Adrián Hinojosa, el niño con cáncer que soñaba con ser torero
Adrián Hinojosa, el niño con cáncer que soñaba con ser torero - Efe

Muere Adrián, el niño con cáncer que quiso ser torero

El pequeño, enfermo desde hacía tiempo, recibió insultos de todo tipo por su afición a la Tauromaquia

ABC.es
MadridActualizado:

El pequeño Adrián Hinojosa, que se convirtió en un ejemplo de ilusión y libertad por su deseo de ser torero, ha fallecido esta tarde como consecuencia del cáncer que padecía. El menor comenzó a ser conocido por su lucha contra la enfermedad y por su afición a la tauromaquia después de que una mujer desease la muerte al niño, que tenía 8 años y padecía Sarcoma de Ewing.

En esos días, su padre colgó un mensaje en las redes sociales en las que el menor agradecía las muestras de cariño que estaba recibiendo. «Muchas gracias a todos por toda la fuerza que me dais. Vivan los toros», dijo.

Su amor sin complejos a la tauromaquia le granjeó el insulto de algunos antitaurinos que llegaron a desear su muerte. De acuerdo con los pantallazos, retuits o respuestas, realizados por otros usuarios de esos perfiles ya cerrados, uno de los comentarios decía: «¿Que qué opino yo? Yo no voy a ser políticamente correcta. Qué va. Que se muera, que se muera ya. Un niño enfermo que quiere curarse para matar a hervíboros inocentes y sanos que también quieren vivir. Anda yaaa! Adrián, va a morir».

A modo de respuesta, en Valencia organizaron un festival taurino para ayudarle con su enfermedad, y Adrián salió a hombros de la plaza, convertido ya en un ejemplo de valentía y personalidad.

Su peripecia vital no terminó ahí: la Policía comenzó a buscar a los autores de esos comentarios hirientes en las redes sociales. Fueron días difíciles para la familia, que llegó a denunciar amenazas de muerte ante la Guardia Civil. Según el padre, el niño estaba al margen de toda esta controversia, pero la Benemérita advirtió en Twitter: «Desear dolor o mal ajeno escondido bajo el anonimato denota mucha mezquindad y además puede ser delito».

Este desagradable episodio de violencia virtual terminó a comienzos del pasado mes de diciembre cuando la Guardia Civil realizó las primeras detenciones. La Benemérita identificó a un hombre y una mujer, de 21 y 33 años, en San Sebastián (Guipúzcoa) y Valencia.