Carmen Maura y Félix Gómez, en «La golondrina»
Carmen Maura y Félix Gómez, en «La golondrina» - Javier Naval

La capacidad de sentir el dolor de los demás

El teatro Infanta Isabel presenta «La golondrina», escrita por Guillem Clua e interpretada por Carmen Maura y Félix Gómez

MadridActualizado:

El 12 de junio de 2016, un terrorista islámico entró en la discoteca Pulse, en Orlando, Florida (un local gay) y disparó indiscriminadamente matando a medio centenar de personas. El dramaturgo Guillem Clua sintió entonces la imperiosa necesidad de sentarse a escribir: el resultado es «La golondrina», una obra estrenada en septiembre del pasado año y que llega ahora al teatro Infanta Isabel. Josep Maria Mestres dirige la función, que interpretan Carmen Maura (que después de cinco años de ausencia ha vuelto al teatro, un medio que apenas ha cultivado) y Félix Gómez.

El atentado es simplemente el detonante para contar la historia de dos personas y de manera de afrontar el dolor. Carmen Maura encarna a Amelia, una profesora de canto a la que acude Ramón (Félix Gómez) para que mejore su técnica vocal ya que quiere cantar en el funeral de su madre, recientemente fallecida, una canción: «La golondrina», que tiene para él un significado especial, También para ella.

Los dos personajes son antagónicos, cuenta Mestres: «tienen dos formas de ver la el mundo, incluso de vivir la vida. Necesitan confrontarse y entenderse». La obra habla de cómo se resitúan -añade el autor- aquellos que sobreviven a los actos terroristas, como gestionan el odio, el olvido, el perdón. “La golondrina” trata de comprender el sinsentido del horror, las consecuencias del odio y las estrategias que utilizamos para que no nos destruyan el alma».

«La escribí de un modo muy visceral -confiesa Clua-; tenía la necesidad de contar esta historia, de escribirla. Intenté poner en ella la verdad. Los dramaturgos tenemos la oportunidad y la responsabilidad, y ese es nuestro privilegio, de hablar de lo que pasa en nuestra sociedad. Estamos en un mundo cada vez más polarizado, y el teatro puede y debe ser un arma necesaria para poner un muro de contención contra el odio». «Habla de empatizar, de ponerse en el lugar del otro -completa Félix Gómez-; de la capacidad de sentir como propio el dolor de los demás». Pero lo hace, tercia Mestres, «a través de una obra llena de humor, sin más pretensión que contar una historia; no tiene ninguna voluntad de trascendencia. Y en ese humor, que está en el texto, tiene mucho que ver Carmen Maura, que es una actriz con el don de la verdad absoluta».

Pero la obra tiene que ver también con la realidad del colectivo LGTB. Carmen Maura desvela que su personaje es «una madre, y las madres no suelen hablar. “La golondrina” nos habla también de la postura de una madre frente a la homosexualidad y de la necesidad que tenemos de decir “te quiero”».