La escritora Ana María Matute, hoy en la Biblioteca Nacional - AP

«El Premio Cervantes está retrasando gloriosamente mi nueva novela»

Dos días antes de convertirse en la tercera mujer que recibe el galardón más importante de las letras hispanas, Ana María Matute comparece ante los medios sin revelar ningún detalle de su discurso

MADRID Actualizado: Guardar
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Ana María Matute, Premio Cervantes 2010, ha llegado puntual a su cita con los medios esta mañana en la Biblioteca Nacional de la mano de la ministra de Cultura. Ángeles González-Sinde ha ejercido de improvisada traductora ante la sordera que padece la escritora, como ella misma ha advertido desde el comienzo.

«Siento mucho tenerles que fatigar porque me lo traduzcan y sobre todo a la señora ministra que está siendo de una bondad increíble», se ha disculpado Matute, a lo que la titular de Cultura ha contestado: «Yo encantada, siempre había soñado trabajar para Ana María Matute». Y así, entre preguntas cortés e institucionalmente traducidas y respuestas bondadosas y sicneras ha transcurrido la comparecencia ante los medios de la Premio Cervantes de este año, que reconoce estar nerviosa como nunca ante su cita con la historia del próximo miércoles.

«Me encuentro muy feliz, tanto como el día que la ministra me dijo que había ganado el premio. Pero no tenía tanto miedo como ahora, reconozco que estoy muy nerviosa. Me da muchísimo miedo leer el discurso, porque reconozco que no se me da bien leer», ha dicho Matute, quien no ha querido desvelar ningún detalle del discurso que pronunciará en Alcalá de Henares. «No puedo decir nada del discurso. Es muy cortito y fundamentalmente con él quiero dar las gracias por este honor tan grande y explicar lo que ha sido la razón más importante de mi vida: la escritura».

Las mujeres y el Cervantes

«Bienvenidas las mujeres y los hombres, bienvenidos todos los escritores»

Lo dice la tercera mujer en recibir el galardón más importante de las letras hispanas. Un premio al que Ana María Matute desea larga vida y que «hubiera muchos escritores y escritoras que lo reciban. Está claro que me gusta que lo ganen mujeres, pero también un hombre que se lo merece. Bienvenidas las mujeres y los hombres, bienvenidos todos los escritores», ha matizado.

La escritora ha reconocido que «el premio está retrasando gloriosamente» su nueva novela. Matute la tiene «ya toda captada, es como una cacería, se caza la presa. Estoy segura que después de estos actos y de un par de viajes que tengo que hacer me meteré con la novela. Es como sumergirte en el mar, de cuando en cuando subes arriba y respiras un poco, pero vuelves otra vez abajo». Una claridad que también ha demostrado al ser preguntada sobre el futuro de la literarura y la pretendida (aunque muchas veces forzada) lucha entre el libro de papel y el electrónic0. «Me encanta el olor del papel, pasar las páginas, oír el crujido de las páginas. De los otros no lo sé, no creo que las nuevas tecnologías hagan daño, quizá harán más fácil la lectura a más gente, a las nuevas generaciones. Pero a mí no, que me dejen con mis antiguallas», ha bromeado la Premio Cervantes de este año.

Ana María Matute ha terminado el acto recordando la primera vez que leyó «El Quijote», a los 14 años, y cómo se aburrió «muchísimo porque no entendí nada. Después, a los 20 años, me enamoró, fue la primera vez que lloré leyendo un libro».