Lola Índigo
Lola Índigo - Imagen promocional

EntrevistaLola Índigo: «Nadie puede demostrar si los extraterrestres construyeron o no las pirámides»

La cantante, que estrena su primer disco «Akelarre», habla con ABC sobre sus canciones y su atracción hacia lo «sobrenatural»

MADRIDActualizado:

Mimi Doblas, conocida como Lola Índigo (Madrid, 1992), es el perfecto ejemplo de que la perseverancia es la clave para perseguir los sueños. Desde pequeña supo que quería trabajar en el mundo de la danza y la música, y no ha parado hasta conseguir hacerse un hueco. Todos estos años de trabajo, que la llevaron a participar en «Fama, ¡a bailar!», a formarse en China, Los Ángeles y Tailandia, y «Operación Triunfo», han culminado, por fin, en su primer disco: «Akelarre».

Un álbum compuesto por diez temas de los cuales, dos de ellos, no paran de sonar en las radios musicales desde hace meses y con los que pretende relatar el «cuento de una bruja».

Su primer sencillo, «Ya no quiero ná» alcanzó la certificación de doble disco de platino en diciembre de 2018 y «Mujer bruja» también ha sido muy bien recibido. ¿Diría que canción que publica, canción que al poco se convierte en éxito?

Eso es algo subjetivo, pero estoy muy agradecida por la parte que me corresponde. Tanto los productores como yo hemos hecho que las canciones lleven al baile y estamos muy contentos con los resultados.

Una de las mayores sorpresas de este trabajo ha sido la estética del álbum, que se inspira en la brujería. ¿Por qué lo decidió así?

Básicamente porque me encanta la estética de la güija y de las brujas.

¿Alguna vez ha hecho una güija?

No, yo tengo mucho respeto a los que no están y jamás los molestaría.

Entonces, ¿cree en la brujería?

Sí, creo en lo sobrenatural porque creo que en la vida hay cosas que no se pueden ni controlar ni medir científicamente, me gusta pensarlo aunque sea un tema muy controvertido. Por ejemplo, el otro día en «El Hormiguero» dije en «prime time» delante de toda España que yo creía en los extraterrestres, pero en todo momento especifiqué que simplemente me gustaba pensar que las pirámides las habían construido ellos. Entonces, la gente comenzó a comentar que cómo había dicho eso en televisión. Me llegaron a decir tonterías del palo: «Tanto educar en el feminismo y luego dices gilipolleces como esas». Yo no tengo que ser ejemplo de nada para nadie, lo más para mi importante es ser buena persona.

¿Cree que sus palabras se ponen fuera de contexto?

No, la gente me pone fuera de contexto. Yo soy una persona humana, tengo mi manera de pensar y soy libre para decir tonterías también. Tienen muy poco sentido del humor porque además mencionaron temas educativos de: ¿cómo te atreves a decir eso? Pues mira, no lo vas a poder demostrar nunca jamás si lo que yo digo es cierto o no sobre las pirámides. A mí me gusta pensar que hay cosas que no sabemos, que se escapan de nuestro conocimiento y si a mí me gusta creer en aspectos sobrenaturales, es mi movida.

Inocencia, maldición, pecados... Casi todas sus canciones giran sobre estos temas. ¿Qué relación tiene con ellos?

Todos pecamos, todos nos portamos mal, etc. Quería crear una historia a través de una mujer que de repente cambia y la gente cambia con ella. Un personaje que a veces refleja mi historia, y que otras, refleja historias de mi alrededor pero desde el punto de vista de una bruja para no poner el dedo sobre mí. El disco acaba en «Game Over», que es cuando me deshago del rencor, porque en «Ya no quiero na», me despido del amor malo pero de una manera agresiva. «Game over» es el cierre de una historia bastante tóxica porque no solo hablo del amor, también de las personas que cambian tu actitud contigo cuando la situación cambia. Es un mensaje de que no hay rencor. Estoy disfrutando de mi música.

De modo que, ¿el álbum va dirigido a alguien en concreto?

No. Siempre digo que las cosas no te las hace la gente, sino que te las haces tú a ti mismo por cómo procesas las emociones. No puedes echarle la culpa a nadie. Todo el disco no habla de la misma experiencia ni de la misma persona.

«Había varios de "OT" que éramos los últimos»

¿Cuál sería la frase que aplicaría a su vida?

La frase que resume todo lo que me ha pasado es: creer es crear. Si tú crees en lo que haces y en tu destino, al final lo transformas y creas una realidad.

En ocasiones, ha dicho en entrevistas que se sentía la última en los conciertos de «OT 2017».

No me sentía la última, sentía que varios compañeros éramos los últimos. El «feeling» general era que había dos clases y a mí nunca me han gustado las clases, creo que cada uno brilla con una luz diferente y hay que saber encontrarla para explotarla. En mi caso, lo que me hace diferente es que soy bailarina.

¿Qué le diría a aquellos que no creyeron en usted?

Nada, buena suerte. No pasa nada, lo importante es que creas tú.

¿Hasta dónde le gustaría llegar?

A ser una artista internacional.

A escasas horas del gran festival de la música europea, ¿le hubiera gustado ir a Eurovisión?

No, este año no porque es en Israel. Además, Miki, mi pobrecito mío que es un ángel de Dios, ha estado agobiado y ha sido muy machacado porque ha ido a un país que está en conflicto. Es un tema del que no quiero entrar en temas morales ni nada de eso, pero qué difícil es elegir entre tus ideales y tus sueños. No me hubiera gustado estar en su situación, pero empatizo con él y lo entiendo.