EurovisiónBarei: «Hacer una preselección es más democrático, pero estar de concursitos ya cansa»

La artista madrileña critica que las radios no pongan su música y ve Eurovisión como una ventana para conseguir una mayor proyección mediática. «Para mí no es una oportunidad, es la oportunidad»

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Barei es, ante todo, artista. «Melendi dijo que somos egocéntricos pero nos queremos muy poco. Yo cumplo completamente con ese patrón, tanto en lo de egocéntrica como en lo de insegura». Sin pelos en la lengua, la cantante madrileña muestra orgullosa su constante lucha por hacerse un hueco en el mundo de la música. De momento, no le ha ido mal: a los 18 años ganó el festival de Benidorm y ya cuenta con dos discos en el mercado. La casualidad ha querido que una de las cantantes a las que presta sus letras, Edurne, sea quien le pueda ceder el testigo para ir a Eurovisión. «Ella lo hizo muy bien el año pasado, pero quisieron convertirla en algo que no es». Cree que España necesita cambiar urgentemente las propuestas que envía al certamen - «cuando tienes resultados similares haciendo cosas muy parecidas, igual el error lo estás cometiendo tú» - y ella opta a conseguirlo con un tema que habla precisamente de batallar sin descanso hasta alcanzar un objetivo. Ganar Eurovisión no parece un mal reto para demostrarlo.

- Creo que tu presencia en la lista de candidatos para representar a España ha sido una sorpresa hasta para ti.

- Pues sí, porque he acabado compitiendo casi por casualidad. Mi mánager presentó a TVE mis trabajos sin decirme ni una palabra y sólo me enteré cuando le transmitieron que estaban interesados en contar conmigo para la preselección. Así que empezamos a mandar temas inéditos para convencerles y, aunque TVE se decantó por uno de ellos, al final hemos decidido presentar una canción completamente nueva para el festival.

- Entonces habéis preparado algo pensando exclusivamente en Eurovisión.

- No es exactamente así. Queríamos un tema que pudiera formar parte de un próximo disco y que, a la vez, fuera muy visual, siga las últimas tendencias y cuente con un contenido universal. A veces las canciones muy personales no llegan a todo el mundo y yo quiero hacer algo para todo el público.

- Pero la canción aún no está terminada, ¿no?

- Estamos trabajando en ella y lo seguiremos haciendo hasta el último minuto. Queremos que sea lo más perfecta posible.

«Es una mierda que a compañeros de trabajo nos hagan competir. Ninguno de los seis somos amateurs»

- No sólo compones para ti, sino que también lo haces para artistas de renombre en nuestro país como Malú y Edurne. Qué curioso que hayas trabajado con nuestra última representante y ella te pueda ceder el testigo.

- Pues sí, es una bonita casualidad. De hecho, TVE va a hacer mi vídeo promocional en el mismo estudio en el que Edurne grabó las voces para una de nuestras canciones. Pero no vendrán a entrevistarla a ella, sino a mí (sonríe)

- Edurne consiguió un pobre resultado en la final del año pasado. Un puesto 21 y apenas un puñado de puntos. ¿Qué falló en su candidatura?

- Edurne no fue el problema. Los artistas tenemos nuestro propio estilo y el error surge cuando nos quieren convertir en lo que no somos. Ella venía de hacer temas como «Painkiller» o «Pretty boy», canciones con un sonido internacional que le habían funcionado muy bien. Pero para Eurovisión la transformaron en otra cosa. «Amanecer» no pegaba nada con el disco que iba a sacar justo después ni tenía relación con lo que había hecho antes. Tampoco le benefició, en mi opinión, el cambio de inglés a español del tema. Ella hizo una interpretación brutal, pero se equivocaron en el «qué» con el «quién».

- Edurne fue elegida de forma interna por TVE, pero este año hay una preselección donde será el público quien decidirá qué cantante va a Eurovisión. ¿Es un método más democrático?

- Mira, detrás de todos los concursos de televisión no sabemos qué se esconde o quién toma la decisión final. Yo no me fío porque he comprobado que muchas veces las cosas ya están más que decididas. No creo que este sea el caso, pero es una mierda que a compañeros de trabajo nos hagan competir. Ninguno de los seis candidatos de este año somos amateurs. Todos llevamos mucho tiempo en la música.

- No te parece, entonces, un buen sistema para el artista.

- Es que no me gusta competir con gente a la que admiras y con la cual me molaría subirme a un escenario. Yo no siento que vaya contra nadie. Voy a la gala a presentar mi música y por supuesto quiero ganar, pero aunque lo consiga me molesta saber que habrá otros cinco compañeros que no van a poder ir a Eurovisión. Es democrático, pero no justo. Estar de concursitos, cansa. Y no sólo a mí, creo que a los demás también.

- ¿Tu canción será sólo en inglés? Parece que TVE os está pidiendo a los que optáis por este idioma que incluyáis también algo de castellano.

- Sí, hay que meter algo de español. Yo no tengo nada en contra de nuestro idioma, por supuesto, pero quiero dejar claro que mi proyecto es en inglés. Aunque nos pese, es mucho más internacional que el castellano. Austria, Suecia o Dinamarca han ganado Eurovisión recientemente con canciones en este idioma sin ser la lengua de esos países.

- Entonces es más facil ganar si cantas en inglés.

