellón, Sevilla, Madrid... Son ilusiones que uno ha tenido de siempre y, obviamente, la presión aumenta, pero es lo que he buscado toda la vida, lo que siempre he querido. Significa que vas por el buen camino».

«Mi sueño y mis metas están ahora en Sevilla»

En ese camino es clave su forma de torear: pisa terrenos comprometidos y destaca por la seguridad y la improvisación delante de la cara del toro. «La gente va a la plaza para ver algo que no espera y que no has hecho antes, además de para ver que te juegas la vida. La improvisación en el toreo siempre ha estado y no se debe perder de la mano de la pureza».

Su toreo le ha llevado a sufrir numerosos percances, que ha superado con madurez. «Después de estar un tiempo parado y de cada golpe o cornada tienes tus dudas. No de miedos al toro, sino de ver si vas a seguir siendo el mismo, si la técnica y la frescura serán las mismas. Son momentos que te hacen pensar y reflexionar no solo en lo que ha pasado, sino también sobre dónde estabas y a dónde quieres llegar. Para afrontar las tardes importantes tienes que saber quién eres como persona y, obviamente, como torero».

Cuando se le pregunta a qué aspira como torero, Roca Rey repite la pregunta en voz alta antes de contestar. «A muchísimas cosas –dice–. Si diera una lista quizá no acabaría porque quiero todo. Me gustaría ir consiguiendo metas cortas, aunque la final no tiene duda: retirarme de figurón del toreo».