Tamara Rojo, durante la presentación de «Lest we forget» en los teatros del Canal - efe

Tamara Rojo: «No me interesa demasiado el trabajo de Nacho Duato»

La bailarina actúa en los teatros del Canal de Madrid con la compañía que dirige, el English National Ballet

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Una de los principales rasgos del carácter de Tamara Rojo es la sinceridad. Dice siempre lo que piensa, sin importarle si es o no políticamente correcto. Y lo ha demostrado una vez más en la presentación en los teatros del Canal de las actuaciones del English National Ballet, compañía que dirige. Un periodista le preguntó si prefería el trabajo de José Carlos Martínez o el de Nacho Duato en la Compañía Nacional de Danza. «El de José Carlos Martínez, sin duda. El de Nacho Duato fue muy limitado». «¿Conoce el trabajo que está haciendo en Berlín», insistió el periodista. «No, no lo conozco». «¿Le interesa?» «No demasiado» «¿Por qué?» «Porque conozco el que hizo en la Compañía Nacional de Danza durante veinte años y, repito, fue muy limitado».

Han pasado cinco años desde que Nacho Duato dejara la Compañía Nacional de Danza, y Tamara Rojo contesta con educación y resignación a las preguntas sobre él. Pero ella ha venido para hablar del espectáculo « Lest we forget» («Para que no olvidemos»), con el que el English National Ballet conmemoró el centenario de la Primera Guerra Mundial. Lo componen tres trabajos de otros tantos jóvenes coreógrafos británico: «No man's land», de Liam Scarlett; «Firebird», de George Williamson; y «Dust», de Akram Khan. Las entradas para las cinco funciones que ofrecerá la compañía londinense están agotadas desde hace semanas.

Tamara Rojo bailará -no en todas las funciones- en dos de las piezas: «No man's land» y «Dust», y la compañía está acompañada en directo por la Orquesta Sinfónica Verum, dirigida por Gavin Sutherland.

I Guerra Mundial

«En los veinte años que llevo en Londres -explicó Tamara-, no hay semana en que no se hable de la Primera Guerra Mundial: un documental en la televisión, un reportaje en el periódico... Es un momento histórico que ha formado la psicología y la identidad de una nación, el Reino Unido. Pensé que sería una buena idea que coreógrafos que han desarrollado su trabajo en Gran Bretaña hicieran una reflexión personal sobre ese momento, y ver qué podía aportar la danza».

En el estreno londinense, hace un año, se presentaron cuatro coreografías. Aquí solo se verán tres (la cuarta es «Second Breath», de Russell Maliphant). Una de ellas es una reinterpretación de la legendaria « Firebird» («El pájaro de fuego»). «Creo que es interesante señalar cuál era la situación del arte y de la danza en aquel momento; los Ballets Rusos de Diaghilev lo habían revolucionado con sus actuaciones en París y la colaboración con artistas de la talla de Igor Stravinski, el autor de la partitura de “El pájaro de fuego”».

«Dust» («Polvo») es el trabajo más singular del programa. «Su coreógrafo, Akram Khan, es de origen bangladeshí, y se formó en la danza khatak antes de trabajar en la danza contemporánea. La suya es una coreografía muy diferente a lo que la compañía está acostumbrada a trabajar, y es la que más nos costó. Habla del cambio de la mujer en la sociedad, con su “masculinización” al tener que llevar a cabo trabajos que antes hacían los hombres; y su influencia en las relaciones». En la obra, con música de Jocelyn Pook, se escucha una grabación del cabo Edward Dywer, en la que habla sobre su vida como soldado del Ejército británico, y canta la marcha militar «We're here because ve're here»

Clásico y contemporáneo

El English National Ballet, compañía que dirige Tamara Rojo desde septiembre de 2012, es un conjunto eminentemente clásico. «Cuando llegué tenía un repertorio muy anclado en el pasado, con bailarines desmotivados. A mí trabajar la danza contemporánea me ha dado una libertad al hacer ballet clásico que de otro modo no hubiera tenido». El Ballet de la Ópera de París ha sido, dice la bailarina, un ejemplo, especialmente desde la etapa en que lo dirigió Rudolf Nureyev. «Transformó el tipo de bailarín que había entonces, y de hecho aquella generación es la más completa y la compañía fue la mejor entonces».

Hace solo unos días se ha sabido que el English National Ballet se trasladará a una nueva sede en London City Island, en Canning Town, al Este de Londres. Tamara Rojo está entusiasmada con el proyecto, que se llevará a cabo en 2018, y que albergará estudios, oficinas e incluso un teatro para la compañía..