- No, gana la mejor canción independientemente del idioma. Pablo Alborán o Pastora Soler cantan muy bonito en español y podrían vencer perfectamente si llevan un gran tema. Y el «spanglish» funciona bien, por ejemplo, con estilos como el reggaeton. Pero cuando haces música negra, pop americano o pop británico, no tiene sentido mezclar idiomas.

«Aunque nos pese, el inglés es un idioma mucho más internacional que el español»

-No se te ve muy cómoda entonces con esta decisión...

- Voy a hacer que la canción sea de diez, porque si no fuera así no la sacaría. Yo he estado grabado un disco en Miami durante un año y no lo he publicado porque no me convencía. Si yo misma no me creo lo que hago, ¿cómo se lo van a creer otras personas?

- Pero es innegable la proyección mediática que genera Eurovisión para un artista

- Sin duda. En apenas dos semanas, desde que se anunció que yo era una de las seis elegidas, la publicidad ha sido abismal. Sé perfectamente el gran valor que tiene esto porque llevo años pagándome una promoción. Yo soy una artista independiente y no tengo una compañía detrás. Para mí esto es una oportunidad única porque yo no tengo acceso a las radios nacionales.

- ¿Por qué?

- Porque no tengo un sello discográfico potente detrás. A mí me ha llegado a decir gente muy importante de radios españolas que les encantaba mi trabajo y que me iban a pinchar. Luego me preguntaban por mi sello discográfico y yo les decía: «No tengo». Y entonces me decían que lo sentían pero que mi música no podía sonar en sus emisoras. Eurovisión significa más promoción y que las radios ya tengan un motivo para poner tus canciones. Por eso para mí esto no es una oportunidad, es la oportunidad.

- ¿Cómo imaginas tu puesta en escena en Estocolmo?

- Mi canción tiene mucha garra, es muy pegadiza y potente. Tiene además un mensaje muy claro: hay que luchar contra viento y marea por lo que quieres. Es algo así como un grito de guerra por todo eso que eres capaz de hacer. Es un tema muy bailable y he pensado en una escenografía muy minimalista pero con mucha fuerza. No habría nada en el escenario, pero jugaría con varios elementos.

- Veo que tienes muy claro lo que quieres hacer.

- Tengo una idea muy concreta, sí. Lo quería hacer en la gala de TVE, pero me dijeron que técnicamente no se podía. Espero que en Estocolmo sí sea posible.

- En alguna entrevista anterior has dicho que esperabas que TVE apostara este año por llevar algo diferente a Eurovisión. ¿Crees que hemos enviado en los últimos años candidaturas previsibles y poco originales?

- Creo que sí, y ya es hora de hacer algo diferente. Las puestas en escena de España, por ejemplo, se han parecido bastante en los últimos años. Salvo las de «Algo pequeñito» (Daniel Diges, 2010) y «Baila el Chiki Chiki» (Rodolfo Chikilicuatre, 2008), han seguido siempre el mismo estilo. Y cuando tienes resultados similares haciendo cosas muy parecidas, igual el error lo estás cometiendo tú y tienes que cambiar cosas. Hay que llevar nuevas propuestas para poder subir puestos.

- ¿En la industria musical española pasa algo parecido?

- Uff, vamos muy por detrás del resto de Europa y del mundo. El riesgo da mucho miedo y sólo se apuesta por lo rentable a corto plazo, no por carreras de fondo. Somos muy vagos en España: aquí nos encanta irnos de cañas, trabajar poco, tener los sábados y domingos libres, echarnos la siesta... En Alemania no creo que se duerman la siesta. Cuando quieres algo productivo y conseguir dinero rápido, te vas a lo fácil. Da miedo tener que trabajar de cero, es demasiado cansado para los que tienen que apostar por un artista. Y no es porque no haya talento en este país. Yo he visto a gente tocando en garitos infinítamente mejores que cantantes que escuchas en emisoras de radio. Y eso es un problema porque por culpa de esto vamos a estar siempre «imitando a» y «a la cola de».

- Si finalmente eres la elegida para representar a España en Eurovisión, ¿estás preparada también para las críticas que te puedan hacer?

- Ya me han caído críticas (ríe). Hace unos días hice un «cover» de «Dancing in the rain», el tema que cantó Ruth Lorenzo, y un usuario en Twitter me dijo que le había aburrido. Yo le contesté que esas cosas las hago por ellos y me retó a imitar a Verka Serdyuchka, el «drag» que representó a Ucrania en 2007. Así que me aprendí la canción, la coreografía, simulé su ropa... y ahora ese chico me ha dicho que ya tengo su voto ganado.

- Todo sea por ganar.

- Claro (ríe). Me cuesta aceptar las críticas negativas, pero es lo que toca. Forma parte del juego. Los artistas somos muy inseguros y nos dedicamos a esto porque necesitamos el aplauso y el amor de la gente. Como dijo Melendi, somos muy egocéntricos pero nos queremos muy poco. Yo cumplo con ese patrón, tanto en lo de egocéntrica como en lo de insegura (ríe). Me va a costar cuando vea que haya personas que no me quieren ni ver. Pero también me vendrá bien saber que no puedo gustar a todo el mundo.

- Tú has creado «Time to fight», la canción que Antena 3 utiliza para promocionar los partidos de la Liga de Campeones este año. ¿Podremos ganar nosotros esta vez esa «Champions» de la música que es Eurovisión?

- ¡Claro que sí! Voy a cruzar hasta los dedos de los pies por conseguirlo.